Novena a San Francísco de Asís

Novena a San Francísco de Asís

Hace ochocientos años nacía Francisco de Asís, un santo con una influencia trascendental en el ayer y en el hoy. La Iglesia, la sociedad, el arte, la literatura vienen marcadas con su sello. Su vida, sus ejemplos, su palabra, su ideal han arrastrado tras él a multitudes. ¿Sigue teniendo vigencia y atracción hoy? ¿Su palabra de «paz y bien» sigue siendo ansia viva en el corazón de los hombres? ¿Hay anhelos de paz, de alegría, de desprendimiento al estilo franciscano?

Estos cuatro hombres dicen que sí:

El fundador y rector de la Universidad de Milán, Agustín Gemelli, afirmaba con acento de esperanza y desafío:

«San Francisco puede, aun hoy, hacer tornar a los hombres a Cristo, porque su espiritualidad ofrece una especial y directa respuesta a los problemas de la conciencia moderna: inquietud interior, crisis de libertad, tendencia a la acción, anhelo de felicidad, …»

Desde Brasil el obispo Helder Cámara proclama:

«Francisco de Asís es uno de esos seres extraordinarios que a través de los siglos, latitudes y longitudes continúa desafiando, cuestionando y conmoviendo constantemente.»

El literato Ernesto Pinto, desde la última página de su libro «San Francisco y la revolución social», afirma:

«Este pueblo se salvará no por las armas ni por la violencia ni por la fuerza entronizada, sino por un puñado de hombres que tengan el coraje, al igual que Francisco de Asís, de hacerse puros y de hacerse buenos, transmitiendo hacia afuera el cielo de las propias almas, para que el mundo sea hermoso, la vida justa y cada persona se encuentre de pie en un planeta sin tiranos.»

Vázquez de Mella fue un terciario ilustre y en uno de sus vibrantes discursos, tras denunciar la invasión de errores e inmoralidad, pronuncia este párrafo:

«… Y cuando, después de la noche funeral que se acerca, venga el gran día, yo tengo la firme esperanza de que esa democracia que predicó San Francisco llegue a imperar en el mundo, pero será cuando el cordón franciscano ciña el planeta como un ecuador y el Serafín de Asís se sirva de él para levantar la tierra y suspenderla de los brazos del Crucificado para que la humanidad arrepentida apague su sed en la herida que abrió la lanza, …»

Estas afirmaciones engendran responsabilidades. Tenemos que hacer presente en el mundo ese espíritu suyo.

DÍA 1 – UN HOGAR PARA FRANCISCO

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– A Ti, Señor, elevo mi alma. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Tú eres mi Dios y mi Salvador. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Dame la gracia de tu perdón. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Míranos, Señor. Nos hemos congregado en tu nombre. Queremos honrar a tu siervo Francisco de Asís y aprender de él tus caminos. Que su ejemplo nos confirme en la fraternidad, en la obediencia a la santa Iglesia y en la fe católica.

Enséñanos qué debemos hacer para que con tu ayuda logremos agradarte en todo. Que seas Tú quien guíe nuestros juicios.

Únenos a Ti de verdad con la fuerza de tu gracia para que vivamos unidos contigo y en nada nos desviemos de la verdad.

Que hagamos de nuestro hogar una pequeña iglesia donde reines Tú y donde te amemos hasta que consigamos los premios eternos.

Amén

REFLEXIÓN

Francisco nace en Asís en el año 1181 en el hogar formado por Pedro Bernardone y Pica Bourlemont. El padre es trabajador, sagaz, comerciante emprendedor. La madre es noble, sencilla, espiritual, religiosa.

Es bautizado en la iglesia de San Rufino. La primera educación comienza a la sombra del hogar, y luego asiste a la escuela que allí, muy cerca, regentan los sacerdotes de la iglesia de San Jorge, …

Jesús dedicó treinta años de su vida a santificar la familia y darnos ejemplo de vida hogareña, y tres solamente a todo lo demás. La Iglesia es consciente de que la familia es una institución de cuyo estado de salud depende la revitalización de la comunidad cristiana, … y por eso denuncia el choque fuerte que existe entre lo que es hoy la familia y lo que debiera ser. Los cristianos han de redescubrir la dimensión humana y espiritual del hogar.

La familia es una convivencia calentada por el amor y bendecida por Dios. Para que la casa sea un hogar hay que hacer de ella un centro donde confluya el amor. Muchas veces hemos repetido que la familia es la célula fundamental y primaria de la sociedad. Todo hogar debe ser escuela e iglesia. ¡Cuántos padres abdican de su noble e insustituible misión!

San Agustín repetía: «Haced de tu hogar una pequeña Iglesia», y el Concilio Vaticano II nos ha recordado: «En esta especie de iglesia doméstica los padres deben ser para sus hijos predicadores de la fe mediante la palabra y el ejemplo». ¿Cómo se vive hoy la fe en las familias?

Necesitamos padres que se responsabilicen de la fe propia y de la de los suyos, que recuerden aquello del día del bautismo: «¿Sabéis que te obligáis a educarlos en la fe?»

Medita brevemente y pide la gracia que desees alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador fuese llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, Tú viviste en una familia feliz, la familia santa de Nazaret. Hoy hemos contemplado a Francisco de Asís en su hogar, creciendo en edad y en gracia. Queremos pedirte por nuestras familias. Deseamos que hagas de nuestro hogar una morada de tu presencia. Que sea cálido y dichoso, que en él haya tranquilidad, serenidad, salud. Que los hijos sean y se sientan amados. Llena el corazón de los padres de paciencia y comprensión, de luz y generosidad sin límites. Que sea escuela de fe y de vida. Que la alegría brille en los ojos, la confianza abra todas las puertas, la dicha resplandezca en los rostros y sea la paz la reina del hogar y la unidad su sólido fundamento. Te lo pedimos a Ti que fuiste un hijo feliz en el hogar de Nazaret junto a José y a María.

Amén

DÍA 2 – SUEÑOS E IDEAL

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Tú conoces mi corazón. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Tú sabes cómo es el fondo de mi alma. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Tú eres mi camino y mi descanso. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Oremos con el Hermano Francisco: «Omnipotente, eterno y misericordioso Dios: Ilumina, te ruego, las tinieblas de nuestra mente, danos una fe recta, una sólida esperanza y un amor perfecto. Haz que te conozcamos, ¡Oh, Dios!, para que todo lo hagamos conforme a tu verdadera y santa voluntad, … Concédenos a nosotros, hombres miserables, hacer por Ti lo que sabemos Tú quieres, y siempre querer lo que Te agrada, para que, interiormente purificados, iluminados y encendidos por el fuego del Espíritu Santo, podamos seguir las huellas de tu Hijo, nuestro – Señor Jesucristo, y por sola tu gracia llegar a Ti, ¡Oh, Altísimo!, que vives y reinas en Trinidad perfecta y muy simple unidad y eres glorificado, Dios omnipotente, por los siglos de los siglos.

Amén.

REFLEXIÓN

Tomás de Celano pone tonos oscuros en la juventud de Francisco de Asís, pero San Buenaventura afirma categóricamente que el corazón y el alma de Francisco permanecieron íntegros y puros en la gracia de Dios, … La expresión del santo de «cuando yo estaba en pecado» hace referencia a la situación de cuantos pierden el tiempo y malgastan sus energías en diversiones efímeras, … Para Francisco todo era alegría y cantaba su alegría a los cuatro vientos. Se nos muestra con un cúmulo de virtudes humanas enriquecedoras. Es poeta, educado, trovador, juglar, espontáneo, caballeresco. Ama todo. Le encanta lo bello, cuanto le dice que la vida es hermosa. En su alma hay un trono para la bondad, la compasión, la ternura, la amistad. El compañerismo, la alegría, la diversión bullanguera, la música, los aplausos de sus conciudadanos que le aclaman «el rey de la juventud de Asís» entretienen sus primeros pasos juveniles. Pero allá, muy dentro, está su problema íntimo: ¿Qué irá a ser? ¿Trovador, poeta, juglar, caballero, militar, santo?, En su alma había nostalgia de algo grande. El no había nacido para mediocre, para ser uno más.

Era un alma preparada para la irrupción de Dios y para una respuesta integral. Tendrá que venir la prisión con su tiempo para pensar en soledad, la enfermedad, la larga convalecencia, … Un día Cristo irrumpe en su vida rompiendo lazos y ataduras y dando luz. Este es el diálogo:

«- Dime, Francisco, ¿a quién vale más servir, al señor o al criado?
-¡Oh!, al Señor.
– Entonces, ¿por qué desatiendes al señor por el servidor?
– Señor, ¿qué quieres que haga?, …»

Así Francisco se abre, se entrega al gran ideal.

¿Nosotros vivimos atentos a la voz de Dios? ¿No vivimos llenos de ruidos que nos impiden escuchar a Jesús? ¿Hay muchas ataduras que nos impiden abrirnos a su voluntad?

¿Por faltarles ideal hay tantas almas átonas, anodinas, rutinarias?

Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador fuese llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Te pedimos, Señor, nos des tu luz para ver, tu fuerza y decisión, como hiciste con Francisco de Asís. Que nuestra actitud sea positiva, objetiva y valiente para decidir lo que debemos hacer, lo que es mejor para colaborar en tu reino y no a compás de nuestro gusto o capricho.

Queremos ser humildes, mansos, sencillos, naturales, alegres, comprometidos como él, porque sabemos que a quienes son así es a quienes Tú te manifiestas.

Que oigamos tu voz y la sigamos, conscientes de que nos acompaña tu luz, tu fuerza, tu gracia, tu Espíritu.

Queremos ir al mundo para hacer uno mejor. A aquel que sufre haremos feliz y al que llora consolaremos. Con un corazón humilde podremos vivir en amistad como Francisco.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

DÍA 3 – JESÚS, SU GRAN IDEAL

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Me alejé de tu casa. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Olvidé tus caminos. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Tu bondad me perdone. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Oremos con el Hermano Francisco:

«Mi Dios y mi todo. ¿Quién eres Tú, dulce Dios y Señor mío? ¿Quién soy yo, gusanillo, tu servidor? ¡Cuánto quisiera amarte, santísimo Señor mío! ¡Cuánto quisiera amarte, Señor mío! Te entregué todo mi corazón y todo mi cuerpo, y ardientemente anhelo darte más, si supiera qué más darte. Te ruego, mi Señor, que el ardor abrasador y dulce de tu amor absorba mi mente, librándola de todo apego terrenal, que pueda morir yo por amor de tu amor, ¡Oh, Tú! que por amor de mi amor te dignaste morir y vives por los siglos de los siglos.

Amén.»

REFLEXIÓN

Francisco de Asís halló en Jesús personalizado su ideal: El era la belleza, la grandeza, el amor, todo el ideal soñado, pero divinamente trascendente, de una plenitud de perfección que ninguno de sus sueños había vislumbrado jamás.

Ante El su alma repetía: «¡Mi Dios y mi todo!».

El hombre que se halla con Jesús y se entrega a El comienza a ser transformado. Es la consecuencia lógica. El amor o los halla o los hace iguales. La fe y el amor llevan al cristiano a desear ser uno con Cristo, a dejarse transformar en imagen suya. Así el fuerte que es Dios se apodera y transforma al débil que es el hombre. Francisco se propuso imitar a Jesucristo a la letra, íntegramente, no sólo externamente en su modo de vivir, sino también en sus virtudes interiores.

San Buenaventura nos lo afirma con estas dos frases:

– «Vivir en perfecta conformidad con Cristo, …

– Ser totalmente imitador de Cristo» (Prólogo de la «Leyenda Mayor»).

Tomás de Celano repetidas veces insiste en la misma idea:

– «Esfuérzase en restaurar en su interior a Cristo.

– El verdadero amor de Cristo había transformado en idéntica figura al amante.

– Mucho tenía que ver con Jesús: Jesús en el corazón, Jesús en los labios, Jesús en los oídos, Jesús en los ojos, Jesús en las manos, Jesús en todo su cuerpo».

Toda su vida es la reproducción fiel del único Jesús. Seguir a Cristo, imitándole por amor, es el ideal que vivió San Francisco. Toda la espiritualidad franciscana va marcada por esa imitación, y, en realidad, ése debiera ser el ideal de todo cristiano: seguir a Jesucristo, encarnado, pobre, crucificado.

La vida cristiana tiene como meta la transformación del hombre en otro Cristo. Ser cristiano es sentir como Jesús y vivir como El. Es comprometerse a reproducir el vivir y sentir de Jesús.

La meta de nuestra ascensión espiritual viene marcada por aquella frase de San Pablo: «Vivo yo, mas no yo, es Cristo quien vive en mí».

Eso lo podía decir Francisco de Asís. ¿Nosotros? ¿Podemos decir que Jesús es guía, ideal, meta, modelo? Cada cristiano debería ser otro Cristo.

Medita brevemente y pide la gracia que deseas alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Asís nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, nuestros deseos más íntimos te buscan y te invocan, nuestros anhelos más profundos te reclaman. Todos necesitamos de Ti.

El enfermo, el sediento, el que busca la belleza, el que ansía la verdad, el que se esfuerza por conseguir la paz, … te está buscando a Ti que eres la saciedad, que eres la belleza plena, la verdad digna de ser conocida, la única paz donde pueden descansar los corazones.

Muéstranos tu rostro como se lo mostraste a Francisco de Asís.

No te podremos encontrar si Tú no te haces presente.

Sé camino y guía, causa de alegría y luz, razón de existir y sentido de la vida, brújula y horizonte, ideal y plenitud.

Que al sentir el ofrecimiento de tu amistad sepamos corresponder como Tú lo esperas y mereces. A Ti gloria y honor por los siglos.

Amén

DÍA 4 – CON JESÚS ESTA MARÍA

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Reconozco mi culpa. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Contra Ti sólo pequé. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Hazme oír el gozo y la alegría. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Dirijamos nuestra mirada a María e invoquémosla con las palabras del Hermano Francisco:

«Virgen, Santa María, en el mundo jamás ha nacido mujer que se te parezca, Hija y Esclava del Rey Altísimo, Madre de nuestro Señor Jesucristo, Esposa del Espíritu Santo, … Salve, Dama santa, Reina santísima.

¡Oh, María1, Madre de Dios y perpetuamente Virgen, escogida por el santísimo Padre celestial, consagrada por El y su Hijo muy amado y el Espíritu Paráclito. En ti estuvo y permanece la plenitud de gracia y Aquel que es todo Bien, … Santa Madre de Dios, dulce y hermosa, ruega por nosotros al Rey entregado a la muerte, tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Amén»

REFLEXIÓN

En la espiritualidad franciscana Jesús no viene solo. A su lado está María como en el Evangelio, recibiéndolo y entregándolo. Jesús y María, inseparables, fueron para Francisco de Asís la personalización de su ideal.

San Buenaventura nos lo presenta en la Capilla de la Porciúncula «suplicando con suspiros interminables a Aquélla que concibió al Verbo lleno de gracia y de verdad que se dignara ser su madre e intercesora, …», y añade: «Tal era el tierno culto que profesaba Francisco a la bendita Virgen, considerándola Madre suave y amiga preciosa, que, confiando en Ella después de Jesucristo, le había constituido abogada suya y de sus hijos».

Tomás de Celano nos describe que «hervía y se abrasaba en amor hacia la Madre de toda bondad y que le solía cantar tales alabanzas, recitarle tales oraciones y ofrecerle tales afectos que resulta muy difícil repetirlos en humano lenguaje, …».

En una de sus oraciones marianas Francisco la invoca con estos títulos: «¡Salve, palacio de Dios! ¡Salve, tabernáculo de Dios! ¡Salve, casa del Señor! ¡Salve, vestidura de Dios! ¡Salve, esclava del Señor! ¡Salve, Madre de Dios!, …»

Tres eran las razones fundamentales en que basa San Francisco su amor a María: Porque Ella nos dio a Jesucristo -«María ha convertido al Dios de majestad en hermano nuestro»-, porque es nuestra Madre y por ser modelo y protectora, … La Orden Franciscana recogió de Francisco ese amor a María, y así la historia nos cita a sus hijos – frailes, monjas, terciarios seglares- como defensores de María y de sus privilegios y como hijos suyos predilectos. Donde ha habido un franciscano allí estaba un fervoroso devoto de María.

¿Y nosotros? ¿Colocamos a Jesús y María como centro de nuestra devoción? ¿Recordamos a María como Madre y Reina, como modelo y protectora? ¿Sabemos amarla de verdad y defender sus privilegios?

Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por me. dio de San Francisco de Asís nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor, hoy hemos querido aprender de San Francisco, tu hijo, su amor a María.

El la vio como madre de Jesús, como modelo de todas las virtudes y como protectora de su Orden a lo largo de los siglos.

Tú lo has querido así porque nos la entregaste por Madre y la coronaste de gloria y esplendor. Haznos sentir siempre el consuelo de su protección maternal.

Que nos entreguemos, como Ella, al servicio de tu plan de salvación para los hombres.

Que, guiados por el Espíritu Santo, busquemos tu divina voluntad y tu palabra salvadora, y anhelemos siempre las realidades de tu Reino, viviendo firmes en la fe, seguros en la esperanza y constantes en el amor. Que con María cantemos agradecidos tus maravillas y, protegidos con su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos.

Amén

DÍA 5 – FRANCISCO, POBRE Y ALEGRE PORQUE DIOS ES SU PADRE

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Por las divisiones, odios y guerras. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Porque no llevamos las manos unidas. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Porque no vivimos como hijos de un mismo Padre. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Oremos con el Hermano Francisco:

«Omnipotente, altísimo, santísimo y sumo Dios, Padre santo y justo, Rey de cielos y tierra. Gracias te damos por ser Tú lo que eres. Porque por tu santa voluntad, por tu Hijo muy amado, en el Espíritu Santo, creaste todas las cosas, espirituales y corporales. Porque nos creaste a imagen y semejanza tuya. Tú eres el Bien, sumo Bien, todo Bien, Señor, Dios mío vivo y verdadero, … Tú que sólo eres bueno, haz que siempre te tributemos toda alabanza y toda gloria, toda acción de gracias, todo honor y toda bendición. Haz que a Ti siempre devolvamos todo bien.

Amén»

REFLEXIÓN

Francisco de Asís se entrega a Cristo, y Jesús le lleva al Padre. Dios es nuestro Padre. Una de las cosas que marcan la vida de los hombres es la idea que se tenga de Dios. El franciscanismo es alegre, libre y pobre porque vive una visión providencialista de Dios. Si Dios es Padre, Francisco puede vivir desprendido, alegre, confiado, fraternal:

– Si Dios cuida de las flores y las aves, más de él, …

– «Hasta ahora he llamado padre mío a Pedro Bernardone. Desde ahora diré: Padre nuestro que estás en los cielos, …»

Y lo deja todo: vestidos, amistades, diversiones, preocupaciones, dinero, alforjas, … y se desposa con «dama pobreza». Era la consecuencia de creer que Dios es Padre. Los antiguos no sabían definir a Dios. Para ellos Dios era el sin nombre, el que es, el grande y omnipotente, el señor del mundo. Jesús nos trajo la gran noticia de que Dios es nuestro Padre, que nos ama, que cuida de nosotros. Tertuliano diría que «nadie es tan padre como nuestro Dios».Francisco de Asís vivió especialmente esa realidad, … y se echó en sus brazos paternales predicando un evangelio de libertad y de alegre pobreza, sin tachaduras ni añadidos. Que Dios es un Padre no era para Francisco un dogma frío, sino una experiencia religiosa profunda. Lo demás ya fue respuesta. Amor y egoísmo son incompatibles en un corazón. El amor exige renunciamientos y engendra desprendimiento. El amor quiere ser libre y rompe todas las ataduras, …

¿Qué es para nosotros Dios? ¿Qué supone en nuestras vidas?

Para muchos Dios es el gran olvidado, un desconocido, un ser que está muy lejos, allá en las alturas. Para otros es el ser que crea, ordena y conserva. Para los cristianos debe ser un Padre que ama y cuida providentemente. Somos responsables del rostro que el mundo ve de Dios.

¿Qué imagen proyectamos de nuestros Dios? ¿Un Dios juez, ausente, lejano o un Dios amigo y padre? ¿Muchas veces no tenemos olvidado que muy cerca de nosotros está El que espera para tendernos una mano amiga, para venir en nuestra ayuda?

Medita brevemente y pide la gracia que desees alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Asís nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor, sumo Bien, todo Bien, tu enviado Jesús nos dijo que eras y te llamabas Padre, que nos has amado desde la eternidad como se ama a un hijo. Hoy hemos querido aprender de San Francisco esa verdad y esa vivencia.

Donde hay amor no debe haber temor ni preocupaciones, ansiedades ni inquietud. Que te sintamos velando nuestros días.

Danos el don de tu paz. Que tu luz penetre nuestras tinieblas y nos arrojemos confiadamente en tus brazos. Que vivamos filialmente tu presencia, pues a cualquier lugar a donde vayamos allí estás Tú, que eres perdón y comprensión, seguridad y certeza, alegría y plenitud.

Que no olvidemos jamás que Tú eres el amigo ideal, el amigo que nunca falla, … y que sepamos corresponder como Tú esperas y mereces.

Amén

DÍA 6 – FRANCISCO, HERMANO DE TODOS

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Por aquellas lágrimas que hice brotar. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Por aquel rostro al que no quise mirar. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Porque no supe comprender. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Oremos con el Hermano Francisco de Asís:

«Tú eres santo, Señor, Dios único, que haces maravillas. Tú eres fuerte, Tú eres grande. Tú eres omnipotente, Tú eres Padre santo, Rey de cielos y tierra, … Tú eres caridad y amor. Tú eres sabiduría. Tú eres humildad. Tú eres paciencia. Tú eres seguridad. Tú eres quietud. Tú eres gozo y alegría. Tú eres justicia y templanza. Tú eres hermosura. Tú eres mansedumbre. Tú eres fortaleza. Tú eres refrigerio. Tú eres esperanza nuestra. Tú eres nuestra fe. Tú eres nuestra gran dulzura. Tú eres la vida eterna, grande y admirable Señor, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén »

REFLEXIÓN

Para los hombres Francisco de Asís es «el hermano universal».El vivió la paternidad de Dios y, consecuentemente, vivió como hermano de todos y de todo

Recogió del Evangelio la llamada a vivir como hermano y vio cómo Cristo transformaba en hermanos a los hombres divididos. La paternidad de Dios hace posible y necesaria la fraternidad.

– «Al considerar el origen común de todas las cosas, les daba a todas, por despreciables que fuesen, el dulce nombre de hermanas, pues sabía muy bien que todas tenían con él un mismo principio».

La palabra hermano brota constantemente de sus labios, pero antes brota de su corazón. Hace del otro, del tú, del compañero, un hermano no simplemente proclamado, sino vivido como preocupación y compromiso. Ni siquiera los malhechores quedan excluidos de su fraternal afecto.

Fue capaz de humanizar de tal modo la naturaleza entera que llegó a fraternizar con todos los seres y todas las cosas. Las habla, las invita a alabar al Señor, las cuida, …

La fraternidad se construye con hechos. No hay fraternidad sin apertura al otro, sin romper barreras. La acogida calurosa y sencilla tiene que ser uno de los rasgos de la fraternidad.

En sus biografías vemos y admiramos las exquisitas delicadezas que tiene para con sus seguidores: con el hermano enfermo, con el hermano hambriento, con el hermano triste y abatido, con la madre de un religioso, …

Y, además de su ejemplo, nos deja sus lecciones.

¿Y nosotros? ¿Vivimos ese sentido fraternal en nuestras relaciones? ¿La fraternidad evangélica la concebimos como una utopía irrealizable, como un sueño o como una aspiración real?

La fraternidad tal como nos enseña el Evangelio y como la vivió Francisco de Asís sigue siendo una llamada urgente.

Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Asís nos has llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor Jesús, fue tu gran sueño que fuésemos uno como el Padre y Tú, que nos amásemos como Tú nos amaste. Fue tu gran mandamiento, tu testamento final y la bandera distintivo para tus seguidores. Con los primeros discípulos formaste una familia, dándonos el ejemplo a seguir. Francisco de Asís fue el cantor viviente de esa fraternidad, hermano de todo y de todos. Nosotros también queremos formar una familia de hermanos con un solo Padre que es Dios. Derriba las murallas levantadas por el egoísmo, el orgullo, la vanidad. Aleja de nosotros la envidia, la ira y la ambición. Danos la gracia del amor fraterno para que nos comprendamos y nos amemos como Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén

DÍA 7 – FRANCISCO, HIJO DE LA IGLESIA

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Porque el amor ha sido sólo una palabra. Señor, ten piedad. br>
– Señor, ten piedad.
– Porque los hombres mienten y se matan. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Por las sonrisas que nunca brotaron. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Oremos con el Hermano Francisco de Asís:

«Jesucristo, Señor mío, gracias te doy por tanto amor y caridad como me estás mostrando, pues señal es de gran amor el que mi Señor castigue bien a su siervo en este mundo por todas sus faltas para que no sea castigado en el otro. Dispuesto estoy, mi Señor, a sufrir gozoso cuantas penas y desgracias me quieras enviar, … Desde lo alto del cielo te dignaste enviar este consuelo a mí, indigno y pobre pecador. Lo devuelvo a tus manos y cuidado, pues, de lo contrario, estimaría ser ladrón de tus divinos tesoros. Por el dolor y las alegrías te doy gracias. Quisiera darte gracias por todo bien como te lo mereces, ¡Oh, Dios vivo y verdadero!, que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén»

REFLEXIÓN

En tiempos de San Francisco de Asís proliferaban los herejes. Aireaban los fallos reales o imaginarios de la Iglesia y su enfrentamiento con la Iglesia institucional les llevaba a la rebelión. Si Francisco hubiese seguido sus pasos, no sería hoy San Francisco de Asís, el fundador del más maravilloso movimiento religioso después del Cristianismo.

Francisco supo unir la obediencia al evangelio con la más completa sumisión a la Iglesia. Fue capaz de vivir el Evangelio con más radicalidad que nadie, pero en fidelidad a la Iglesia, … Su programa de vida fue: amar a la Iglesia fundada por Jesús, obedecer a la Iglesia, sentir con la Iglesia.

Dante le daría el título de «varón todo católico. Los pasos franciscanos buscaron siempre la aprobación y orientación de la Iglesia:

– Al dejar a su padre se refugia en el obispo de Asís como guía y maestro.

– Iban Francisco y sus compañeros reconstruyendo, aseando y visitando iglesias.

– Apenas son un grupo de doce y marchan a Roma para postrarse a los pies del Papa y solicitar su aprobación.

– El Papa Inocencio III les da verbalmente su aprobación, y los Papas Honorio III y Gregorio IX se la darán por escrito.

En su Regla y Testamento Francisco hace profesión de fe católica y proclama su amor y sumisión a la Iglesia, y exige a sus seguidores esa misma fe, sumisión y amor.

¿Nosotros? Hoy vivimos el concepto de Iglesia como comunidad de creyentes y pueblo de Dios en peregrinación. En esa Iglesia San Pedro nos recordaba que nosotros somos «piedras vivas».

¿Nos sentimos de verdad iglesia o pensamos que Iglesia son los sacerdotes, obispos y el Papa?

¿Vivimos en sintonía con el magisterio de la Iglesia como lo hizo Francisco de Asís?

Medita unos momentos y pide la gracia que deseas alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Asís nos has llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor, en la Iglesia todos estamos comprometidos, … y ¡queda tanto por hacer! Todos somos tu Iglesia. Si necesitas una mano para construir tu Reino, aquí están las nuestras. Si quieres unos labios para anunciar tu Palabra hasta el confín de la tierra, aquí tienes los nuestros. Te ofrecemos nuestros pies de peregrinos para llevar a los hombres el mensaje de la Buena Nueva. Muéstranos, Señor, el camino para que podamos ser luz que alumbre a los hermanos. Abre nuestros oídos para que escuchemos tu voz como Francisco y dispón nuestra voluntad para que generosamente te respondamos como él: Señor, ¿qué quieres que hagamos?

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén

DÍA 8 – FRANCISCO CANTOR DE LA NATURALEZA

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Vengo a tu presencia. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Vengo arrepentido. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Vuelve a mí tus ojos. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Oremos con el Hermano Francisco de Asís:

«Altísimo, omnipotente y buen Señor, tuyas son las alabanzas, la gloria y el honor y toda bendición. A ti sólo, Altísimo, se deben, …

Loado seas, mi Señor, por todas tus criaturas, especialmente por el hermano sol, … Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas; en el cielo las formaste claras, preciosas y bellas.

Loado seas, mi Señor, por el hermano viento y por el aire, … Loado seas, mi Señor, por la hermana agua, la cual es muy útil y preciosa y casta.

Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego, … Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana madre tierra, la cual nos sustenta y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas.

Alabad y bendecid a mi Señor y dadle gracias, y servidle con humildad.

Amén.

REFLEXIÓN

Francisco de Asís ama y confraterniza con toda la creación. Salió al encuentro del mundo con ojos nuevos. Se admiró ante la naturaleza. Todas las cosas las vio bellas, las amó como hermanas y ellas le hablaron de su Dios, …, y así vio a Cristo en el comienzo, en el centro y en el término de todo.

La naturaleza fue su «itinerario» hacia Dios. Nos lo describe San Buenaventura de esta manera:

– «Por la contemplación de los magníficos espectáculos de la naturaleza se elevaba a su primera causa y origen. En los seres admiraba la belleza infinita del Creador, y por los vestigios impresos en las cosas encontraba doquiera a su Amado. Buscaba por todas partes e iba siempre en pos del Amado por las huellas impresas en las creaturas, y de todas formaba una escalera para llegar al mismo divino trono. Reunía en su tierno afecto de devoción todas las cosas, hablándoles del Señor y exhortándoles a su alabanza».

Francisco presta su voz para que las creaturas alaben a Dios y recoge así el homenaje de la creación entera. Su «Cántico de las creaturas» es tanto una alabanza a Dios por sus obras cuanto una invitación a que ellas alaben a su Creador que les da «vida, movimiento y ser».No se contenta con invitarles a cantar. Se une a ese concierto maravilloso y canta con ellas. San Buenaventura recoge esta invitación del santo. «Las hermanas aves alaban al Creador. Pongámonos en medio de ellas y cantemos también nosotros al Señor recitando sus alabanzas y las horas canónicas». Es una nueva visión del mundo.

Goza de la naturaleza para alabar a Dios. Toda belleza está en Él y viene de Él. Admira las obras, admira a Dios en ellas, y ellas le hablan con fuerza persuasiva e instintivamente percibe símbolos de Cristo en todas ellas. Todo le recuerda al Amado. No se queda en la mera afirmación de «Qué bellas son las cosas», sino que pasa a «Dios sea alabado por todas sus creaturas», y da gracias a su Dios por todas ellas y las invita a que ellas lo hagan.

¿Nosotros? ¿Sabemos ir por las maravillas que admiramos al Creador? ¿Somos sensibles para escuchar el cántico glorioso de la naturaleza entera y unirnos a ese concierto de alabanza?

Medita brevemente y pide la gracia que desees alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Asís nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor, hemos querido recoger la lección de San Francisco. Como él queremos verte en tus obras y a través de ellas llegar hasta Ti. Que veamos en las flores el amor de quien las viste así, y en los vientos el poder de quien puede calmarlos, y en las aves del camino la ternura del Padre Creador que vela por ellas. Que todo el universo sea para nosotros una canción de alabanza y nos unamos a ella. «Loado seas, mi Señor, por toda tus creaturas.»A través de nosotros los demás juzgan a Dios. Que todos vean nuestras buenas obras para que glorifiquen al Padre celestial. Que llevemos en nuestras vidas amor, perdón, unión, verdad, fe, esperanza, alegría, luz.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

DÍA 9 – FRANCISCO, SEMBRADOR DE PAZ

Por la Señal de la Santa Cruz, …

Pidamos Perdón a Dios:

– Porque no escuchamos tu Palabra. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.
– Porque no somos testigos de tu amor. Cristo, ten piedad.
– Cristo, ten piedad.
– Porque no hemos hecho un mundo en paz. Señor, ten piedad.
– Señor, ten piedad.

ORACIÓN

Oremos con el Hermano Francisco de Asís:

«Gracias te doy, Señor, santificador y guía de pobrecillos, que me regocijas cada día con el relato de la vida de mis religiosos y seguidores. Bendice, te ruego, con abundancia a aquellos religiosos y a todos aquellos que por medio de sus buenos ejemplos den honor a la Orden. Santifícalos con dones especiales. Señor, te recomiendo esta familia que me ha sido confiada y que lleva hoy mi nombre. Que vayan por la vida sembrando paz y amor, alegría y fraternidad. Tú los escogiste y llamaste a tu conocimiento y servicio. Que en la tierra sean llenos de tu bendición y en el cielo lo sean de la bendición del Altísimo Padre celestial.

Amén.»

REFLEXIÓN

Todos deseamos la paz. Hablamos de ella y hasta la pedimos en nuestras oraciones, pero lo hacemos como si la paz no fuese obra de los hombres. Por eso hay muchas palabras pacíficas y pocas obras pacificadoras. La paz tiene sus raíces en el corazón de los hombres. Es obra nuestra. Jesús dejó una bienaventuranza para los constructores de la paz. Francisco de Asís, tras su encuentro y entrega a Cristo, halla la paz y ve que el Evangelio le confiere la misión de comunicarla. Sus predicaciones comienzan con estas palabras: «El Señor te dé la paz», y manda a los suyos que cuando van por el mundo usen de saludo el deseo de la paz: «La paz sea en esta casa, …». Su sola presencia era ya una predicación de paz. Ante los conflictos de aquel tiempo se siente comprometido y responsable, …, y echa sobre sí mismo el deber de reconciliar y establecer la paz. Donde había divisiones, allí iba él a sembrar la paz: Arezo, Perusa, Asís.

También nosotros debemos ser constructores de paz. La paz cristiana ha de ser fraterna: fruto de la conciencia de que todos los pueblos formamos una sola familia que debe sentarse a la mesa común, compartiendo los bienes que son para todos. No tiene derecho a hablar de paz quien no tiene amor. Este nos llevará a un esfuerzo por aumentar el dominio sobre nosotros mismos, a rechazar la mentira y la intriga, a luchar en serio con las armas de la paz. Todos hemos sido llamados a llevar a los hombres un mensaje de paz y de alegría, de fe y de esperanza. Seremos discípulos de Jesús cuando luchemos por la paz y la verdad, cuando sigamos los caminos del amor, cuando sembremos alegría y amistad. La paz es el estado de una sociedad ordenada. Es la alegría serena del hombre reconciliado con Dios, con sus hermanos y con la creación entera. Paz con Dios por la observancia de sus mandamientos, paz con los hombres por la justicia y la rectitud en el bien obrar, paz consigo mismo por el testimonio de la buena conciencia.

Ojalá todos le pidamos a Dios:

«Hazme Tú. Señor. instrumento de tu paz».

Señor, haz de mí un instrumento de paz. Donde hay odio, ponga yo amor.
Donde hay ofensa, ponga perdón. Donde hay discordia, ponga unión. Donde hay error, ponga verdad. Donde hay duda, ponga fe.
Donde hay desesperación, ponga esperanza. Donde hay tinieblas, ponga tu luz. Donde hay tristeza, ponga yo alegría.

¡Oh, Maestro!, que no me empeñe tanto en ser consolado, como en consolar,
en ser comprendido, como en comprender, en ser amado, como en amar; pues dando, se recibe, olvidando, se encuentra, perdonando, se es perdonado, muriendo, se resucita a la vida eterna.

Medita brevemente y pide la gracia que deseas alcanzar.

ACLAMACIONES

– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque por medio de San Francisco de Asís nos ha llamado a vivir su verdad y su amor. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque ha querido que su mensaje salvador sea llevado a toda la tierra por medio de los franciscanos. (Padrenuestro)
– Demos gracias a Dios, nuestro Padre, porque quiere que Francisco de Asís tenga cada día nuevos seguidores e imitadores. (Padrenuestro)

ORACIÓN FINAL

Señor, Tú dijiste que es hermoso ver bajar de la montaña los pies del mensajero de la paz, que la cosecha es abundante, que faltan operarios, y que pidamos al Dueño de la mies que envíe más obreros, …

Un día enviaste a Francisco de Asís a iniciar el gran movimiento franciscano en el mundo, sacando la espiritualidad a la calle, anunciando un Evangelio puro, sin tachaduras, encarnado.

Hoy le contemplamos espiritual, espontáneo, caballeresco. Le sentimos comprensivo, sonriente, desinteresado.

Le vemos amando a todos y todo: al hombre, la tierra, el lobo, el sol, las flores, … Haznos encarnar su espíritu en nuestros días. Queremos, como Francisco, hacer brotar una nueva primavera de espíritu, de paz, de amor, de alegría.

Te lo suplicamos por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

FUENTE: http://www.cincominutosconjesus.org/?page_id=654

TRANSCRITO: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

About the author

AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL administrator

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

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