La canonización de un Santo

La canonización de un Santo

Recientemente el papa Francisco ha canonizado a varios santos en la Iglesia Católica, entre ellos la madre teresa de Calcuta, así hasta la fecha ya tiene en su haber 848 santos. Pero hay que distinguir que un Santo de la Edad medieval no es lo mismo que un Santo actual.

Además la iglesia siempre pone como ejemplo a una determinada “figura” en determinadas ocasiones dentro del contexto histórico en el que se enmarca, para que así sirva de ejemplo a los contemporáneos.

Lo que en la Iglesia llamamos canonizar, no es otra cosa que el Papa da a entender que una persona es digna de culto universal. La canonización tiene el propósito de presentar a dicha persona como modelo de conducta ante los creyentes, dándole reconocimiento por el grado de perfección alcanzado y como intercesor ante Dios.

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La Iglesia Católica es la única confesión religiosa que posee un mecanismo formal, continuo y altamente racionalizado para llevar a cabo el proceso de canonización de una persona  (llamada la Congregación para la causa de los Santos), de manera que  las canonizaciones se efecúan después de un proceso judicial, llamado proceso de beatificación y canonización, o simplemente proceso de canonización.

En este proceso se verifica sobre si la persona es digna de tal “santidad”, hay dos caminos para la llegar a ello: El camino de las virtudes heróicas o el camino del martirio.

De esta forma se ha canonizado recientemente al ñiño cristero: José Sánchez del Río.

La canonización se lleva a cabo mediante una solemne declaración papa de que una persona está, con toda certeza, contemplando la visión de Dios. El creyente puede rezar confiadamente al santo en cuestión para que interceda en su favor ante Dios, asi el nombre de esa perona se añade a la lista de  los santos de la Iglesia y a la persona en cuestión se la asciende a los altares, es decir, se le asigna un día de fiesta para la veneración litúrgica por parte de la Iglesia católica y si es necesario se “mueve” del santoral a otra figura, en el caso de que no haya un sitio asignado convenientemente.

El tiempo que va desde el análisis de la persona en cuestión hasta que es probada por la congregación pude llevar años y hasta siglos, siendo precisamente un santo franciscano el único que fue más rápidamente canonizado, estoy hablando como hermano franciscano de  San Antonio de Padua, ya que fue declarado santo 352 días después de su muerte.

Al principio se les declaraba santos si eran aclamados por el pueblo (como Juan Pablo II, que ha sido aclamado y de ahí entre otras, la rapidez de su canonización), antiguamente también los obispos podían declarar santos en su diócesis.  Pero esto ya no esta en vigor desde 1234, año en que esto está reservado exclusivamente a la autoridad papal.

 En el año 1588 el Papa Sixto V puso el proceso en manos de la Congregación para las Causas de los Santos y del Santo Padre, que se encarga de estudiar, comprobar y verificar todo el proceso.

¿COMO ES EL PROCESO?

Suele haber varios pasos siervo de Dios, en el que el Obispo diocesano y el Postulador de la Causa piden iniciar el proceso de canonización. Y presentan a la Santa Sede un informe sobre la vida y las virtudes de la persona (en todos los casos debe morir perteneciendo oficialmente a unas de las Iglesias Católicas (u Orden Religiosa) que guardan obediencia al Papa de Roma y está reconocida oficialmente por la Santa Sede del Vaticano)..

La Santa Sede, por medio de la Congregación para las Causas de los Santos, examina el informe y dicta el Decreto diciendo que nada impide iniciar la Causa (Decreto “Nihil obstat”). Este Decreto es la respuesta oficial de la Santa Sede a las autoridades diocesanas que han pedido iniciar el proceso canónico.

Obtenido el Decreto de “Nihil obstat”, el Obispo diocesano dicta el Decreto de Introducción de la Causa del ahora Siervo de Dios. Luego si todo va bien se le concede el título de Venerable, que se concede generalmente a un fallecido que vivió virtudes heroicas, y suele hacerse por un Cardenal del lugar donde vivió esa persona.

testamento2Tras ello puede darse la Beatificación; en el que además de todo lo demás (virtudes y vida probada), se requiere un milagro obtenido a través de la intercesión del Siervo de Dios y verificado después de su muerte. El milagro no es requerido si la persona ha sido reconocida mártir. Los beatos son venerados públicamente por la iglesia local (en España la provincia correspondiente), esta canonización la hace el Papa o un Cardenal en nombre del Papa generalmente en la Basílica de San Pedro o en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Dados todos estos pasos llega la canonización después de un largo periodo de tiempo, asi al beato le corresponde el título de santo. Para la canonización hace falta otro milagro (en total dos milagros o un milagro más haber muerto como mártir) atribuido a la intercesión del beato y ocurrido después de su beatificación.

Al igual que ocurre en el proceso de beatificación, el martirio no requiere habitualmente un milagro, esta canonización la hace el Papa en la Basílica de San Pedro o en la Plaza de San Pedro del Vaticano. En el caso del Papa Juan Pablo II, las Canonizaciones las realizaba en el País de Origen del Beato a canonizar (durante sus Viajes Pontificios por el Mundo). En la actualidad, se efectúa en algunos casos en el País de Origen del Beato a canonizar.

Mediante la canonización se concede el culto público en la Iglesia católica. Se le asigna un día de fiesta y se le pueden dedicar iglesias y santuarios, y además se les edita en caso de ser congregaciones religiosas su propio ritual para la fiesta.

Como hemos comentado anteriormente, es la Congregación para las Causas de  los Santos, la encargada de ello, (Congregatio de Causis Sanctorum) que esta encargada de estudiar los milagros, martirios y virtudes heroicas y de proponer los diferentes ejemplos de santidad para que el Sumo Pontífice proceda a realizar las canonizaciones y beatificaciones oportunas.

Con los cambios en el proceso de canonización introducida por Papa Juan Pablo II en 1983, un Colegio de Relatores se añadió a preparar los casos de los declarados como Siervo de Dios.

Como hemos podido apreciar es un proceso arto difícil y enrevesado que terminará felizmente en la exaltación a los altares de una figura contemporánea que servirá de ejemplo a los demás.

Fuentes consultadas: Causas de los Santos

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

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AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL administrator

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

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