Category Archive EVANGELIOS APÓCRIFOS

Evangelio de María Magdalena – Breve resumen fragmento copto berolinense

Este texto tiene una gran belleza y demuestra que hacia el año 1000 ya se promulgaba en la iglesia la idea de las diaconisas, es decir de las mujeres que ayudaban en labores de la iglesia, y a las viudas y en las colectas entre otras.  Siempre mi idea es arrojar luz con este y otros evangelios, y de todas formas aunque la iglesia no los tenga como verdaderos, si que arrojan algo de luz a la vida de Jesús y de María. Son una fuente de conocimiento cristiano. Hay que notar que muchos de ellos por no decir casi todos, tienen la misma antigüedad que los llamados –canónicos– que son los 4 aprobados por la Iglesia oficialmente, espero que disfrutes con el visitante de TRAS CRISTO Y FRANCISCO DE ASIS.

EVANGELIO DE MARÍA MAGDALENA – FRAGMENTO GRIEGO

«… lo restante del camino, de la medida justa, del tiempo, del siglo, descanso en silencio». Dicho que hubo esto, María calló, como si el Salvador le hubiera hablado (solamente) hasta aquí. Entonces dice Andrés: «Hermanos, qué os parece de lo dicho? Porque yo, de mi parte, no creo que haya hablado esto el Salvador, pues parecía no estar de acuerdo con su pensamiento». Pedro dice: «¿Pero es que, preguntado el Señor por estas cuestiones, iba a hablar a una mujer ocultamente y en secreto para que todos (la) escucháramos? ¿Acaso iba a querer presentarla como más digna que nosotros?»

[Laguna]

…del Salvador?». Leví dice a Pedro: «Siempre tienes la cólera a tu lado, y ahora mismo discutes con la mujer enfrentándote con ella. Si el Salvador la ha juzgado digna, ¿quién eres tú para despreciarla? De todas maneras, Él, al verla, la ha amado din duda. Avergoncémonos más bien, y, revestidos del hombre perfecto, cumplamos aquello que nos fue mandado. Prediquemos el evangelio sin restringir ni legislar, (sino) como dijo el Salvador». Terminado que hubo Leví estas palabras, se marchó y se puso a predicar el evangelio según María.

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EVANGELIO DE MARÍA MAGDALENA – BREVE RESUMEN DEL FRAGMENTO COPTO BEROLINENSE (NO ESTA COMPLETO)

PALABRAS DE JESÚS-La materia y el mundo

7 […] entonces, ¿será destruida o no la materia? El Salvador dijo: «Todas las naturalezas, todas las producciones y todas las criaturas se hallan implicadas entre sí, y se disolverán otra vez en su propia raíz, pues la naturaleza de la materia se disuelve en lo que pertenece únicamente a su naturaleza. Quién tenga oídos para escuchar, que escuche.

La materia y el pecado

Pedro le dijo: «Puesto que nos lo has explicado todo, explícanos también esto: ¿cuál es el pecado del mundo?». El Salvador dijo: «No hay pecado, sin embargo vosotros cometéis pecado cuando practicáis las obras de la naturaleza del adulterio denominada «pecado». Por esto el bien vino entre vosotros, hacia lo que es propio de toda naturaleza, para restaurarla en su raíz».

Prosiguió todavía y dijo: «Por esto enfermáis y morís, puesto que 8 [practicáis lo que os extravía. Que quien pueda comprender] comprenda. [La materia engendró] una pasión carente de la semejanza, puesto que procedió de un acto contra natura. Entonces se produce un trastorno en todo el cuerpo. Por esto os dije: Estad en armonía (con la naturaleza), y si no estáis en armonía, sí que estáis en armonía ante las diversas semejanzas de la naturaleza. Quien tenga oídos para escuchar, que escuche».

Últimos preceptos

Después de decir todo esto, el Bienaventurado se despidió de todos ellos diciendo: «La paz sea con vosotros, que mi paz surja entre vosotros. Vigilad para que nadie os extravíe diciendo: «Helo aquí, belo aquí», pues el hijo del hombre está dentro de vosotros; seguidlo. Los que lo busquen lo hallarán. Id y proclamad el evangelio del reino. No 9 impongáis más preceptos que los que yo he establecido para vosotros, y no deis ninguna ley, como el legislador, para que no seáis atenazados por ella».

Dicho esto, partió.

INTERMEDIO

Ellos, sin embargo, estaban entristecidos y lloraban amargamente diciendo: «¿Cómo iremos hacia los gentiles y predicaremos el evangelio del reino del hijo del hombre? Si no han tenido con él ninguna consideración, ¿cómo la tendrán con nosotros?».

Entonces Mariam se levantó, los saludó a todos y dijo a sus hermanos: «No lloréis y no os entristezcáis; no vaciléis más, pues su gracia descenderá sobre todos vosotros y os protegerá. Antes bien, alabemos su grandeza, pues nos ha preparado y nos ha hecho hombres». Dicho esto, Mariam convirtió sus corazones al bien y comenzaron a comentar las palabras del [Salvador].

10 Pedro dijo: «Mariam, hermana, nosotros sabemos que el Salvador te apreciaba más que a las demás mujeres. Danos cuenta de las palabras del Salvador que recuerdes, que tú conoces y nosotros no, que nosotros no hemos escuchado». Mariam respondió diciendo: «Lo que está escondido para vosotros os lo anunciare». Entonces comenzó el siguiente relato:

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PALABRAS DE MARÍA MAGDALENA

Visión de María

«Yo —dijo— vi al Señor en una visión y le dije: «Señor, hoy te he visto en una visión». Él respondió y me dijo: «Bienaventurada eres, pues no te has turbado al Verme, pues allí donde está el Intelecto, allí está el tesoro». Yo le dije: «Señor, ahora, el que ve la visión ¿la ve en alma o en espíritu?». El Salvador respondió y dijo: «No la ve ni en alma ni en espíritu, sino que es el Intelecto que se halla en medio de ellos el que ve la visión, y él es el que […]».

[Laguna: faltan las páginas 11-14].

La ascensión del alma

15 […] a él, y la Concupiscencia dijo: «No te he visto bajar y ahora te veo subir. ¿Por qué mientes, si me perteneces?». El alma respondió diciendo: «Yo te he visto, pero tú no me has visto ni me has reconocido. Por la vestimenta, que era tuya, y no me reconociste». Una vez dicho esto, (el alma) se apartó con gran alegría y seguidamente cayó en manos de la tercera potestad, la llamada Ignorancia. Esta interrogó al alma diciendo: «¿A dónde vas? En maldad estás atenazada; puesto que estás dominada, no juzgues». El alma dijo: «¿Por qué me juzgas tú a mí, si yo no te he juzgado? Yo he sido dominada, pero no he dominado. No he sido reconocida, pero be sabido que el universo está siendo disuelto, tanto en las cosas terrenales 16 como en las cosas celestiales».

Una vez el alma hubo sobrepasado la tercera potestad, continuó ascendiendo y divisó la cuarta potestad, la de siete formas. La primera forma es la tiniebla; la segunda, la concupiscencia; la tercera, la ignorancia; la cuarta, la envidia de muerte; la quinta, el reino de la carne; la sexta, la loca inteligencia de la carne; la séptima, la sabiduría irascible. Estas son las siete potestades de la ira, las cuales preguntan al alma: «¿De dónde vienes, homicida? ¿A dónde vas, dueña del espacio?». El alma respondió diciendo: «Lo que me ata ha sido matado y lo que me atenaza ha sido aniquilado, y mi concupiscencia se ha disipado y mi ignorancia ha perecido. A un mundo he sido precipitada 17 desde un mundo, y a una imagen desde una imagen celestial. La ligadura del olvido dura un instante. En adelante alcanzaré el reposo del tiempo (kairós), del tiempo (chrónos), (el reposo) de la eternidad, en silencio».

EPÍLOGO

María Magdalena reveladora de Jesús

Después de decir todo esto, Mariam permaneció en silencio, dado que el Salvador había hablado con ella hasta aquí. Entonces, Andrés habló y dijo a los hermanos: «Decid lo que os parece acerca de lo que ha dicho. Yo, por mi parte, no creo que el Salvador haya dicho estas cosas. Estas doctrinas son bien extrañas». Pedro respondió hablando de los mismos temas y les interrogó acerca del Salvador: «¿Ha hablado con una mujer sin que lo sepamos, y no manifiestamente, de modo que todos debamos volvernos y escucharla? ¿Es que la ha preferido a nosotros. 18 Entonces Mariam se echó a llorar y dijo a Pedro: «Pedro, hermano mío, ¿qué piensas? ¿Supones acaso que yo he reflexionado estas cosas por mí misma o que miento respecto al Salvador?

Entonces Leví habló y dijo a Pedro: «Pedro, siempre fuiste impulsivo. Ahora te veo ejercitándote contra una mujer como si fuera un adversario. Sin embargo, si el Salvador la hizo digna, ¿quién eres tú para rechazarla? Bien cierto es que el Salvador la conoce perfectamente; por esto la amó más que a nosotros. Más bien, pues, avergoncémonos y revistámonos del hombre perfecto, partamos tal como nos lo ordenó y prediquemos el evangelio, sin establecer otro precepto ni otra ley fuera de lo que dijo el Salvador».

Luego que 19 [Leví hubo dicho estas palabras], se pusieron en camino para anunciar y predicar.

Hasta aquí este breve resumen de este evangelio atribuido a María Magdalena.

Fuentes:

-García Bazán, Francisco (2003-). La Gnosis eterna. Antología de textos gnósticos griegos, latinos y coptos. Tres volúmenes. Madrid: Editorial Trotta.

-La gnosis eterna. Antología de textos gnósticos griegos, latinos y coptos I. 2003.

-La gnosis eterna. Antología de textos gnósticos griegos, latinos y coptos II. Pístis Sophía / Fe Sabiduría. Primera edición y traducción del original copto en lengua española, 2007.

 

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Evangelio Apócrifo de Santo Tomas (II)

Os traigo aquí otra parte importante del llamado “Evangelio de Santo Tomás”, espero que lo disfrutéis como el anterior, teniendo en cuenta que solo es a nivel cultural e informativo y que para seguir a Jesús es recomendable usar siempre los evangelios canónicos, como nos recomienda la iglesia.


José reprende a Jesús

1.Y José tomó a su hijo aparte, y lo reprendió, diciendo: ¿Por qué obras así? Estas gentes sufren, y nos odian, y nos persiguen. Y Jesús respondió: Sé que las palabras que pronuncias no son tuyas. Sin embargo, me callaré a causa de ti. Pero ellos sufrirán su castigo. Y, sin demora, los que lo acusaban, quedaron ciegos.

2. Y los que vieron esto, vacilantes y atónitos, decían de Jesús que toda palabra que pronunciaba, buena o mala, se cumplía, y producía un milagro. Y, cuando hubieron visto que Jesús hacía cosas semejantes, José se levantó, lo agarró por la oreja, y se la estiró con fuerza.

3. Pero el niño se enfadó, y le dijo: Bien fácil te es buscar sin encontrar, y acabas de obrar como un insensato. ¿Ignoras que te pertenezco? No me hagas daño.

Exposición del Alfabeto

Y un maestro de escuela, llamado Zaqueo, que se encontraba allí, oyó a Jesús hablar así a su padre, y lo sorprendió mucho que un niño se expresase de aquella manera.

2.
Y, algunos días después, se acercó a José, y le dijo: Tienes un hijo dotado de buen sentido e inteligencia. Confíalo a mi cuidado, para que aprenda las letras, y, con las letras, le enseñaré toda ciencia. Y también le enseñaré a saludar a los mayores, a honrarlos como antepasados, a respetarlos como padres, y a amar a los de su edad.

3.
Y le escribió todas las letras del alfabeto desde Alpha hasta Omega muy puntualmente y con toda claridad. Mas Jesús, mirando a Zaqueo, le dijo: Tú, que no conoces la naturaleza del Alpha, ¿cómo quieres enseñar a los demás la Beta? Hipócrita, enseña primero el Alpha, si sabes, y después te creeremos respecto a la Beta. Luego se puso a discutir con el maestro de escuela sobre las primeras letras, y Zaqueo no pudo contestarle.

4. Y, en presencia de muchas personas, el niño dijo a Zaqueo: Observa, maestro, la disposición de la primera letra, y nota cómo hay líneas y un rasgo mediano que atraviesa las líneas que tú ves comunes y reunidas, y cómo la parte superior avanza y las reúne de nuevo, triples y homogéneas, principales y subordinadas, de igual medida. Tales son las líneas del Alpha.

Perplejidad de Zaqueo

1.Y, cuando Zaqueo, el maestro de escuela, oyó al niño exponer las alegorías tan numerosas y tan grandes de la primera letra, quedó perplejo ante tal respuesta y ante tal enseñanza, y dijo a los asistentes: ¡Desventurado de mí, a qué extremo me veo reducido! Me he cubierto de vergüenza, al traer a mi escuela a este muchacho.

2.
Así, pues, hermano José, te ruego que lo lleves contigo, porque no puedo soportar la severidad de su mirada, ni penetrar el sentido de su palabra en modo alguno. Este niño no ha nacido en la tierra, es capaz de domar el fuego mismo, y quizá ha sido engendrado antes de la creación del mundo. ¿Qué vientre lo ha llevado? ¿Qué pecho lo ha nutrido? Lo ignoro. ¡Ay, amigo mío, tu hijo me pone fuera de mí, y no puedo seguir su pensamiento! Me he equivocado en absoluto. Yo quería tener en él un discípulo, y me he encontrado con que tengo en él un maestro.

3.
Me doy cuenta de mi oprobio, amigos míos, porque yo, que soy un viejo, he sido vencido por un niño. Y no me queda sino abandonarme al desaliento o a la muerte, a causa de este niño, ya que no puedo, en este momento, mirarlo cara a cara. ¿Qué responderé, cuando digan todos que he sido derrotado por un pequeñuelo? ¿Y qué podré explicar acerca de lo que él me ha dicho de las líneas de la primera raya? No lo sé, amigos míos, por cuanto no conozco, ni el comienzo, ni el fin, de este niño.

4.
Así, pues, hermano José, te ruego que lo lleves contigo a tu casa. Es algo muy grande, sin duda: un dios, un ángel o algo parecido.

Conclusión de la historia de Zaqueo 1.Y, mientras los judíos daban consejos a Zaqueo, el niño rompió a reír, y dijo: Ahora que tu aventura produce sus frutos, y que los ciegos de corazón ven, he aquí que yo vengo de lo alto para maldecirlos, y para llamarlos a lo alto, como me lo ordenó el que me ha enviado a causa de vosotros1
2.
Y, cuando el niño hubo acabado de hablar, pronto todos los que habían caído antes bajo su maldición, quedaron curados. Y nadie, desde entonces, se atrevió a provocar nunca su cólera, por miedo a que los maldijese, y los hiriese de enfermedad.

El niño caido de una terraza

1. Algunos días después, Jesús jugaba en una terraza, sobre lo alto de una casa, y uno de los niños que jugaba con él, cayó de la terraza, y murió. Y, Viendo esto, los demás niños huyeron, y Jesús quedó solo.

2. Y, habiendo llegado los padres del niño muerto, acusaron a Jesús de haberlo hecho caer. (Jesús les dijo: Yo no hice tal.) Y lanzaron invectivas contra él.

3. Mas Jesús se tiró de la terraza abajo, se detuvo cerca del cuerpo del niño caído, y gritó a gran voz, diciendo: Zenón (porque tal era su nombre), levántate, y dime: ¿Soy yo quien te hizo caer? Y, habiéndose levantado inmediatamente, el niño repuso: No, Señor, tú no me has hecho caer, sino que me has resucitado. Y los espectadores del lance quedaron conmovidos de asombro. Y los padres del niño glorificaron a Dios por el milagro cumplido, y adoraron a Jesús.

Resurrección de un Joven

1.Pasados otros cuantos días, un joven cortaba leña en las proximidades del pueblo. Y he aquí que su hacha le hendió la planta del pie, y murió, por haber perdido toda su sangre.

2. Y, como ello produjera una aglomeración y un tumulto de gentes, el niño Jesús corrió también allí, y, haciéndose sitio, atravesó la multitud, y tomó el pie herido del joven, que en seguida quedó curado. Y dijo al joven: Levántate, sigue cortando leña, y acuérdate de mí. Y la multitud, al ver lo que había pasado, adoró al niño, diciendo: Verdaderamente, el espíritu de Dios reside en ti.

Jesús en la fuente

1.Y, cuando tenía seis años, su madre le dio un cántaro, y lo envió a tomar agua, para llevarla a casa. Pero, habiendo tropezado el niño con la multitud, el cántaro se rompió.

2. Entonces Jesús, extendiendo la túnica que lo cubría, la llenó de agua, y la llevó a su madre. Y su madre, reconociendo milagro tal, lo abrazó, y guardó en su corazón los misterios que veía cumplidos.

Milagro del grano de Trigo

1.Otra vez, en la época de la siembra, el niño salió con su padre para sembrar trigo en su campo, y, mientras su padre sembraba, el niño Jesús sembró también un grano de trigo.

2. Y, una vez lo hubo recolectado y molido, obtuvo cien medidas y, llamando a la granja a todos los pobres de la aldea, les distribuyó el trigo, y José se quedó con lo que aún restaba. Y Jesús tenía ocho años cuando hizo este milagro.

Milagro de dos piezas y un lecho1
1. Y su padre era carpintero, y hacía en aquel tiempo carretas y yugos. Y un hombre rico le encargó que le hiciese un lecho. Mas, habiendo cortado una de las piezas más pequeña que la otra, no sabía qué partido tomar. Entonces el niño Jesús dijo a su padre José: Pon las dos piezas en el suelo, e iguálalas por tu lado.

2. Y José procedió como el niño le había indicado. Y Jesús se puso al otro lado, tiró de la pieza más corta, y la tomó igual a la otra. Y su padre José, viendo tal, quedó admirado, y abrazó a Jesús, diciendo: Felicitarme puedo de que Dios me haya dado este niño.

RELACIONES CON UN SEGUNDO MAESTRO

1.ViendoJosé que el niño crecía en edad y en inteligencia, y no queriendo quepermaneciese iletrado, lo llevó a un segundo maestro. Y este maestrodijo a José: Le enseñaré primero las letras griegas, y luego lashebraicas. Porque el maestro conocía la inteligencia del niño. Sinembargo, después de haber escrito el alfabeto, se ocupó largamente deél, y Jesús no le respondió, hasta que le advirtió:

2. Si eres verdaderamente un maestro, y conoces bien el alfabeto, dime primero el valor de Alpha y yo te diré luego el de Beta. Peroel maestro, irritado, le pegó en la cabeza. Y el niño, en su dolor, lomaldijo, y aquél cayó exánime, con la faz contra tierra.

3. Yel niño volvió a casa de José, que quedó muy afligido, y recomendó a sumadre: No le dejes pasar la puerta, porque cuantos lo encolerizan,quedan heridos de muerte.

JESÚS CONFUNDE A UN TERCER MAESTRO

1.Y, algún tiempo después, otro maestro que era pariente y amigo de José, le dijo: Tráeme el niño a la escuela, que quizá podré por la dulzura enseñarle las letras. Y José le contestó: Si tienes valor, hermano, llévalo contigo. Y le llevó con temor y repugnancia, y el niño iba con placer.

2. Y, entrando decididamente en la escuela, encontró un libro sobre un pupitre, y, tomándolo, no leía los caracteres que en él se encontraban, sino que, abriendo la boca, hablaba conforme a la inspiración del Espíritu Santo. Y enseñó la Ley a los presentes. Y, juntándose una gran multitud, le rodeaba, le escuchaban, y se admiraba de la belleza de sus descripciones, de lo justo de sus discursos, y de que un niño como él se expresase de tal manera.

3. Al oir esto, José, espantado, fué a la escuela, temiendo por la salud del profesor. Y el maestro dijo a José: Sabe, hermano, que yo he tomado al niño por discípulo, pero está lleno de sabiduría y de gracia. Condúcelo, yo te lo ruego, a tu domicilio.

4. Y, cuando el niño hubo oído estas palabras, sonrió, y le dijo: Puesto que has hablado bien, y has dado buen testimonio, sea por tu causa curado quien fué herido. Y en seguida el otro maestro fué curado. Y José volvió con el niño a casa.

JESÚS CURA A JACOBO DE LA MORDEDURA DE UNA VIBORA

1. José envió a Jacobo a recoger paja, y Jesús iba con él.
2.
Y mientras Jacoborecogía la paja, una víbora lo mordió, y cayó al suelo como muerto.
3.
Y viendo esto Jesús,sopló sobre la herida, y Jacoboquedó curado, y la víbora murió.

 

Fuente: Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco.

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Evangelio Apócrifo de Santo Tomás (I)

Este evangelio, copto de Tomás o Evangelio gnóstico de Tomás, parece ser un  evangelio apócrifo que contiene 114 dichos atribuidos a Jesús de Nazaret. Se ha conservado en un papiro manuscrito en copto, descubierto en 1945 en la localidad egipcia de Nag Hammadi; Hay muchas  dudas acerca de su fecha de composición. Algunos de los dichos de este evangelio se asemejan a los de los evangelios canónicos de Marcos, Mateo, Lucas y Juan; otros eran desconocidos hasta su descubrimiento.

A diferencia de los evangelios canónicos, el de Tomás no adopta la estructura de un relato acerca de la vida de Jesús, sino que contiene sólo dichos (en griego logia) de Jesús enmarcados en las conversaciones que mantiene con varios de sus discípulos. La autoría de la obra es atribuida en un breve prólogo a Dídimo Judas Tomás. Este no es un apócrifo al uso, sino una importante pieza.

Debe distinguirse el Evangelio de Tomás de otros apócrifos o pseudoepígrafos atribuidos al mismo personaje, como los Hechos de Tomás o el Evangelio del Pseudo Tomás (acerca de supuestas cosas que hizo Jesús siendo niño), así como del texto gnóstico conocido como Libro de Tomás el Contendiente.

Varios personajes históricos e integrantes de la iglesia antigua, como Ireneo (en Adversus haereses, Contra los herejes, 1, 22, 1) menciona un Evangelio de Tomás, pero se cree que hace referencia al Evangelio del Pseudo Tomás y no al que aquí nos ocupa. Consta de 114 sentencias, que comienzan con la fórmula Jesús dijo o Él dijo. Como franciscano solo deciros que hay que tener la mente abierta y el corazón. Tener siempre en cuenta que este no es sino un documento que viene a enriquecer la ya abundate cultura cristiana, pero que debemos tener claro que evangelios son los admitidos por la Iglesia como canónicos, que son los que todos conocemos. Veamos pues, que tiene que decirnos:

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EL EVANGELIO – PREAMBULO

1.Yo, Tomás Israelita, vengo a anunciaros a todos vosotros, mis hermanos entre los gentiles, para que los conozcáis, los actos de la infancia y los prodigios de Nuestro Señor Jesucristo, cumplidos por él después de su nacimiento en nuestro país.

2.Y he aquí cuál fue su comienzo.

II GORRIONES HECHOS CON BARRO

1.El niño Jesús, de cinco años de edad, jugaba en el vado de un arroyo, y traía las aguas corrientes a posar, y las tornaba puras en seguida, y con una simple palabra las mandaba.

2. Y, amasando barro, formó doce gorriones, e hizo esto un día de sábado. Y había allí otros muchos niños, que jugaban con él.

3. Y un judío, que había notado lo que hacía Jesús, fue acto seguido, a comunicárselo a su padre José, diciéndole: He aquí que tu hijo está cerca del arroyo, y, habiendo cogido barro, ha compuesto con él doce gorriones, y ha profanado el sábado.

4. Y José se dirigió al lugar que estaba Jesús, lo vio, y le gritó: ¿Por qué haces, en día de sábado, lo que no está permitido hacer? Pero Jesús, dando una palmada, y dirigiéndose a los gorriones, exclamó: Volad. Y los pájaros abrieron sus alas, y volaron, piando con estruendo.

5.Y los judíos quedaron atónitos ante este espectáculo, y fueron a contar a sus jefes lo que habían visto hacer a Jesús.

MUERTE DEL HIJO DE ANÁS

1.Y el hijo de Anás el escriba se encontraba allí, y, con una rama de sauce, dispersaba las aguas que Jesús había reunido.

2. Y Jesús, viendo lo que ocurría, se encolerizó, y le dijo: Insensato, injusto e impío, ¿qué mal te han hecho estas fosas y estas aguas? He aquí que ahora te secarás como un árbol, y no tendrás ni raíz, ni hojas, ni fruto.

3. E inmediatamente aquel niño se secó por entero. Y Jesús se fue de allí, y volvió a la casa de José. Pero los padres del muchacho muerto lo tomaron en sus brazos, llorando su juventud, y lo llevaron a José, a quien reprocharon tener un hijo que hacía tales cosas.

1.Y el hijo de Anás el escriba se encontraba allí, y, con una rama de sauce, dispersaba las aguas que Jesús había reunido.

2. Y Jesús, viendo lo que ocurría, se encolerizó, y le dijo: Insensato, injusto e impío, ¿qué mal te han hecho estas fosas y estas aguas? He aquí que ahora te secarás como un árbol, y no tendrás ni raíz, ni hojas, ni fruto.

3. E inmediatamente aquel niño se secó por entero. Y Jesús se fue de allí, y volvió a la casa de José. Pero los padres del muchacho muerto lo tomaron en sus brazos, llorando su juventud, y lo llevaron a José, a quien reprocharon tener un hijo que hacía tales cosas.

CASTIGO INFLIGIDO POR JESÚS A UN NIÑO

1.Otra vez, Jesús atravesaba la aldea, y un niño que corría, chocó en su espalda. Y Jesús, irritado, exclamó: No continuarás tu camino. Y, acto seguido, el niño cayó muerto. Y algunas personas, que habían visto lo ocurrido, se preguntaron: ¿De dónde procede este niño, que cada una de sus palabras se realiza tan pronto?

2. Y los padres del niño muerto fueron a encontrar a José, y se le quejaron, diciendo: Con semejante hijo no puedes habitar con nosotros en la aldea, donde debes enseñarle a bendecir, y no a maldecir, porque mata a nuestros hijos.

 

Fuente: Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco.

Transcrito y comentarios: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Apócrifo de San Pedro

Como cristianos ya sabemos que un Apócrifo, es un evangelio que no ha sido aceptado como –verdadero– dentro de la Iglesia, pero decir nada más que los actuales canónicos se eligieron en un concilio por ser los que más se acercaban a la figura de Jesús y a su doctrina según la tradición. Es decir que aunque la Iglesia no les atribuya el  valor que a los que comúnmente usamos (los llamados canónicos), si son una fuente cristiana de apoyo y pueden y deben ser leídos, aunque con las debidas precauciones, teniendo claro que solo tienen carácter informativo nada más.  Un verdadero cristiano debe buscar en las fuentes de agua viva. Y si se tiene una Fe fuerte, ningún escrito puede cambiar nuestro aspecto de Fe. Aquí os presento un fragmento del Evangelio Apócrifo de San Pedro. Estos evangelios nos dan otra vertiente sobre la vida y figura de Jesús. Espero que os guste. Dejadme vuestros comentarios en el site, TRAS CRISTO Y FRANCISCO ASÍS.

EL EVANGELIO DE SAN PEDRO

(Fragmento griego de Akhmin)

Endurecimiento de los judíos contra Jesús, después de haber protestado Pilatos de su inocencia ante ellos

I 1.Mas ninguno de los judíos se lavó las manos, ni Herodes, ni ninguno de los jueces de Jesús.
2. Y, como no querían lavárselas, Pilatos se levantó del tribunal.
3. Y entonces el rey Herodes ordenó a los judíos que aprehendieran al Señor, diciéndoles: Haced todo lo que os he mandado que hagáis.

Herodes entrega a Jesús al pueblo

II 1.Empero José, el amigo de Pilatos y del Señor, permaneció allí. Y, sabiendo que se le iba a crucificar, fue a Pilatos, y le pidió el cuerpo del Señor, para sepultarlo.
2. Y Pilatos envió a pedir a Herodes el cuerpo del Señor.
3. Mas Herodes dijo: Hermano Pilatos, aun cuando nadie lo pidiese, nosotros lo sepultaríamos, sin esperar a que despuntase el día del sábado, porque escrito está en la ley que no se ocultará el sol sobre un hombre puesto en suplicio mortal.
4. Y lo entregó al pueblo, la víspera de los Ázimos, su fiesta.

 Pasión de Jesús

III 1. Y ellos, habiendo agarrado al Señor, lo empujaban a toda prisa, y decían: Arrastremos al Hijo de Dios, ahora que somos dueños de él.
2. Y lo revistieron con un manto de púrpura, y lo hicieron sentarse en el Tribunal, diciendo: Juzga equitativamente, rey de Israel.
3. Y uno de ellos, habiendo traído una corona de espinas, la colocó sobre la cabeza del Señor.
4. Y otros, puestos delante de él, le escupían en el rostro, y otros le pegaban en las mejillas, y otros lo golpeaban con una caña, y algunos lo azotaban con un látigo, diciendo: Tributemos estos honores al Hijo de Dios.

Crucifixión de Jesús

IV 1.Y tomaron dos malhechores, y crucificaron al Señor entre ellos. Mas él se callaba, como aquel que no siente sufrimiento alguno.
2. Y, cuando hubieron levantado la cruz, inscribieron en ella: Éste es el rey de Israel.
3. Y, habiendo depositado ante él sus vestidos, echaron suertes sobre ellos, y se los repartieron.
4. Empero uno de los malhechores les dirigió reproches, diciendo: Nosotros, por el mal que hemos hecho, sufrimos así. Mas éste, que se ha convertido en el Salvador de los hombres, ¿qué mal os ha hecho?
5. Y, habiéndose irritado contra él, ordenaron que se le rompiesen las piernas, a fin de que muriese entre tormentos espantosos.

Últimos momentos de Jesús

V 1.Y era mediodía, y las tinieblas se apoderaron de toda la Judea, y ellos estaban turbados, y se preguntaban con inquietud si el sol se habría ocultado ya, considerando que él vivía aún, y que está escrito para ellos que el sol no debe ocultarse sobre un hombre puesto en suplicio mortal.
2. Y uno de ellos dijo: Dadle a beber hiel con vinagre. Y, habiendo hecho la mezcla, se la dieron a beber.
3. Y consumaron todas las cosas, y acumularon sobre sus cabezas sus pecados.
4. Muchos circulaban con lámparas encendidas, pensando que era ya de noche, y se ponían a la mesa.
5. Y el Señor clamó, diciendo: Mi potencia, mi potencia, me has abandonado. Y pronunciadas estas palabras perdió la vida.
6. Y, en aquella misma hora, el velo del templo de Jerusalén se rompió en dos.

Sepultura de Jesús

VI 1.Entonces los judíos arrancaron los clavos de las manos del Señor y lo pusieron en tierra. Y la tierra entera tembló y un gran temor se esparció entre el pueblo.
2. Mas el sol volvió a brillar, y se encontró que era la hora de nona.
3. Los judíos se regocijaron de ello, y dieron a José el cuerpo del Señor, para que lo sepultase. Porque José había sido testigo de todo el bien que el Señor había hecho.
4. Habiendo, pues, tomado al Señor, lo lavó, y lo envolvió en un lienzo, y lo transportó a su propia tumba, llamada el huerto de José.
5. Y los judíos y los ancianos y los sacerdotes comprendieron el mal que se habían hecho a sí mismos, y comenzaron a lamentarse y a exclamar: ¡Malhayan nuestros pecados! El juicio y el fin de Jerusalén se aproximan.

Duelo de los discípulos

VII 1.Cuanto a mí, me afligía con mis compañeros y, con el espíritu herido, nos ocultábamos, porque sabíamos que los judíos nos buscaban, como malhechores y como acusados de querer incendiar el templo.
2. A causa de todo esto, ayunábamos, y permanecimos en triste duelo, y llorando, noche y día, hasta el sábado.

Pánico de los judíos

VIII 1.Pero los ancianos y los escribas y los fariseos se habían reunido en concilio, y, al saber que todo el pueblo murmuraba, y se golpeaba el pecho, diciendo: Si a su muerte se han producido tamaños signos, ello demuestra que era justo, cobraron gran pavor.
2. Y fueron a Pilatos, rogándole, y diciendo:
3. Procúranos soldados, a fin de que guardemos su tumba durante tres días. Así evitaremos que sus discípulos vayan a robar su cuerpo y que el pueblo, creyendo que ha resucitado de entre los muertos, nos cause algún mal.

El sepulcro de Jesús guardado y sellado

IX 1. Pilatos, pues, les dio al centurión Petronio con soldados, para guardar el sepulcro. Y a éste fueron con ellos los ancianos y los escribas y los fariseos.
2. Y habiendo arrastrado hasta aquel lugar una enorme piedra, en un esfuerzo común y con ayuda del centurión y de los soldados, todos los que estaban allí la colocaron a la puerta del sepulcro, de modo que obstruyese su entrada.
3. Y fijaron, para asegurarla, siete sellos y, plantando una tienda, montaron la guardia.
4. Y por la mañana, cuando el sábado comenzaba a despuntar, llegó una gran multitud de gentes de Jerusalén y de sus cercanías, para ver el sepulcro sellado.

Prodigios que en el sepulcro ocurrieron

X 1.Empero, en la noche tras la cual se abría el domingo, mientras los soldados en facción montaban dos a dos la guardia, una gran voz se hizo oír en las alturas.
2. Y vieron los cielos abiertos, y que dos hombres resplandecientes de luz se aproximaban al sepulcro.
3. Y la enorme piedra que se había colocado a su puerta se movió por sí misma, poniéndose a un lado, y el sepulcro se abrió. Y los dos hombres penetraron en él.
4. Y, no bien hubieron visto esto, los soldados despertaron al centurión y a los ancianos, porque ellos también hacían la guardia.
5. Y, apenas los soldados refirieron lo que habían presenciado, de nuevo vieron salir de la tumba a tres hombres, y a dos de ellos sostener a uno, y a una cruz seguirlos.
6. Y la cabeza de los sostenedores llegaba hasta el cielo, mas la cabeza de aquel que conducían pasaba más allá de todos los cielos.
7. Y oyeron una voz, que preguntaba en las alturas: ¿Has predicado a los que están dormidos?
8. Y se escuchó venir de la cruz esta respuesta: Sí.
9. Los circunstantes, pues, se preguntaban unos a otros si no sería necesario marchar de allí, y relatar a Pilatos aquellas cosas.
10. Y, en tanto que deliberaban todavía, otra vez aparecieron los cielos abiertos, y un hombre que de ellos descendió y que entró en el sepulcro.

Temor de los que hicieran la guardia en el sepulcro

XI 1.Visto lo cual, el centurión y sus compañeros de guardia se apresuraron a ir a visitar a Pilatos por la noche, abandonando el sepulcro que vigilaran. Y contaron todo lo que habían presenciado, vivamente inquietos y diciendo: Verdaderamente era Hijo de Dios.
2. Mas Pilatos, respondiendo, dijo: Yo estoy puro de la sangre del Hijo de Dios, y sois vosotros los que lo habéis decidido así.
3. Entonces todos le rogaron, sumisos, que ordenase al centurión y a los soldados no decir nada de lo que habían visto.
4. Porque (arguyeron), siendo culpable del mayor pecado ante Dios, nos importa no caer en manos del pueblo judío, y no ser lapidados.
5. Y Pilatos ordenó al centurión y a los soldados que nada dijesen.

Visita de varias mujeres al sepulcro

XII 1.Al rayar el alba, María Magdalena, discípula del Señor, tomando consigo a varias de sus amigas, fue con ellas al sepulcro en que aquél había sido depositado.
2. Y eligió esa hora, por temor a los judíos, los cuales estaban inflamados de cólera, y ella no había hecho, sobre el sepulcro del Señor, lo que las mujeres acostumbran a hacer con los muertos y con los seres queridos.
3. Y las visitantes temían que los judíos las viesen, y decían: Aunque el día en que se lo crucificó no hayamos podido llorar y lamentarnos, hagámoslo ahora, al menos sobre su sepulcro. ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro, a fin de que entremos, nos sentemos junto a él, y lo unjamos?
4. Porque la piedra es enorme, y tememos que alguien nos vea. Y, si no podemos revolverla, al menos depositaremos a la entrada lo que traemos en memoria suya. Y lloraremos, y nos lamentaremos, hasta que volvamos a nuestras casas.

Las mujeres encuentran el sepulcro abierto y un ángel les anuncia la resurrección de Jesús

XIII 1.Y, habiendo llegado al sepulcro, lo encontraron abierto. Y aproximándose, y bajándose a mirar, vieron, sentado en medio del sepulcro, un mancebo hermoso y vestido con una ropa muy brillante, que les dijo:
2. ¿Por qué habéis venido? ¿A quién buscáis? ¿Al crucificado? Resucitó, y se fue. Y, si no lo creéis, mirad, y ved que no está ya en el lugar en que se lo puso. Porque se ha levantado de entre los muertos, y se ha ido a la mansión de donde se lo había enviado.
3. Entonces las mujeres, espantadas, huyeron.

Los discípulos continúan afligidos

XIV 1.Y era el último día de los Ázimos, y muchos salían de la ciudad, y regresaban a sus hogares, por haber terminado la fiesta.
2. Nosotros, los doce discípulos del Señor, llorábamos y nos afligíamos. Y cada cual, apesadumbrado por lo que sucediera, se retiró a su casa.
3. Cuanto a mí, Simón Pedro, y a Andrés, mi hermano, tomamos nuestras redes y nos fuimos al mar. Y estaba con nosotros Levi, hijo de Alfeo, cuando el Señor…

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco

 Citas en la literatura cristiana primitiva

Serapión (Ob. de Antioquía 190-211)

  1. Nosotros, en efecto, hermanos, recibimos tanto a Pedro como a los demás apóstoles cual si se tratara de Cristo mismo, pero rechazamos con conocimiento de causa las obras falsificadas con sus nombres, sabiendo que semejantes escritos no los hemos recibido por tradición. Yo, cuando me encontraba en medio de vosotros, suponía que todos estabais adheridos a la  verdadera fe, y por no hojear el evangelio atribuido a Pedro, que ellos mismos me presentaban, dije que, si era aquello lo único que les acongojaba, podían leerlo. Mas ahora, al enterarme de que su verdadero sentir estaba enmarañado en cierta herejía, a juzgar por lo que se me ha dicho, me apresuré a personarme de nuevo entre vosotros. Así, pues, hermanos, esperadme en breve. Por nuestra parte, hermanos, después de darnos perfecta cuenta de la herejía a que estaba adherido Marciano, quien llegaba a contradecirse a sí mismo, no entendiendo lo que decía (cosa que podréis saber por mi carta), nos ha sido, pues, posible por medio de los que manejaron este mismo evangelio; es decir, por los sucesores de los que le entronizaron (a los que llamaremos docetas, pues la mayor parte de sus doctrinas están impregnadas en las enseñanzas de estos herejes), hemos podido, digo, por medio de éstos manejar el libro en cuestión, hojearlo y comprobar que la mayor parte del contenido está conforme con la recta doctrina del Salvador, si bien se encuentran algunas recomendaciones nuevas que hemos sometido a vuestra consideración. Y esto es lo que escribía Serapión. (citado por Eusebio, Hist. Eccl. VI 12,2-6)

 Orígenes (+ 253-254)

  1. Algunos, haciendo caso a la tradición contenida en el evangelio titulado según Pedro o en el libro de Santiago, dicen que los hermanos de Jesús son hijos de José, habidos de una primera mujer que convivió con éste antes que María. (Comm. in Mt. 10,17)

 Eusebio de Cesarea (+ 339)

  1. Y por lo que se refiere a los llamados Hechos suyos [de Pedro], al Evangelio que lleva su nombre y a lo que llaman su Predicación y su Apocalipsis, sabemos que no han sido en manera alguna incluidos por la tradición entre los católicos [libros canónicos], pues ningún escritor eclesiástico antiguo o contemporáneo se sirvió de testimonios procedentes de tales obras. (Hist. Eccl. III 3,2)
  2. Por otra parte, el estilo desdice de las maneras apostólicas; además, las sentencias y principios del contenido, en total desacuerdo con la verdadera ortodoxia, demuestran claramente que se trata, en efecto,  de teorías inventadas por herejes. Por que tales obras no deben ser catalogadas siquiera entre las apócrifas, sino rechazadas por absurdas e irreverentes. (Hist. Eccl. III 25,6-7)

 Teodoreto Cirense (+ h.460)

  1. Los nazarenos son judíos que veneran a Cristo como hombre justo y que se sirven del evangelio llamado según Pedro. (Haeret. fabularum. comp. II 2)

 

Fuentes: Entre otras consultadas que se reseñan, la de Los Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco.

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Evangelio apócrifo de Judas I parte

Se denomina Evangelio de Judas (o Evangelio prohibido de Judas) a un evangelio utilizado, según testimonios de los Padres de la Iglesia, por la secta gnóstica de los cainitas. Fue compuesto probablemente durante el siglo II. Antes de nada que tenga claro el lector de este artículo QUE ESTE EVANGELIO NO ESTA APROBADO POR LA IGLESIA (NI EN TODO NI EN PARTE), solo lo transcribo aquí porque me parece una buena fuente para dar “otras visiones” del Jesús Histórico y en ningún momento si no tiene una Fé bastante, sólida, aconsejo que lo lea. Nota del Autor del sitio.

Este evangelio se creía desaparecido, pero durante los setenta del siglo XX fue hallado en Egipto un códice copto (supuestamente traducción de un original griego) en el que aparece un texto que parece corresponder al Evangelio de Judas mencionado en la literatura cristiana primitiva. En 2006 la organización National Geographic Society hizo público su trabajo de restauración y traducción del manuscrito. También en ese mismo año la organización National Geographic Society elaboró un video documental titulado “The Gospel of Judas” (El Evangelio de Judas). En el texto se hace una valoración positiva de la figura del apóstol Judas Iscariote, que en los cuatro evangelios canónicos es considerado como traidor a Jesús. Según este evangelio gnóstico, Iscariote fue su discípulo favorito, y si entregó a su maestro a las autoridades romanas fue en cumplimiento de un plan previsto por el propio Jesús.

Algunas partes del texto se han perdido y otras se conservan sólo fragmentariamente. 26 de las 66 páginas corresponden al Evangelio de Judas. La parte que ha podido ser traducida comienza indicando que se trata de las revelaciones que Jesús hizo a Judas Iscariote, en conversación privada, tres días antes de la Pascua. Escrito en tercera persona, el texto es un diálogo entre Jesús y sus discípulos, especialmente Judas, que aparece como el discípulo favorito de Jesús. El texto del Evangelio de Judas es un relato de unas doscientas cincuenta líneas, del ancho aproximado de un folio, que se encuentra en un códice de 66 páginas, más de un tercio del cual es ilegible, y que contiene otras tres obras.

Dos de ellas (el Primer Apocalipsis de Santiago, y la Epístola a Felipe, atribuida a San Pedro) son obras gnósticas ya conocidas por los hallazgos de Nag Hammadi. La tercera es un fragmento de un texto desconocido, titulado provisionalmente Libro de Alógenes)

COMIENZO DEL EVANGELIO

Estando Jesús reunido con sus Discípulos, le preguntó Santiago: \”Maestro, ¿qué debemos hacer para comprender mejor su Mensaje?\”.

  El Maestro dijo: \”Alrededor del Sol, hay muchos Planetas y cada uno de ellos ocupa su lugar y su distancia entre ellos y el Sol y entre los demás Planetas; así vosotros deberéis ocupar vuestro lugar y distancia alrededor del Sol, procurando no estar ni demasiado cerca, ni demasiado lejos. Y entre Ustedes, mis discípulos, esto debe ser en equilibrio, permitiendo así, como los Planetas, que cada uno reciba únicamente que necesite para su propia sobre vivencia; habiendo concordancia en \”la Luz que viene del Sol y Luz que viene del Padre\”.

 En este momento interrumpe Judas y le dice: \”Maestro, sabemos que Usted es el Enviado del Padre, pero a nosotros ¿Quién nos ha enviado?\”.

 Contesta el Maestro: \”Mi Padre me ha enviado a Mí para enseñar a vosotros; mi Padre los ha enviado para que me escuchen\”. La Parábola de quien da y de quien recibe, es semejante a una semilla que cae en la tierra, nace, crece y fructifica y su fruto le es dado a quien sembró la semilla; así como Yo hago de mi Padre, vosotros también deberéis hacer \”la Voluntad de mi Padre, porque con vosotros somos UNO\”.

 Dice Judas: \”Entendido, Maestro, pero,… si yo hago lo que Usted me enseña, ¿ya lo es todo?\”.

 Responde el Maestro: \”Lo que Yo te enseño es para que tú lo vivas y así puedas llegar como Yo he llegado, a hacer \”la Voluntad de mi Padre\”.

 Judas, mostrando un poco de impaciencia, vuelve y replica: \”Yo estoy haciendo lo que Usted me enseña, ¿indica esto que ya soy UNO con Usted?\”.

 Contesta el Maestro: \”Nosotros somos UNO, como mi Padre es UNO conmigo, pero tú no puedes todavía hacer lo que Yo hago,.. Porque el Sol alumbra a todos sus Planetas, pero los Planetas, ni aún todos reunidos, podrían dar ni una décima parte de Luz hacia el Sol; por eso es necesario que vosotros os convirtáis en vuestro propio Sol, en vuestra propia Luz, y así alumbrándose y alumbrando a otros, le corresponderíamos con nuestra Obra a mi Padre que me ha enviado\”.

 \”Porque, sepan Ustedes, que las tinieblas no son más que partes que no están integradas ni con \”la Voluntad\” de quien me envió. Las tinieblas están en quien tiene parte con ellas, por eso hay que dar a la tierra lo que es de la tierra; a las aguas lo que es de las aguas; al aire lo que es del aire; al fuego lo que es del fuego y a lo que es de EL \”Así, vosotros comprenderéis que ni siquiera estas carnes que tenemos, estos huesos que tenemos, esta sangre que tenemos, esta mente que tenemos, nos pertenece; sólo nos pertenece, por herencia de mi Padre, la Luz que os doy con mi Palabra.

 Por eso he dicho «Que la tierra y los cielos pasarán, más mi Palabra no pasará»\”. \”Porque la Palabra me la ha dado mi Padre para que ELLA lleve la Luz que a vosotros os falta y puedan ser UNO conmigo, y YO seré UNO con mi Padre\”.

 Continuando, el Maestro dice a sus Discípulos: \”¿Qué creen Ustedes que debemos hacer para que el mundo nos comprenda?\”. Cada uno de ellos emitió su criterio.

 Judas replicó: \”Yo creo que el mundo poco a poco entenderá cuál es nuestro propósito\”.

 El Maestro, dijo: \”Judas, tú lo has dicho, pero dime ¿cuál es nuestro propósito?\”.

 Judas guardó silencio. El Maestro volvió a interrogar: \”Judas Iscariote, ¿cuál es nuestro propósito?\”.

 Judas, levantando la mirada, le dijo: \”Señor,… pienso que nuestro propósito es enseñar a la gente a hacer la Voluntad de quien le envió\”.

 El Maestro, mirando las estancias que habían a su alrededor, dijo: \”Un rebaño de ovejas no obedecen a su dueño porque sean de él, porque él las ha pagado con sus denarios; obedecen a su pastor porque él se hace amigo de ellas, cuida de ellas, les da alimento y las defiende del lobo\”.

 \”Así vosotros deberéis tener vuestro rebaño, cuidar de él, defenderlo de los lobos, más comprendedme, Judas, ese rebaño no os pertenece, no lo habéis comprado, porque él pertenece a quien me envió\”.

 \”A ese rebaño debéis alimentarlo. El día que os propongáis dar alimento a vuestras ovejas, no llevéis en vuestra mano el látigo, llevad alimento, así este rebaño entenderá que os preocupáis de alimentarlo; mas cuando sepáis que cerca de vuestro rebaño anda el lobo, salid y llevad en vuestra mano el látigo para espantarlo de las ovejas; y llevad espada para que os defendáis, si fuese atacado\”.

 Replica Judas, y dice: \”He comprendido… pero todo el mundo no está en este rebaño\”.

 Contesta el Maestro, y dice: \”En una selva nacen muchos árboles de la misma especie, unos crecen demasiado y sobresalen de los otros; otros escasamente nacen, pero entre todos componen una selva\”.

 \”Así vosotros deberéis comprender que hay que crecer sobre los demás en Espíritu sin que con esto estemos separando los de menor crecimiento; sólo hace la Voluntad de mi Padre el que ha crecido y no se deja dar sombra de los demás\”.

 Dice Judas: \”Entendido, pero, ¿cómo sé si he crecido lo necesario para ya hacer la Voluntad de mi Padre?\”.

 Replica el Maestro: \”La Luz se identifica por borrar las sombras. Las sombras se identifican opacando la Luz\”.

 \”Así vosotros comprenderéis que la Verdad es mi Padre. Cuando la hayáis encontrado, Ella no os dejará sombras ni en vuestras mentes, ni en vuestros corazones, por lo tanto, comprenderéis que YO SOY LA LUZ\”.

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 \”El que esté conmigo y me tenga a Mí, no andará a oscuras y así habrá comprendido que, en la selva, es el árbol que no recibe sombra de los demás\”.

 \”Recuerden que el viento sopla y mueve las ramas y las hojas del árbol y sólo desprende las que estén maduras o secas; así ese árbol queda despejado\”.

 \”Así vosotros comprenderéis que el viento debe llevarse de Ustedes todo lo inútil, lo que no sirve, para que seáis purificados de todas las inmundicias que recogéis de la tierra\”.

 Estando el Maestro con sus Discípulos parados frente al lago NAGAFEC, dijo: \”Los peces nadan con suma perfección, pero no pueden volar, ni tampoco caminar\”.

 Se acerca Judas y le dice: \”¿Qué quieres decir con esto?\”.

 El Maestro contesta: \”Hijos míos, el hombre es el Rey, por lo tanto, debéis aprender a caminar\”.

 Judas le dice: \”Pero nosotros sabemos caminar\”.

 Contesta el Maestro: \”Vosotros camináis porque Yo os he enseñado, porque YO SOY EL CAMINO, nadie llega al Padre sino por Mí\”. \”También vosotros deberéis aprender a nadar como los peces\”.

 Judas dice: \”Es muy difícil hacerlo\”.

 El Maestro vuelve y observa el lago y dice: \”El lago está tranquilo, sólo lo salpica el viento cuando sopla; la vida es un lago que debe permanecer tranquilo; si lo salpica el viento peligra el nadador. Por eso es que tú ves muy difícil nadar como los peces; aunque el lago se salpique por el viento, el pez, en su interior, está tranquilo\”.

 En ese momento el Maestro miraba a los aires y veía a las aves volar y dijo: \”¡Con que perfección vuelan las aves!, así vosotros también deberéis aprender a volar como ellas\”.

 Judas lo interpela y dice: \”Usted nos está hablando de cosas que para nosotros son demasiado difíciles\”.

 El Maestro le dice: \”Judas, tú aprenderás estas cosas para que cuando Yo vaya a mi Padre tú las hayas hecho y las enseñes a quienes crean en Mí\”.

 \”Te digo que el hombre debe volar como las aves, porque el hombre es Espíritu y el reino del Espíritu no está en la tierra\”.

 \”Todo lo que os digo hoy, Ustedes no me entienden, porque vosotros habéis creído en Mí y estas cosas las hago Yo por Ustedes, pero cuando Yo vaya a mi Padre, mi Padre iluminará vuestro entendimiento para que vosotros hagáis por la Humanidad lo que Yo he hecho por vosotros, y así se cumplirán las Escrituras y la Palabra de \”Quien esté conmigo y escuche mi Palabra, también estará con EL que me envió y recibirá su Luz»\”.

 \”Por lo tanto, os digo a vosotros, mis hermanos, que la muerte cuando llega desprende el Alma de la materia y así el Alma no piensa más en la materia, porque para ella ya no existe; piensa en EL que la envió, espera en EL, confía en EL.

 \”Por lo tanto, vosotros que habéis creído en Mí y escucháis mi Palabra, debéis despojaros de lo que no os corresponde para que en Espíritu os elevéis al seno de mi Padre\”.

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 Replica Judas: \”De lo que tenemos aquí, ¿qué no nos corresponde?\”.

 Contesta el Maestro: \”Ya os he dicho que ni vuestros huesos, ni vuestras carnes, ni vuestros padres, ni vuestros hijos, ni lo que habéis aprendido de vuestros antepasados os sirve, ni os corresponde\”.

 \”Sólo la Palabra que ha abierto las puertas de vuestro Espíritu y os ha llevado a beber de la fuente de la Sabiduría, será la que os conduzca por lo desconocido; lo que no conoce vuestra mente, ni vuestro yo, porque ellos no podrán llegar donde Ustedes, como Espíritu, han de llegar\”.

 Estando el Maestro con sus Discípulos en casa de Marta, les dice: \”Os voy a enseñar a vivir como el aire, como la tierra, como las aguas y como el fuego\”.

 Se acerca Judas y le dice: \”Maestro, ¿no será conveniente que estas cosas se hagan en otro lugar?\”.

 El Maestro le dice: \”Judas, nosotros somos UNO SOLO, hoy hacemos estas cosas aquí, tú más tarde las harás en un lugar secreto para que no se profanen, porque…. ¿qué sacamos con darle de comer a un cerdo en un alfaro nuevo?; ensucia la comida y ensucia el alfaro\”.

 \”Para vosotros la Palabra es alimento, por lo tanto, os digo: «Aprended de Mí para que enseñéis textual como os enseño»\”.

 Se dirigió a todos y dijo: \”Vosotros veis la tierra quieta, mas ella gira alrededor de la Vida, que es el Sol\”.

 \”Nosotros estamos aquí quietos como la tierra, pero espiritualmente no estamos quietos; estamos girando alrededor de la Vida, por lo tanto, en estos momentos somos la Tierra que da alimento a la Vida que es el Espíritu\”.

 Se detuvo un momento y dijo: \”Todos nosotros, en este momento, somos el Aire, porque nos despojamos de una materia que es tierra y volamos por los aires con la libertad del Espíritu…\”

 Guardó un poco de silencio y dijo: \”Nosotros todos, en este momento, somos el Agua, porque nos hemos convertido en la fuente eterna del Espíritu; de ella bebemos para nutrir el cuerpo y calmar la sed del Alma…\”

 Guardó un poco de silencio y dijo: \”Todos nosotros, en este momento, somos un Fuego abrasador, porque nos hemos convertido en el Fuego del Espíritu que a todos nos devora, nos limpia y nos purifica\”.

 \”Así, queridos hermanos, nuestros cuerpos y nuestro Espíritu se integran para prepararnos hacia la Resurrección\”. Le dice Judas: \” Maestro, nosotros sabemos que todo lo que Usted hace es para que nosotros también lo hagamos, pero…. ¿cuándo lo podemos hacer?\”.

 El Maestro le dice: \”Todos vosotros sois UNO conmigo y estas cosas podéis hacer, pero hoy no las hacéis porque Yo estoy con vosotros\”.

 \”Cuando Yo vaya a mi Padre, vuestro Padre vendrá a vosotros y seréis como Yo y haréis todas estas cosas y muchas más\”.

 Contesta Pedro y le dice: \”Maestro, Usted resucita muertos, cura leprosos, saca demonios de los poseídos, ¿por qué no nos enseña a hacerlo?\”.

 El Maestro contesta: \”El Discípulo no es más que su Maestro, pero es justo que aprenda lo que se le enseña\”.

 \”Una medicina no es más que la enfermedad, pero, por la gracia de Dios, cura\”.

\”Vosotros erais muertos que Yo resucité; erais leprosos que Yo sané; erais poseídos de demonios que Yo os saqué; erais ciegos y Yo os puse a ver; erais sordos y Yo os di oídos; andabais a oscuras y Yo os he dado la Luz\”.

 Dice Judas: \”Maestro, y ¿cómo hacemos para que el mundo nos crea lo que nosotros hemos vivido, lo que nosotros hemos visto, como testimonio?\”.

 Dice el Maestro: \”Dos higueras nacen en el huerto, una de ellas no da frutos, la otra da muchos frutos; ¿a cuál de las dos se acerca el que tiene hambre?\”.

 \”Así vosotros debéis hacer, dar buenos frutos para que el que tiene hambre llegue donde vosotros a alimentarse de vuestros frutos\”.

 Dice Judas: \”Maestro, entendido, pero tengo dudas de mí mismo, pienso que el día que esté solo, lejos de su presencia, no lo pueda hAcer\”.

 Contesta el Maestro: \”Antes de que Yo me retire, tú tienes que haber muerto\”.

 Contesta Judas, diciendo: \”Pero por su Gracia yo he resucitado de entre los muertos\”.

 Y dice el Maestro: \”Sí, así es, pero necesitas morir nuevamente, y para esto es necesario que tú te dediques a eliminar tus sombras; a eliminar lo que has sido; a eliminar lo que otros han pensado de ti y tú has creído; a eliminar tus pensamientos que son los que te alejan de la capacidad que ya tienes por mi Gracia\”.

Hasta aquí un breve capítulo, en breve mas del mismo evangelio

Fuentes Consultadas: Diversas fuentes anónimas.

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Evangelios apócrifos arrojando luz en la oscuridad

Otro nuevo tema que traigo a este mi site TRAS CRISTO Y FCO DE ASIS  y que vamos a ir aumentando de día a día. Hoy vamos a tratar en la historia de estos evangelios y en sucesivas entregas iremos hablando sobre cada uno de ellos e incluso transcribiremos algunos de sus textos comentándolos. Espero que os guste esta nueva sección.

EVANGELIOS APÓCRIFOS. ¿QUE SON?

Quizás muchos cristianos aún no sepan que existen otros evangelios además de los ya conocidos como canónicos y que si bien no son aceptados por la Iglesia, pueden enriquecernos con su lectura. En general nos muestran otras facetas de la vida de Jesús (como su niñez, que apenas se trata en los canónicos) y de la Virgen María (en su juventud, cuando conoce a José, etc…

Los evangelios canónicos son los que la Iglesia ha reconocido como aquellos que transmiten auténticamente la tradición apostólica y están inspirados por Dios.

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Son cuatro y sólo cuatro: Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Así quedó definido por San Ireneo de Lyon a finales del s. II (AdvHae. 3.11.8-9) y así lo mantiene la Iglesia desde siempre, hasta que se llegó a mantener como dogma de fe al definir el canon de las Sagradas Escrituras en el Concilio de Trento (1545-1563). La composición de estos evangelios tiene sus raíces en los apóstoles que fueron los que vieron y vivieron con Jesús y que vieron también las apariciones después de resucitado. En aquel tiempo era común “pasar la historia de la salvación” de viva voz y con el tiempo al pasar de una comunidad a otra se iban añadiendo cosas al mismo. Parece ser que el primero fue Marcos o quizás una edición de Mateo en lengua hebrea o aramea. Los otros tres parecen imitar el género literario, según los estudiosos del tema. Que los cuatro gozaron de la garantía apostólica se refleja en el hecho de que fueron transmitidos como escritos por los mismos apóstoles o por discípulos directos de los mismos: Marcos de San Pedro, Lucas de San Pablo, etc…

Apócrifo, primero significo secreto, en cuanto eran escritos que se dirigían a un grupo especial de iniciados y eran conservados en ese grupo, después paso a significar “no auténtico” e incluso herético. Con el paso del tiempo se vio que estos textos daban detalles de la vida de Jesús que no daban los evangelios canónicos, como para poner bajo el nombre de algún apóstol.

El número de “evangelios apócrifos” conocidos es algo superior a cincuenta.

EVANGELIOS APÓCRIFOS MAS COMUNES

En el Antiguo y Nuevo Testamento, libros que como todos sabemos fueron escritas en lengua hebrea y griega, y con el pasar de los años varios concilios y sobre todo una serie de estudiosos (como ya comentamos en el anterior artículo) “sesgaron” parte de esos documentos por parecerles “pueriles” o poco relacionados con el Jesús Divino o el Jesús histórico. Como ya comentamos antes, apócrifo, no significa que sea malo, ni falso, simplemente la palabra denota “oculto”.   Cuando se dividieron los evangelios en canónicos y apócrifos, la Iglesia sólo condenó lo que de “herético” pudiera contener en estos últimos, naciendo a partir de ahí, dos tendencias, una encabezada por San Jerónimo, que era partidario de suprimir todo lo que no fuera canónico, otra, menos extremista, inclinada por el aprovechamiento de lo bueno que ofrecen los apócrifos (patrística oriental y San Agustín).

Pero la Iglesia no se ha decantado por ninguna de las dos posiciones y sus recomendaciones son sólo de carácter privado.

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Es verdad, que leyendo muchos de ellos, hay algunos en los que su fantasía se aproxima a lo extravagante y a lo pueril. Pero también es verdad que hay valores y datos que pueden llegar a ser aprovechables sin menospreciar al Jesús histórico o al Jesús Divino.
Además hay que considerar que según algunos estudiosos, los apócrifos fueron escritos incluso antes que los canónigos o en la mayoría de los casos al mismo tiempo. Los primeros apócrifos datan de finales del siglo II y el núcleo principal oscila entre los siglos III y V. Los apócrifos del Nuevo Testamento, como los canónicos, se dividen en Evangelios, Hechos, Epístolas y Apocalipsis, siendo el primer grupo el que tiene mayor número de apócrifos. De entre todos ellos los siguientes: el de Santo Tomás, Santiago y el de San Pedro se encuentran entre los más condenados por las iglesias cristianas, católica, griega y protestante. Los más conocidos (de los aproximadamente 50 que pululan por ahí  son: El Evangelio de Taciano (muy parecido a los canónicos), El Protoevangelio de Santiago, El Evangelio de Santo Tomás,  El Evangelio de San Pedro y el Evangelio del Pseudo Mateo.

El de Taciano que es el más extenso, fue escrito en el año 173. El de Santiago, que es una colección de narraciones divididas en tres partes, la tercera de las cuales parece añadida con posterioridad, es de muy insegura datación. El evangelio de Santo Tomás, es del año 150. Del Evangelio de San Pedro, se puede afirmar que existía ya antes de que acabara el siglo I, tratándose, de esta forma, de uno de los documentos más antiguos del cristianismo, y más si se tiene en cuenta el sentido gnóstico del mensaje.

Para finalizar este artículo, diremos que, El Evangelio del Pseudo-Mateo parece un arreglo del Protoevangelio, de datación desconocida, pero naturalmente posterior a éste, que es anterior al año 150.

Bueno espero haber “abierto boca” con este artículo, al que seguirán en un futuro otros, como ya te comente al inicio del artículo. Añadiremos y comentaremos textos de gran belleza, lírica.

Hasta entonces “viajero” de lo erudito.

Fray  Cristóbal Aguilar, o.f.m.

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