Monthly Archive mayo 2017

Papa Francisco canoniza dos nuevos Santos en Fátima

La Iglesia Católica cuenta con dos nuevos santos: Francisco y Jacinta Marto (antes beatos), son dos de los tres personajes que protagonizaron hace ahora 100 años las Apariciones de Fátima.

Los dos fallecieron víctimas de una gripe, en 1919 a Francisco (tenía solo 10 años) y en 1920 a Jacinta. A esta importante ceremonia han llegado más de millón de peregrinos de todas las partes del mundo.  El Papa Francisco protagonizo una larga oración en silencio, que conmociono a los presentes.

Todos conocemos la historia de las apariciones de Fátima, por lo que no parece interesante recordarlas ahora, no obstante os dejo esta dirección: http://www.corazones.org/maria/fatima/apariciones_nuestra_senora_fatima.html .

Destacar también la presencia de un hermano musulmán que visitaba Fátima, para pedir a la Virgen por sus hijos y familia a la par que pedir el entendimiento entre las dos religiones.

En Fátima el Papa ha aprovechado para hacer un llamamiento a la Paz, sabiendo que Fátima es un nombre también venerado por la religión Islámica (por la hija del profeta Mahoma que se llamaba así) y por tanto se le tiene respeto. Ha presentado con su visita a Fátima, como lugar de reencuentro y de paz, como objeto de misericordia, y en ningún momento, se ha empleado en recordar la mano justiciera de Dios, los pecados del infierno, y ha querido desterrar la “imagen” que ha tenido de conservadora y apocalíptica si se quiere.

En otras palabras en esta visita corta, el Papa ha dejado “huella” y ha imprimido el sello de la Misericordia, presentando a la Virgen una vez más como puerta de esta misericordia que viene del Padre a través de su Hijo Jesucristo, que ella anuncia y proclama.

En una palabra ha sido un lugar y momento para proclamar la paz en el mundo (todos recordamos las continuas injerencias de corea del Norte y su programa armamentístico y la continua escalada mundial que nos recuerda a la antigua guerra fría. A mi particularmente me ha hecho recordar la Pacem in terris (11 de abril de 1963) del tan querido Papa Juan XXIII.

Este Papa nos tiene acostumbrados a “vender” algo siempre y en toda ocasión, ojala esta vez, la venta de la paz y de la misericordia, tenga mejor oferta y demanda.

Oración rogatoria de los novios a María Virgen

Madre Nuestra:

En tu nombre hemos unido nuestros corazones. Queremos que presidas nuestro amor; que defiendas, conserves y aumentes nuestra ilusión. Quita de nuestro camino cualquier obstáculo que haga nacer la sombra o las dudas entre los dos.

Apártanos del egoísmo que paraliza el verdadero amor.

Líbranos de la ligereza que pone en peligro la Gracia de nuestras almas.

Haz que, abriéndonos nuestras almas, merezcamos la maravilla de encontrar a Dios el uno en el otro.

Haz que nuestro trabajo sea ayuda y estímulo para lograrlos plenamente. Conserva la salud de nuestros cuerpos. Resuelve necesidades materiales.

Y haz que el sueño de un hogar nuevo y de unos hijos nacidos de nuestro amor y del cuerpo, sean realidad y camino que nos lleve rectamente a tu Corazón. Amén.

Oración de consagración al Espíritu Santo

¡Oh Amor, centro y vida de la Trinidad Espíritu Santo!,  ven a mí con tus dones y con tu Amor, me consagro totalmente a Ti para que obres en mí tu “Misterio de AMOR”, el que empezaste a realizar el día de mi bautismo y que ahora quiero renovar en cada instante de mi vida.
Que tu gracia acompañe siempre todas mis acciones y las transforme en ofrenda permanente para gloria del Padre y bien de todos los hombres mis hermanos. Amen


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL

Oración a la Virgen de Pompella

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

¡Oh augusta Reina de las Victorias, oh Virgen soberana del Paraíso!, cuyo nombre poderoso alegra los cielos y hace temblar de terror a los abismos. ¡Oh gloriosa Reina del Santísimo Rosario!, nosotros, los venturosos hijos vuestros, postrados a vuestras plantas -en este día sumamente solemne de la fiesta de vuestros triunfos sobre la tierra de los ídolos y de los demonios-, derramamos entre lágrimas los afectos de nuestro corazón, y con la confianza de hijos os manifestamos nuestras necesidades.

Desde ese trono de clemencia donde os sentáis como Reina, volved, ¡oh María!, vuestros ojos misericordiosos a nosotros; a nuestras familias, a nuestra nación, a la Iglesia Católica, al mundo todo, y apiadaos de las penas y amarguras que nos afligen. Mirad, ¡oh Madre!, cuántos peligros para el alma y cuerpo nos rodean; cuántas calamidades y aflicciones nos agobian. Detened el brazo de la justicia de vuestro Hijo ofendido, y con vuestra bondad subyugad el corazón de los pecadores, pues ellos son nuestros hermanos e hijos vuestros, que al dulce Jesús costaron sangre divina y a vuestro sensibilísimo Corazón indecibles dolores. Mostraos hoy para con todos Reina verdadera de paz y de perdón.

Dios te salve, Reina y Madre… Amén.


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL

Antigua Coronilla a San Miguel Arcángel

Es poco conocido el denominado “Rosario de San Miguel o Corona Angélica”, a pesar de que ya en fecha 8 de agosto de 1851, fuese favorecido por el Papa Pío IX con algunas indulgencias.

Promesas del Santo Arcángel

En una aparición a la ilustre sierva de Dios, Antonia d´Astonaco en Portugal. Pidió el Arcángel San Miguel que se compusieran en su honor nueve salutaciones, correspondientes a los nueve coros de los Ángeles, las cuales consistieran cada una en la recitación de un Padrenuestro y tres Avemarías.

Prometió el glorioso Arcángel que quien le honrase de esta manera antes de la Sagrada Comunión, sería acompañado a la Sagrada Mesa por un ángel de cada uno de los nueve coros. Y quienes rezasen todos los días estas nueve salutaciones, les prometió además su asistencia y la de los santos ángeles durante su vida y que después de la muerte los libraría del Purgatorio a ellos y a sus allegados.

Modo de rezar

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Serafines, el Señor nos haga dignos del fuego de una perfecta caridad. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Querubines, el Señor nos conceda la gracia de caminar por la senda de la perfección cristiana. (Padrenuestro y tres  Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Tronos, el Señor nos conceda el espíritu de una verdadera humildad. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel Arcángel y del celestial coro de las Dominaciones, el Señor nos otorgue la gracia de podernos dominar en nuestros sentidos. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel  y del celestial coro de las Potestades, el Señor nos guarde de los engaños y tentaciones del demonio. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel  y el celestial coro de las Virtudes, el Señor nos conceda el no ser vencidos en el peligroso combate de las tentaciones. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Principados, el Señor nos otorgue el espíritu de una verdadera y sincera obediencia. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y el celestial coro de los Arcángeles, el Señor nos conceda el don de la perseverancia en la fe y en las buenas obras. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Por la intercesión de San Miguel y del celestial coro de los Ángeles, el Señor nos conceda que estos espíritus bienaventurados nos guarden siempre, y principalmente en la hora de nuestra muerte. (Padrenuestro y tres Avemarías).

Antífona

Gloriosísimo San Miguel Arcángel, el primero entre todos los Ángeles, defensor de las almas, vencedor del demonio, que estás junto a la gloria de Dios y después de nuestro Señor Jesucristo eres admirable protector nuestro, dotado de sobrehumana excelencia y fortaleza. Dígnate alcanzarnos de Dios el vernos libres de todos los males y ayúdanos a ser fieles cada día en el servicio del Creador.

V/ Ruega por nosotros, oh Bienaventurado San Miguel, Príncipe de la Iglesia de Cristo.

R/ Para que seamos dignos de las divinas promesas.

Oración

Omnipotente y Eterno Dios, que por un prodigio de tu bondad y misericordia elegiste para príncipe de tu Iglesia al gloriosísimo Arcángel San Miguel en pro de la salvación de las almas, te rogamos nos hagas dignos de vernos libres, por su benéfica protección, de todos nuestros enemigos, de modo que ninguno de ellos pueda molestarnos en la hora de nuestra muerte, sino que nos sea concedido que el mismo Arcángel nos conduzca a la presencia de tu excelsa y divina Majestad. Por los méritos de Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria a los Ángeles custodios de las personas a las que hayamos ofendido o escandalizado).

Fuente: Tradición Católica.

Transcrito:


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

Este sitio emplea cookies propios y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación. Se recibe información sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas (navegando o desplazándote por las páginas) este sitio web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies. más información. Política cookies.

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar