Archivo mensualmayo 2017

Mensaje de Jesucristo y llamada de atención

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
17 DE MAYO DEL 2017

Amado Pueblo Mío, les bendigo con Mi Amor.

PUEBLO MÍO: ¿DÓNDE ESTÁS?

Les hablo y no Me escuchan…
Les llamo y no responden…
Les pido y no escuchan ni toman con la debida seriedad Mis Palabras…

 

En este instante es necesario que Mis hijos crezcan y penetren en Mi Amor para que al ser amor, al mal no le sea fácil llevarles a ser como títeres y causar el mal.

 

PUEBLO MÍO, NO HAN COMPRENDIDO LA URGENCIA DE UN CRECIMIENTO INTERIOR PARA QUE SE ENCUENTREN CONMIGO Y SE FUSIONEN A MÍ.  Continúan siendo detenidos cada instante por ese yo humano que no dejan de alardear ni de alabar constantemente. Todo lo saben, todo lo pueden, todo lo dejan de lado para continuar siendo ustedes, siendo el ¡yo!

 

Sus gustos o preferencias puede que no compaginen con Mis Enseñanzas, con el proceder de un verdadero hijo Mío, pero Yo no Me detengo y ustedes no deben detenerse en el caminar hacia Mí, no deben estancarse y pensar que ya todo lo tienen para llegar a Mí. El crecimiento espiritual del hombre no termina hasta que parte a Mi Casa.

 

ALGUNOS DE LOS MÍOS SON ENGREÍDOS, EGOÍSTAS, SOBERBIOS, ACUSADORES, NO PERDONAN, SON IMPONENTES CON SUS PUNTOS DE VISTA, NO ACEPTAN EL PENSAMIENTO NI LA COMPRENSIÓN DE OTROS HERMANOS HACIA MIS ASUNTOS, SON SEÑALADORES CONSTANTES DE LOS ERRORES DE LOS HERMANOS SIN SABER QUE ESE DEFECTO QUE SEÑALAN ES EL QUE MÁS POSEEN. Esto, Pueblo Mío, es tan común en ustedes que Me da tanta pena que continúen caminando con los mismos harapos que han cargado desde siempre.

 

Las contiendas no solo son las que se miran entre Mis hijos públicamente, sino las que cada uno lleva por dentro y externan con crudeza en un instante cuando arremeten en contra de sus hermanos, sin detenerse ni un segundo a pensar en el daño que se causan a sí mismos.

 

He delegado Misiones a algunos de Mis Instrumentos, y esta Misión que he dado a través de la explicitación de Mi Palabra, no es para tomarla a la ligera, sino es para que Mi Pueblo crezca, ya que NO PUEDO LLEVARLES SOLO A ORAR O LLAMARLES SOLO A RECIBIRME, SIN QUE EXISTA UN VERDADERO CAMBIO INTERIOR PARA QUE LA FE NAZCA DE ADENTRO Y SE AFIANCE Y SEA VERDADERA.

 

Amado Pueblo Mío:

 

NECESITAN PRAXIS, PRAXIS DE MI AMOR HACIA SUS HERMANOS. Quien se mantenga como látigo, como torturador de su hermano, ese no es verdadero, finge ser de los Míos…

 

LA PAZ ES SEÑAL DE QUIENES CAMINAN HACIA MÍ

EL RESPETO POR EL PRÓJIMO ES SEÑAL DE QUIEN CAMINA HACIA MÍ

LA DESCONFIANZA ES SEÑAL DE QUIEN NO ES VERDADERAMENTE MI HIJO, sino se encuentra en la tibieza y debe decidir en este instante, debido a que esas ataduras no les permiten crecer, son un continuo detente…

 

Amado Pueblo Mío, no vengo a explicitar Mi Palabra para que la lean y no la practiquen, siendo los mismos incrédulos, necios, ignorantes y arrogantes que Me hacen padecer.

 

CADA PEDIDO MÍO ES UNA ORDEN PARA USTEDES, UNA ORDEN PARA QUE CREZCAN Y SEAN MÁS ESPIRITUALES Y MENOS DE LO PECAMINOSO. El crecimiento espiritual les aleja del pecado y de lo indebido. Necesito que se preparen para que caminen en Mi mismo Camino, no pueden tomar atajos a su antojo, tienen que caminar en Mi Voluntad.

 

EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL AUMENTA LA FE EN LA CRIATURA Y MIS HIJOS TIENEN QUE CRECER PARA QUE SUPEREN CUANTO LES ATA. La mayoría se ata voluntariamente a lo terreno, a su estilo de vida, a sus gustos y a sus placeres, no confía en Mí, no cree en Mí, no se abandona en Mi Voluntad, y algunos Me han desafiado por los apegos tan terribles que poseen. Apegos que dominan la mente y creen que sin ellos no podrán vivir.

 

Pueblo Mío, esta generación se rebela contra Mí cada instante, por ello no les será fácil vivir como tendrán que vivir con los eventos que se aproximan:
¿Cómo va a vivir de un instante al otro el que vive en la opulencia?
¿Cómo va a vivir de un instante al otro el que vive centrado en su economía?
¿Cómo va a vivir el que se ha acostumbrado a complacer su “ego” y sus caprichos?
¿Cómo va a vivir el que está acostumbrado a mandar?
¿Cómo va a vivir el que Me ha desobedecido?

Pueblo Mío, no poseerán las comodidades de este instante… ¡NADA!

 

LA SEGURIDAD ESTARÁ EN LA FE EN MÍ AUXILIO Y EN EL AUXILIO DE MI MADRE JUNTO A SUS HERMANOS DE CAMINO.

 

NO LOGRARÁN POSEER LOS CAPRICHOS DE ESTE INSTANTE, LLEGARÁN A SER IGUALES, EL QUE TIENE CON EL QUE NO POSEE NADA, Y EN ESE INSTANTE LA SEGURIDAD SERÁ EN MÍ Y QUIEN NO SE HA DISPUESTO A LA OBEDIENCIA NO SOPORTARÁ ESE ESTADO.

 

Pueblo Mío, el instante deja de ser instante, se acorta y continúan como si nada cambiara. Grandes enfermedades se propagan con rapidez y cuando lleguen a ser dadas a conocer por los medios de salud, al no lograr ocultarlas más, será, cuanto Mi Madre les ha revelado para algunas enfermedades, lo que las detendrá, pero en medio de todo es necesaria la Fe de la criatura.

 

Hijos, ¡Cuántos de ustedes no logran una mayor espiritualidad debido a que se mantienen negándose al cambio interior! El hombre puede haber caminado su vida con un determinado carácter, con una forma de ser peculiar, con exigencias y gustos muy personales… PERO ESTE INSTANTE ES DE CAMBIO, DE TRANSFORMACIÓN, DE SANACIÓN Y DE MI AUXILIO DE FORMA ESPECIAL.

 

Hijos, ustedes son criaturas de libre albedrío, son conscientes de sus actos, pueden razonar sobre sus actos u obras, tienen mente y conciencia, utilicen estos Dones para crecer no para involucionar.  El yo humano es parte de la conciencia, por ello es tan importante que se conozcan para que se decidan a cambiar para el bien propio y de su entorno.

 

Esta generación siente que es autosuficiente con la tecnología actual y se sume en el uso de los artefactos modernos sin desear creer que estos les consumen el instante, les impiden el ser fraternos y disponerse al cambio y les inducen a la violencia y a la dependencia. ¡Cuántos Me olvidan sin razonar que aún con todos los modernismos son iguales a otras generaciones que se perdieron igual que esta generación, por no aspirar a conocerme!

 

SOLOS NO PUEDEN NADA, NECESITAN QUE YO ME MANTENGA EN USTEDES, QUE MORE EN EL INTERIOR DE CADA UNO DE MIS HIJOS. En este instante Me separan de ustedes, de ahí la profunda grieta que forman con la que obstaculizan ese diálogo ininterrumpido que debe existir entre nosotros.

 

USTEDES TIENEN EN LA VIDA UN OBJETIVO HUMANO…
 Y YO LES LLAMO A LO DIVINO QUE NO POSEE FIN.

 

Pueblo Mío, Yo les facilito nuestro encuentro, pero ustedes se resisten en este instante tan importante, tan trascendental de la existencia humana.

 

No deben continuar siendo los mismos, no deben cometer los mismos errores del pasado, no deben cargar más harapos de malas costumbres aprendidas en la familia o consentidas por ustedes mismos. Ningún hombre posee autoridad para mancillar al hermano ni para mantenerle en un suplicio constante.

 

HIJOS, LA CRIATURA HUMANA DEBE ALCANZAR MI ACTUAR Y OBRAR PARA QUE SU YO HUMANO NO SE ABALANCE SOBRE LOS HERMANOS.

 

Pueblo Mío, el padecer de Mi Iglesia no es algo lejano, será duramente purificada y dentro de Mi Iglesia se encuentran ustedes, Cuerpo Místico, por ello deben ser mejores cada instante. NO SE DEN POR VENCIDOS, CONTINÚEN FUSIONÁNDOSE EN MI VOLUNTAD. NO SON ABANDONADOS POR MÍ, CADA UNO ES ÚNICO E IRREPETIBLE ANTE MÍ.

 

Amado Pueblo Mío, el sol descarga sus emanaciones nocivas y ustedes van a padecer. La carrera armamentista de las naciones encontrará su razón de ser ante la Humanidad. El lobo con piel de oveja desea apoderarse de la Humanidad sin que la Humanidad le señale, por ello en este instante aparenta buscar la paz mundial.

 

No se confundan, hijos Míos, manténganse alerta en todo aspecto. Cuando la economía aparente gran solidez, no confíen en esto. YO MIRO MÁS ALLÁ Y NO CONTINUARÁN VIVIENDO COMO HASTA AHORA, EL QUE POSEE DINERO SERÁ COMO EL MENDIGO Y EL MENDIGO LE ENSEÑARÁ A VIVIR SIN POSESIONES. Todos necesitarán de los hermanos para protegerse como cristianos ante la persecución voraz que se desatará con gran fuerza contra Mi Pueblo.

 

No esperen las Señales anunciadas por Mi Madre para cambiar, sino el cambio debe ser en este instante. Reconcíliense conmigo y den gracias por haber sido llamados para vivir en Mi Amor, del que se desprende todo cuanto el hombre necesita.

 

Oren hijos, oren por Francia, padece el terrorismo en sus entrañas.
Oren hijos, oren por Estados Unidos, esta nación lleva a padecer a Mis Hijos.
Oren hijos, oren por Ecuador, este Pueblo Mío mirará al gran volcán despertar.
Oren hijos, oren por Medio Oriente, la Humanidad llegará a lo inesperado.
Amado Pueblo Mío, oren por Mi Iglesia, sean prudentes y decídanse a transformarse en verdaderos hijos Míos.

 

ANTE EL EGOÍSMO HUMANO Y LA SOBERBIA, MANIFIESTEN LA FE EN MÍ CON UN VERDADERO CAMBIO INTERIOR.

 

He llamado a todos a prepararse porque el instante no es instante. Pero Mi Pueblo espera y cuando despierte le será doblemente difícil llegar a Mí, pero el Amor de Mi Madre no se detendrá, continuará intercediendo por cada uno de ustedes y les traerá a Mi Camino, en el que jamás encontrarán la Puerta cerrada.

 

LES BENDIGO, AMADOS MÍOS. NO OLVIDEN QUE ESTE INSTANTE ES DE PREPARACIÓN.

 

Su Jesús.

 

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA

 

 

COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

 

Hermanos:

 

Una vez más Cristo, Amor y Vida, nos llama a reaccionar y a exigirnos a nosotros mismos un cambio en el obrar y actuar personal y hacia nuestros hermanos.

 

Este es el instante, nos dice Cristo, es el instante del cambio, de ser mejor seres humanos. Vemos que nos llama a ser mejores, no nos dice: fueron mejores en el pasado o sean mejores en el futuro, para que comprendamos que Cristo está fuera del tiempo. Pero si fuiste mejor en el pasado retoma ese haber sido mejor en este instante, retoma el camino. Si piensan ser mejores en el futuro no se debe esperar, se debe ser mejor en este instante, en este eterno presente.

 

Pero no debemos olvidar que existe esa unidad entre el pasado, el presente y el futuro que tenemos que sanar para reencontrarnos con Cristo: Principio y Fin.

 

Todos nuestros actos tienen que cooperar para nuestra Salvación, por eso somos llamados a un cambio, a ser mejores hijos de Dios, mejores hermanos y mejores seres humanos.  No olvidemos que el que se decide a cambiar su vida y ser mejor, de inmediato Dios se acerca y le da “las arras y más” para que esto sea una realidad.

 

Hermanos, ante cuanto se avecina y de lo que el Cielo me ha dado a conocer, lo más grande que puede hacer el hombre es darse la oportunidad de vivir ese cambio interior para llevar y sobrellevar lo que la Humanidad enfrentará.

 

Amén.

Fuente: http://www.revelacionesmarianas.com/mensajesanteriores.html

Transcrito:


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL (242)

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

Oración a Cristo por la familia

Jesús dice: TU, CUANDO RECES, ENTRA EN TU HABITACIÓN, CIERRA LA PUERTA, Y REZA A TU PADRE, QUE ESTÁ PRESENTE EN LO SECRETO; Y TU PADRE, QUE VE EN LO SECRETO, TE RECOMPENSARÁ”. (Mt.6, 6).

Hermano, estas oraciones que te presentamos no son para que las leas de carretilla. La presencia de Dios está en ti; Jesús vivo está presente en tu corazón. Háblales, pues, desde el corazón, como a un Padre, como a un amigo.

Entra en Su Presencia y cierra la puerta a otros pensamientos. Estas oraciones son para ayudarte. Recítalas despacio; que cada palabra salga de tu corazón. Añádales tus propias palabras, llenas de confiada ternura y de amor filial. Tú mismo experimentarás la grandeza de este encuentro. Amén”

“¡Señor Jesús! Hoy venimos a Ti, en nombre de cada una de las personas de nuestra familia.

Tú, en tus designios de amor por cada uno de nosotros, nos has colocado en ella y nos has vinculado a cada una de las personas que la componen.

En primer lugar, te queremos dar gracias de todo corazón por cada uno de los miembros de mi familia, por todo el amor que he recibido tuyo a través de ellos y te queremos alabar y glorificar porque nos has colocado en ella.

A través de la familia y en la familia, tú nos has dado la vida y has querido para nosotros que formemos un núcleo de amor.

Hoy, Señor, queremos que Tú pases con tu sanación por cada uno de nosotros y realices tu obra de amor en cada uno de nosotros.

Y antes de nada, Señor, queremos pedirte perdón por todas las faltas de amor que hayamos tenido en casa, por todas nuestras indelicadezas, por todas nuestras faltas de comprensión, por no ser a veces cauces de tu amor para ellos.

En primer lugar, Jesús, te pedimos que entres en el corazón de cada uno y toques aquellas experiencias de nuestra vida que necesiten ser sanadas.

Tú nos conoces mucho mejor que nosotros mismos; por lo tanto, llena con tu amor todos los rincones de nuestro corazón. Donde quiera que encuentres – el niño herido -, tócalo, consuélalo y ponlo en libertad. Vuelve a recorrer nuestra vida, la vida de cada uno de nosotros, desde el principio, desde el mismo momento de nuestra concepción.

Purifica las líneas hereditarias y líbranos de aquellas cosas que puedan haber ejercido una influencia negativa en aquel momento.

Bendícenos mientras íbamos formándonos en el vientre de nuestra madre y quita todas las trabas que puedan haber dificultado, durante los meses de gestación, nuestro desarrollo en plenitud.

Danos un profundo deseo de querer nacer y sana cualquier trauma tanto físico como emocional que pudiera habernos dañado durante nuestro nacimiento. ¡Gracias, Señor!, por estar ahí presente para recibimos a cada uno de nosotros en tus brazos en el momento mismo de nuestro nacimiento, para darnos la bienvenida a la tierra y asegurarnos que Tú nunca nos faltarías ni nos abandonarías.

Jesús, te pedimos que rodees nuestra infancia con tu luz y que toques aquellos recuerdos que nos impiden ser libres. Si lo que más necesitamos cada uno fue más cariño maternal, mándanos a tu Madre, la Virgen María, para que nos dé lo que nos falta. Pídele que nos abrace a cada uno, que nos arrulle a cada uno, que nos cuente cuentos y llene el vacío que necesita el calor y el consuelo que sólo una madre puede dar.

Quizá “el niño interior” siente la falta del amor del padre. Señor Jesús, déjanos gritar con libertad, con todo nuestro ser: “¡Abba!, ¡papá! ¡Papaíto!. Si necesitábamos alguno de nosotros más cariño paternal y la seguridad de que nos deseaban, y nos amaban de verdad, te pedimos que nos levantes y nos hagas sentir la fuerza de tus brazos protectores.

Renueva nuestra confianza y danos el valor que necesitamos para hacer frente a las adversidades de la vida, porque sabemos, Padre nuestro, que tu amor nos levantará y nos ayudará si tropezamos y caemos. Recorre nuestra vida, Señor, y consuélanos cuando otros nos trataban mal. Sana las heridas de los encuentros que nos dejaron asustado, que nos hicieron entrar en nosotros mismos y levantar barreras de defensa ante la gente.

Si alguno de nosotros se ha sentido solo, abandonado y rechazado por la humanidad, concédenos por medio de tu amor que lo sana todo, un nuevo sentido del valor de cada uno como persona.

¡Oh Jesús, nos presentamos en este día ante ti, toda la familia y te pedimos que sanes nuestras relaciones, que sean unas relaciones llenas de cariño, de comprensión y de ternura y que nuestra familia se parezca a la tuya. Te pedimos, por intercesión de tu Madre, la Reina de la Paz, que nuestros hogares sean lugares de paz, de armonía y donde realmente experimentemos tu presencia.

¡Gracias, Señor!”

 

Transcrito: Autor desconocido


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL (242)

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

Oración al Papa Francisco y a Benedicto XVI

Oh Jesús, Rey y Señor de la Iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario en la Tierra, el Papa Francisco y a su antecesor el Papa Emérito Benedicto XVI.

En ellos Tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego.

Creo firmemente que por medio de ellos tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica.

Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas.

Cuida sus vidas, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelos de las calumnias y de la maldad.

Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia, y concédenos que, en torno a ellos, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de tu redención.

Amén.

 


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL (242)

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

Oración de los siete dolores a María Dolorosa

Son siete Gracias que la Virgen María concede a las almas que la honren diariamente, considerando sus lágrimas y dolores con siete Avemarías.

GRACIAS: Pondré paz en sus familias. Serán iluminados en los Divinos Misterios. Los consolaré en sus penas y acompañaré en sus trabajos. Les daré cuanto me pidan, con tal que no se oponga a la voluntad adorable de mi Divino Hijo y a la salvación de sus almas. Los defenderé en los combates espirituales con el enemigo infernal, y protegeré en todos los instantes de su vida. Les asistiré visiblemente en el momento de su muerte. Verán el rostro de su Madre. Los que propaguen esta devoción sean trasladados de esta vida terrenal a la felicidad eterna directamente, pues serán borrados todos sus pecados y mi Hijo y Yo seremos su eterna consolación y alegría.”

1º DOLOR. LA PROFECÍA DE SIMEON:
Madre nuestra Santísima, por el dolor que tuviste al escuchar la profecía de Simeón, y porque viviste con el temor de Madre de aquella hora, ten compasión de nosotros y haz que escuchemos siempre la voz de Dios en nuestras almas y no la desoigamos jamás. Avemaría.

2º DOLOR. LA HUIDA A EGIPTO:
Madre Santísima, por el dolor que tuviste al huir a Egipto, viviendo en el destierro y la extrema pobreza ten compasión de nosotros y haz que huyamos de todo pecado. Avemaría.

3º DOLOR. EL NIÑO PERDIDO:
Madre Santísima por el dolor que tuviste cuando se perdió el Divino Niño Jesús, ten compasión de nosotros y no permitas que perdamos la amistad de Dios cometiendo voluntariamente un pecado mortal. Avemaría.

4º DOLOR. EL ENCUENTRO DE MARIA CON CRISTO EN EL CAMINO DEL CALVARIO:
Madre nuestra Santísima, por el tremendo dolor que padeciste en la Calle de la Amargura, viendo a tu Hijo destrozado por los azotes y las espinas, el rostro más bello cubierto de sangre, ten compasión de nosotros y haz que encontremos a Jesús propicio en la hora de nuestra muerte. Avemaría.

5º DOLOR. LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE JESÚS:
Madre nuestra Santísima, por la espada que atravesó tu Inmaculado Corazón cuando tu Hijo inocente y puro fue desnudado y crucificado, ten compasión de nosotros y haz que podamos crucificar nuestros vicios y apetitos desordenados. Avemaría.

6º DOLOR. JESÚS ES DESCENDIDO DE LA CRUZ Y DESCANSA EN EL REGAZO DE SU MADRE:
Madre nuestra Santísima, por la pena que sentiste al recibir el cadáver de Jesús en tu regazo y examinar sus Santas Llagas, ten compasión de nosotros pecadores con quien El sufrió tanto y haz que lo recibamos cada día con mayor amor en la Sagrada Comunión. Avemaría.

7º DOLOR. LA SOLEDAD DE LA VIRGEN MARIA DESPUÉS DE DEJAR EL SEPULCRO:
Madre nuestra Santísima, por el dolor que tuviste al depositar apresuradamente el cuerpo inerte de Jesús en el sepulcro, dejándolo en la oscuridad y en el silencio, ten compasión de nosotros Madre de Misericordia y no nos abandones en la hora de nuestra muerte. Avemaría.

ORACIÓN:

Madre Santísima, por tus lágrimas vertidas con tanto dolor al pie de la Cruz, ten piedad de nosotros y alcánzanos un vivo dolor de nuestros pecados, la gracia de morir en brazos de tu Hijo Jesús y la gloria con El en el Paraíso.

Amen.

Fuente: Tradición Católica

 


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL (242)

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Oración de Consagración a María

Oh, señora y Madre mía,
con filial cariño vengo
a ofrecerte en este día
cuanto soy y cuanto tengo:
Mis ojos para mirarte,
mi voz para bendecirte,
mi vida para servirte,
mi corazón para amarte.Acepta, Madre, este don
que te ofrenda mi cariño
y guárdame como a un niño
cerca de tu corazón.

 

Me consagro del todo a ti,

a mí mismo y a mi familia,

y te pido que nos guardes.

Dios te salve, María…..

Amén


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL (242)

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

Declaración de José de Arimatea al pedir el cuerpo de Jesús

DECLARACIÓN DE JOSÉ DE ARIMATEA

Declaración de José de Arimatea, el que demandó el cuerpo del Señor, que contiene las causas de los dos ladrones

I 1.Yo soy José de Arimatea, el que pidió a Pilato el cuerpo del Señor Jesús para sepultarlo, y que por este motivo se encuentra ahora encadenado y oprimido por los judíos, asesinos y refractarios de Dios, quienes, además, teniendo en su poder la ley, fueron causa de tribulación para el mismo Moisés y, después de encolerizar al legislador y de no haber reconocido a Dios, crucificaron al Hijo de Dios, cosa que quedó bien de manifiesto a los que conocían la condición del Crucificado. Siete días antes de la pasión de Cristo fueron remitidos al gobernador Pilato desde Jericó dos ladrones, cuyos cargos eran éstos:

  1. El primero, llamado Gestas, solía dar muerte de espada a algunos viandantes, mientras que a otros les dejaba desnudos y colgaba a las mujeres de los tobillos cabeza abajo para cortarles después los pechos; tenía predilección por beber la sangre de los miembros infantiles; nunca conoció a Dios; no obedecía a las leyes y venía ejecutando tales acciones, violento como era, desde el principio de su vida.
    El segundo, por su parte, estaba encartado de la siguiente forma. Se llamaba Dimas; era de origen galileo y poseía una posada. Atracaba a los ricos, pero a los pobres les favorecía. Aun siendo ladrón, se parecía a Tobit [Tobías], pues solía dar sepultura a los muertos. Se dedicaba a saquear a la turba de los judíos; robó los libros de la ley en Jerusalén, dejó desnuda a la hija de Caifás, que era a la sazón sacerdotisa del santuario, y substrajo incluso el depósito secreto colocado por Salomón. Tales eran sus fechorías.
  2. Fue detenido asimismo Jesús la tarde del día 4 antes de la Pascua. Y no había fiesta para Caifás ni para la turba de los judíos, sino enorme aflicción, a causa del robo que había efectuado el ladrón en el santuario. Y, llamando a Judas Iscariote, se pusieron al habla con él. Es de saber que éste era sobrino de Caifás. No era discípulo sincero de Jesús, sino que había sido dolosamente instigado por toda la turba de los judíos para que le siguiera; y esto, no con el fin de que se dejara convencer por los portentos que Él obraba, ni para que le reconociese, sino para que se lo entregase, con la idea de cogerle alguna mentira. Y por esta gloriosa empresa le daban regalos y un didracma de oro cada día. Y a la sazón hacía ya dos años que se encontraba en compañía de Jesús, como dice uno de los discípulos llamado Juan.
  3. Y tres días antes de que fuera detenido Jesús, dijo Judas a los judíos: «¡Ea!, pongamos el pretexto de que no fue el ladrón quien sustrajo los libros de la ley, sino Jesús en persona; yo mismo me comprometo a hacer de acusador». Mientras esto se decía, entró en nuestra compañía Nicodemo, el que tenía a su cargo las llaves del santuario, y se dirigió a todos, diciendo: «No llevéis a efecto tal cosa». Es de saber que Nicodemo era más sincero que todos los judíos juntos. Más la hija de Caifás, llamada Sara, dijo a voz en grito: «Pues Él ha dicho delante de todos contra este lugar santo: Soy capaz de destruir este templo y de levantarlo en tres días». A lo que respondieron los judíos: «Te damos todos nuestro voto de confianza», pues la tenían como profetisa. Y, una vez celebrado el consejo, fue detenido Jesús.

II 1.Y al día siguiente, que era miércoles, le llevaron a la hora nona al palacio de Caifás. Y Anás y Caifás le dijeron: «Oye, ¿por qué has robado nuestra Ley y has puesto a pública subasta las promesas de Moisés y de los profetas?» Mas Jesús nada respondió. Y, ante toda la asamblea reunida, le dijeron: «¿Por qué pretendes deshacer en un solo momento el santuario que Salomón levantó en cuarenta y seis años?» Y Jesús no respondió nada a esto. Es de saber que el santuario de la sinagoga había sido saqueado por el ladrón.

  1. Mas el miércoles, a la caída de la tarde, la turba se disponía a quemar a la hija de Caifás por haberse perdido los libros de la Ley, pues no sabían cómo celebrar la Pascua. Pero ella les dijo: «Esperad, hijos, que daremos muerte a este Jesús y encontraremos la Ley y la santa fiesta se celebrará con toda solemnidad». Entonces Anás y Caifás dieron ocultamente a Judas Iscariote una buena cantidad de oro con este encargo: «Di, según nos anunciaste: Yo sé que la Ley ha sido sustraída por Jesús, para que el delito recaiga sobre él y no sobre esta irreprochable doncella». Y cuando se hubieron puesto de acuerdo sobre el particular, Judas les dijo: «Que no sepa el pueblo que vosotros me habéis dado instrucciones para hacer esto contra Jesús; soltadle más bien a éste, y yo me encargo de convencer al pueblo de que la cosa es así». Y astutamente pusieron en libertad a Jesús.
  2. Así, pues, el jueves al amanecer entró Judas en el santuario y dijo a todo el pueblo: «¿Qué queréis darme y yo os entregaré al que hizo desaparecer la Ley y robó los Profetas?» Respondieron los judíos: «Si nos lo entregas, te daremos treinta monedas de oro». Mas el pueblo no sabía que Judas se refería a Jesús, pues bastantes confesaban que era Hijo de Dios. Judas, pues, se quedó con las treinta monedas de oro.
  3. Y, habiendo salido a la hora cuarta y a la hora quinta, encontró a Jesús paseando en el atrio. Y, echándose ya encima la tarde, dijo a los judíos: «Dadme una escolta de soldados armados de espadas y palos y yo lo pondré en vuestras manos». Y le dieron fuerza para prenderle. Y mientras iban caminando, díjoles Judas: «Echad mano a aquel a quien yo besare, pues Él es quien ha robado la Ley y los Profetas». Después se acercó a Jesús y le besó, diciendo: «Salve, Maestro». Era  a la sazón la tarde del jueves. Y, una vez preso, lo pusieron en manos de Caifás y de los pontífices, diciéndoles Judas: «Éste es el que ha hurtado la Ley y los Profetas». Y los judíos sometieron a Jesús a un injusto interrogatorio, diciendo: «¿Por qué has hecho esto?» Mas Él nada respondió.
    Entonces Nicodemo y yo, José, viendo la cátedra de la pestilencia, nos separamos de ellos, no estando dispuestos a perecer juntamente con el consejo de los impíos.

III 1.Y, después que aquella noche hicieron otras cosas terribles contra Jesús, la madrugada del viernes fueron a entregárselo al gobernador Pilato para crucificarle; y con este fin acudieron todos. Y el gobernador Pilato, después de interrogarle, mandó que fuera crucificado en compañía de dos ladrones. Y fueron crucificados juntamente con Jesús, a la izquierda Gestas y a la derecha Dimas.

  1. Y empezó a gritar el de la izquierda, diciendo a Jesús: «Mira cuántas cosas malas he hecho sobre la tierra, hasta el punto incluso de que, si yo hubiera sabido que tú eras rey, aun contigo hubiera acabado. ¿Por qué te llamas a ti mismo Hijo de Dios, si no puedes socorrerte en caso de necesidad? ¿Cómo, pues, vas a prestar auxilio a otro que te lo pida? Si tú eres el Cristo, baja de la cruz para que pueda creer en ti. Pero, por de pronto, no te considero como hombre, sino como bestia salvaje que está pereciendo juntamente conmigo». Y comenzó a decir muchas otras cosas contra Jesús mientras blasfemaba y hacía rechinar sus dientes contra Él, pues había caído preso el ladrón en el lazo del diablo.
  2. Mas el de la derecha, cuyo nombre era Dimas, viendo la gracia divina de Jesús, gritaba de este modo: «Te conozco, ¡oh Jesucristo!, y sé que eres Hijo de Dios; te estoy viendo como Cristo adorado por miríadas de ángeles. Perdóname los pecados que he cometido; no hagas venir contra mí los astros en el momento de mi juicio, o la luna cuando vayas a juzgar toda la tierra, puesto que de noche realicé mis malos propósitos; no muevas el sol, que ahora se está oscureciendo por ti, para que pueda manifestar las maldades de mi corazón; ya sabes que no puedo ofrecerte presente alguno por la remisión de mis pecados. Ya se me echa encima la muerte a causa de mis maldades, pero tú tienes poder para expiarlas; líbrame, Señor universal, de tu terrible juicio; no concedas al enemigo poder para engullirme y hacerse heredero de mi alma, como lo es de la de ese que está colgado a la izquierda; pues estoy viendo cómo el diablo recoge su alma, mientras sus carnes desaparecen. No me ordenes tampoco pasar a la porción de los judíos, pues estoy viendo sumidos en un gran llanto a Moisés y a los profetas, mientras el diablo se ríe a costa suya. Antes, pues, ¡oh Señor!, de que mi alma salga, manda que sean borrados mis pecados, y acuérdate de mí, pecador, en tu reino, cuando vayas a juzgar a las doce tribus sobre el trono grande y alto, pues gran tormento has preparado a tu mundo por tu propia causa».
  3. Y, cuando el ladrón terminó de decir esto, respondió le Jesús: «En verdad, en verdad te digo, Dimas, que hoy mismo vas a estar conmigo en el paraíso. Más los hijos del reino, los descendientes de Abrahán, de Isaac, de Jacob y de Moisés, serán arrojados fuera a las tinieblas exteriores; allí habrá llanto y crujir de dientes. Mas tú serás el único que habites en el paraíso hasta mi segunda venida, cuando vaya a juzgar a los que no han confesado mi nombre». Y añadió: «Márchate ahora y di a los querubines y a las potestades, que están blandiendo la espada de fuego y guardan el paraíso del que Adán, el primero de los creados, fue arrojado, después de haber vivido allí, por haber prevaricado y no haber guardado mis mandamientos: Ninguno de los primeros verá el paraíso hasta que venga de nuevo a juzgar a vivos y muertos. Habiéndolo escrito así Jesucristo, el Hijo de Dios, el que descendió de las alturas de los cielos, el que salió inseparablemente del seno del Padre invisible y bajó al mundo para encarnarse y ser crucificado para salvar a Adán, a quien formó, para conocimiento de los escuadrones de arcángeles, guardianes del paraíso y ministros de mi Padre. Quiero y mando que penetre dentro el que está siendo crucificado conmigo, y que reciba por mí la remisión de sus pecados, y que entre en el paraíso con cuerpo incorruptible y engalanado, y que habite allí donde nadie jamás puede habitar».
    Y he aquí que, cuando hubo dicho esto, Jesús entregó su espíritu. Tenía esto lugar el viernes a la hora de nona. Mientras tanto, las tinieblas cubrían la tierra entera y, habiendo sobrevenido un gran terremoto, se derrumbó el santuario y el pináculo del templo.

IV 1.Entonces yo, José, demandé el cuerpo de Jesús y lo puse en un sepulcro nuevo, sin estrenar. Mas el cadáver del que estaba a la derecha no pudo ser hallado, mientras que el de la izquierda tenía un aspecto parecido al de un dragón.
Y, por el hecho de haber pedido el cuerpo de Jesús para darle sepultura, los judíos, dejándose llevar de un arranque de cólera, me metieron en la cárcel donde solía retenerse a los malhechores. Me ocurría esto a mí la tarde del sábado en que nuestra nación estaba prevaricando. Y mira por cuánto esta misma nación sufrió el sábado tribulaciones terribles.

  1. Y precisamente la tarde del primer día de la semana, a la hora quinta, cuando yo me encontraba en la cárcel, vino hacia mí Jesús acompañado del que había sido crucificado a su derecha, a quien había enviado al paraíso. Y había una gran luz en el recinto. De pronto la casa quedó suspensa de sus cuatro ángulos, el espacio interior quedó libre y yo pude salir. Entonces reconocí a Jesús en primer lugar y luego al ladrón, que traía una carta para Jesús. Y, mientras íbamos camino de Galilea, brilló una luz tal, que no podía soportarla la creación; el ladrón, a su vez, exhalaba un gran perfume procedente del paraíso.
  2. Luego sentóse Jesús en un lugar y leyó así: «Los querubines y los exaptérigos, que recibimos de tu divinidad la orden de guardar el jardín del paraíso, hacemos saber esto por medio del ladrón que fue crucificado juntamente contigo por disposición tuya: Al ver en éste la señal de los clavos y el resplandor de las letras de tu divinidad, el fuego se extinguió, no pudiendo aguantar la flamígera señal, y nosotros, sobrecogidos por un gran temor, quedamos amedrentados; pues oímos al autor del cielo y de la tierra y de la creación entera que bajaba desde la altura hasta las partes más bajas de la tierra a causa del primero de los creados, Adán. Pues, al ver la cruz inmaculada que fulguraba por medio del ladrón y que hacía reverberar un resplandor siete veces mayor que el del sol, se apoderó de nosotros, presa de la agitación de los infiernos, un gran temblor. Y, haciendo coro con nosotros los ministros del infierno, dijimos a grandes voces: Santo, Santo, Santo es el que impera en las alturas. Y las potestades dejaban escapar este grito: Señor, te has manifestado en el cielo y sobre la tierra, dando la alegría de los siglos, después de haber salvado de la muerte a la misma criatura».

V 1.Mientras iba yo contemplando esto, camino de Galilea, en compañía de Jesús y del ladrón, Aquél se transfiguró, y no era lo mismo que al principio, antes de ser crucificado, sino que era luz por completo. Y los ángeles le servían continuamente, y Jesús mantenía conversación con ellos. Y pasé tres días a su lado, sin que ninguno de sus discípulos le acompañara, sino sólo el ladrón.

  1. Mediada la fiesta de los Ázimos, vino su discípulo Juan, y todavía no habíamos visto al ladrón ni sabíamos qué había sido de él. Juan entonces preguntó a Jesús: «¿Quién es éste, pues no me has permitido ser visto por él?». Mas Jesús no le respondió nada. Entonces él se echó a sus pies y le dijo: «Señor, sé que desde el principio me amaste; ¿por qué no me haces ver a aquel hombre?» Díjole Jesús: «¿Por qué vas en busca de lo arcano? ¿eres obtuso de inteligencia? ¿No percibes el perfume del paraíso que ha inundado el lugar? ¿No te das cuenta de quién era? El ladrón colgado de la cruz ha venido a ser heredero del paraíso; en verdad, en verdad te digo que de él sólo es hasta que llegue el gran día». Y Juan dijo: «Hazme digno de verle».
  2. Y, mientras Juan estaba aún hablando, apareció de repente el ladrón. Aquél entonces, atónito, cayó al suelo. El ladrón no conservaba la misma figura que tenía antes de venir Juan, sino que era como un rey majestuoso en extremo, engalanado como estaba con la cruz. Y se dejó oír una voz, emitida por una gran muchedumbre, que decía así: «Has llegado al lugar del paraíso que te estaba preparado; nosotros hemos sido designados por el que te envió para servirte hasta que venga el gran día». Y, al producirse esta voz, quedamos invisibles el ladrón y yo. Yo entonces me encontré en mi propia casa y ya no vi a Jesús.
  3. Y habiendo sido testigo ocular de estas cosas, las he dejado escritas para que todos crean en Jesucristo crucificado, nuestro Señor, y no sirvan ya a la ley de Moisés, sino que den crédito a los prodigios y portentos obrados por Él, de manera que, creyendo, sean herederos de la vida eterna y podamos encontrarnos todos en el reino de los cielos; porque a Él le conviene gloria, fuerza, alabanza y majestad por los siglos de los siglos. Amén.

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Aurelio De Santos Otero, BAC

Transcrito:


AGUILAR PEDRERA CRISTOBAL

Programador de Sistemas de Alto nivel, Monitor Experto para cursos de Formación Profesional Ocupacional y Monitor de para cursos de Fundaciones Laborales. Dedicado desde el año 1995 a la enseñanza Informática, impartiendo cursos a entidades privadas y empresariales, incluyendo a particulares. Monitor avanzado en Redes y comunicaciones.

Oración para salvaguardar matrimonio

Señora del Santo Rosario, Señora de la Paz y de la Familia, te rogamos humildemente que pongas bajo tu poderoso amparo a este hijo mío para que no sea dañado en modo alguno espiritualmente y en lo posible materialmente. Te lo pedimos por los sufrimientos que padeciste por tu Hijo, por los nueve meses que lo llevaste en tus entrañas, en última instancia te lo pedimos por tu Inmaculado Corazón. Gracias Señora de los Cielos. Amén.

Oración para evitar murmuraciones

Cristo Jesús, hay murmullos en la noche, habladuría de día, y sospechas infundadas contra mí. Tú me conoces sabes como soy y lo que hago, por tanto te pido que alejes de mí estas sospechas y que aquellos a los que lleguen no las tomen a mal y ni si quiera las tengan en cuenta. Te lo pedimos por los dolores de tu madre y por el sufrimiento de tu Pasión. Amén

Oración para pedir buenos predicadores

Señor y Dios nuestro te rogamos por las nuevas vocaciones y por los que ya son sacerdotes de tu iglesia, haz que tengamos buenos pastores que el rebaño está falto y necesitado de ellos. Por el amor de tu madre y el que fue tu padre en la tierra San José, dignate a enviarnos buenos predicadores, te lo pedimos Señor.  Amén.

Oración por un difunto familiar

Señor y Dios nuestro, acudimos a ti en este día, para rogarte por el alma de nuestros difuntos, aquellos parientes que tantos amamos y a los que en tantas ocasiones debemos muchas cosas, incluidas cariño. Te rogamos por el alma de ellas y  especialmente por este familiar, recientemente fallecido (decimos su nombre). Pedimos humildemente que nos ayudes a sobrellevar como ellos todos los sufrimientos de esta vida. Amén.

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