Daily Archive 18 febrero, 2017

Sentencias atribuidas a Jesús por los Padres de la Iglesia – Apócrifo

En esta ocasión os traigo una serie de sentencias que conforman otro apócrifo, espero que os guste.

SENTENCIAS ATRIBUIDAS A JESÚS POR LOS PADRES DE LA IGLESIA, Y QUE CONSTABAN EN LOS EVANGELIOS APÓCRIFOS, CUYO TEXTO SE HA PERDIDO

1. Cosa más gloriosa, feliz y perfecta es dar que recibir.

2. Tú, que trabajas en sábado, si sabes lo que haces, bienaventurado eres. Mas si no lo sabes, eres execrable y transgresor de la Ley.

3. Procurad crecer en lo pequeño y disminuir en lo grande. Así, cuando entréis en una casa y pidáis de comer, no os juzguéis dignos de ocupar los puestos principales de la mesa, ni os acerquéis siquiera a ellos, no sea que llegue el anfitrión y os diga: Sentaos más abajo, dejándoos confundidos. Mas, si os aproximáis a los puestos humildes de la mesa, donde están los que son menores que vosotros, el anfitrión os dirá: Colocaos más arriba, y esto os será útil.

4. Si en lo grande no fuisteis fieles, ¿qué se os dará en lo que es grande?

5. Por los enfermos estoy enfermo y por los hambrientos hambriento, y por los sedientos sediento.

6. Pedid lo grande y se os dará lo pequeño. Pedid lo celestial y se os dará lo terrenal.

7. Pocas cosas del mundo sirven para la única cosa necesaria.

8. Resistamos a toda iniquidad y tengámosle odio.

9. Sed buenos banqueros.

10. Los que quieran verme y llegar a mi reino deben poseerme por tormentos y por aflicciones.

11. Si alguien quiere conducir a Israel a la penitencia y por mi nombre creer en Dios, remita sus pecados. Y al cabo de doce años, salga del mundo y no diga: No te oímos.

12. Si os congregáis en mi nombre, y no cumplís mis mandamientos, abominaré de vosotros, y os diré: Apartaos de mí, que no os conozco, obradores de la iniquidad.

13. Sois como corderos en medio de los lobos. Mas después de su muerte, los corderos no temen a los lobos. Así, vosotros no temáis a los que os maten, y que después de que hayáis muerto, nada os podrán hacer. Mas temed a aquel que, después de muertos, tiene potestad para arrojar vuestro cuerpo y vuestra alma a la gehena del fuego.

14. Conservad casta vuestra carne y sed en vuestro más secreto interior inmaculados, a fin de que recibáis la vida eterna.

15. Días vendrán en que brotarán viñas, cada una de las cuales tendrá diez mil gruesas ramas, y en cada rama gruesa diez mil delgadas, y en cada rama delgada diez mil racimos, y en cada racimo diez mil granos, y cada grano, al ser prensado, dará veinticinco metretas de vino. Y, cuando uno de los santos ponga su mano sobre un racimo de éstos, otro racimo exclamará: Yo soy el racimo mejor; tómame y bendice al Señor por causa mía. Igualmente, un grano de trigo dará diez mil espigas, y cada espiga tendrá diez mil granos, y cada grano dará diez libras de harina de flor selecta, y los frutos y los granos y las hierbas se multiplicarán en igual proporción.

16. Yo soy la puerta que conduce al Padre. Mi carne es un pan de vida celeste, y mi sangre es una bebida divina. El Espíritu Santo sabe de dónde viene y adónde va, y castiga lo que está oculto.

17. Sed misericordiosos, para que obtengáis misericordia. Practicad la equidad y la longanimidad. Perdonad, para que se os perdone. Como hagáis, os será hecho. Como deis, os será dado. Como hayáis juzgado, os juzgarán. Encontraréis tanta bondad como bondadosos hayáis sido. Con la medida de que os sirváis, se servirán para mediros.

18. Nadie conoció quién es el Padre, más que el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiso revelar, ni quien es el Hijo más que el Padre.

19. En aquello que os sorprenda y descubra, en ello también os juzgaré.

20. A menudo deseo oír sermones inspirados por el Espíritu Divino, y no tengo quien me los pronuncie.

21. Si no hacéis lo diestro como si fuera siniestro, lo de arriba como si estuviese abajo, y lo anterior como si ocurriese posteriormente, no conoceréis el reino de Dios.

22. Más vale morir en Dios que reinar sobre la tierra toda de uno a otro extremo, porque ¿de qué le sirve al hombre poseer el mundo entero, si sufre esclavitud en su alma?

23. A cualquiera que te pida algo, dáselo.

Fuente: Los Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco

Trascrito: Cristóbal Aguilar.

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Oración a San Blas contra enfermedades de garganta

Milagroso San Blas, que lleno de júbilo, en el camino a la cárcel, obrasteis prodigios y salvasteis la vida de un niño que se moría ahogado por una espina que tenía atravesada en la garganta, alcanzadnos del Señor la gracia de vernos libres de todas las enfermedades de lo garganta y emplear a ésta siempre para la gloria de Dios y bien de nuestras almas. Así sea.

Autor: Cristóbal Aguilar.

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Oración a San Antonio María Claret por un enfermo de cáncer

Oh San Antonio María Claret, que durante tu vida en la tierra consolabas tanto a los afligidos y tenías gran amor y tierna compasión a los enfermos ruega por mí ahora que gozas del premio de tus virtudes; echa una mirada de compasión sobre N,… (Menciona aquí a la persona afligida con cáncer) y concédeme esta gracia de curarme de este cáncer, si tal es la voluntad de Dios. Haz tuyos mis cuidados. Habla una palabra al Inmaculado Corazón de María para obtener por su poderosa intercesión la gracia que yo tanto ansío, y una bendición que pueda fortalecerme durante mi vida; asísteme en la hora de mi muerte y guíame a una feliz eternidad. Amén.

Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

San Antonio María Claret ruega por mí. Amén.

Autor: Cristóbal Aguilar.

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Oración a Santa Ángela de la Cruz para enfermedad incurable

Dios de toda bondad, que iluminaste a Santa Ángela, virgen, con la sabiduría de la cruz, para que reconociese a tu Hijo Jesucristo en los pobres y enfermos abandonados, y los sirviese como humilde esclava, concédenos la gracia que te pedimos por su intercesión, en este caso la sanación de esta enfermedad incurable:

(Mencionar aquí la gracia que se desea obtener)

Así también, inspira en nosotros el deseo de seguir su ejemplo, abrazando cada día nuestra propia cruz, en unión con Cristo crucificado y sirviendo a nuestros hermanos con amor. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro.

Amén.

Padrenuestro, Avemaría, Gloria… Santa Ángela de la Cruz, ruega por nosotros. Amén.

Autor: Cristóbal Aguilar.

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Oración de un enfermo de cáncer

Señor Jesús, Te agradezco por el don de la vida. Tú conoces las personas y las circunstancias que me han formado ya sea física como emocional y espiritualmente. Ellas, y las más íntimas experiencias de mi mente y de mi corazón, me han hecho la persona que soy ahora.

Perdóname, Señor, por todas las veces que te he fallado, por mi fallos contra mí mismo y los demás. Al mismo tiempo, perdono a todos los que me han fallado de alguna manera y me han herido.

Ayúdame a ver que mi enfermedad, que el cáncer tiene una parte muy importante en mi vida. Ella me ayudará a ser plenamente la persona que Tú quieres que yo sea. Me permitirá ver qué hecho mal, que no he sabido asimilar y vivir en mi cuerpo. No permitas que yo pierda o desperdicie lo que Tú quieres hacer conmigo para hacer completa mi vida en esta tierra y para preparar mi vida contigo en el Cielo.

Ahora yo no puedo orar de la manera que quisiera (estoy dolorido, cansado confundido…). Te pido que aceptes cada respiro como un acto de amor y de confianza en Ti.

Tú eres mi Salvador. Yo quiero descansar sobre tu amante Corazón en la seguridad y en la paz, como un niño en los brazos de su padre. Yo sé que Tú no me abandonarás.

Te amo, mi Señor, quisiera amarte como Ella te amo. Amén.

 Autor: Cristóbal Aguilar.

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