Daily Archive 21 noviembre, 2016

Los ángeles según el catecismo de la iglesia católica

Estos extraordinarios seres nos acompañan en realidad, como seres de luz, energéticos (los llaman ahora), espirituales, de una corporeidad trascendente. Para que tengamos claros que es lo que dice el magisterio de la Iglesia sobre ellos acudiremos a las partes más importantes del catecismo en donde se hace referencia a ellos.

 El catecismo nos indica:

328 La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. E1 testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición.

Quiénes son los ángeles

329 S. Agustín dice respecto a ellos: “Angelus officii nomen est, non naturae. Quaeris numen huins naturae, spiritus est; quaeris officium, ángelus est: ex eo quad est, spiritus est, ex eo quod agit, ángelus” (“El nombre de ángel indica su oficio, no su naturaleza. Si preguntas por su naturaleza, te diré que es un espíritu; si preguntas por lo que hace, te diré que es un ángel”) (Psal. 103, 1, 15). Con todo su ser, los ángeles son servidores y mensajeros de Dios. Porque contemplan “constantemente el rostro de mi Padre que está en los cielos” (Mt 18, 10), son “agentes de sus órdenes, atentos a la voz de su palabra” (Sal 103, 20).

330 En tanto que criaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad: son criaturas personales (cf Pío XII: DS 3891) e inmortales (cf Lc 20, 36). Superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello (cf Dn 10, 9‑12).

Cristo “con todos sus ángeles”

331 Cristo es el centro del mundo de los ángeles. Los ángeles le pertenecen: “Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles…” (Mt 25, 31). Le pertenecen porque fueron creados por y para E1: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él” (Col 1, 16). Le pertenecen más aún porque los ha hecho mensajeros de su designio de salvación: “¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?” (Hb 1, 14).

332 Desde la creación (cf Jb 38, 7, donde los ángeles son llamados “hijos de Dios”) y a lo largo de toda la historia de la salvación, los encontramos, anunciando de lejos o de cerca, esa salvación y sirviendo al designio divino de su realización: cierran el paraíso terrenal (cf Gn 3, 24), protegen a Lot (cf Gn 19), salvan a Agar y a su hijo (cf Gn 21, 17), detienen la mano de Abraham (cf Gn 22, 11), la ley es comunicada por su ministerio (cf Hch 7,53), conducen el pueblo de Dios (cf Ex 23, 20‑23), anuncian nacimientos (cf Jc 13) y vocaciones (cf Jc 6, 11‑24; Is 6, 6), asisten a los profetas (cf 1 R 19, 5), por no citar más que algunos ejemplos. Finalmente, el ángel Gabriel anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jesús (cf Lc 1, 11.26).

333 De la Encarnación a la Ascensión, la vida del Verbo encarnado está rodeada de la adoración y del servicio de los ángeles. Cuando Dios introduce “a su Primogénito en el mundo, dice: ‘adórenle todos los ángeles de Dios”‘ (Hb 1, 6). Su cántico de alabanza en el nacimiento de Cristo no ha cesado de resonar en la alabanza de la Iglesia: “Gloria a Dios…” (Lc 2, 14). Protegen la infancia de Jesús (cf Mt 1, 20; 2, 13.19), sirven a Jesús en el desierto (cf Mc 1, 12; Mt 4, 11), lo reconfortan en la agonía (cf Lc 22, 43), cuando E1 habría podido ser salvado por ellos de la mano de sus enemigos (cf Mt 26, 53) como en otro tiempo Israel (cf 2 M 10, 29‑30; 11,8). Son también los ángeles quienes “evangelizan” (Lc 2, 10) anunciando la Buena Nueva de la Encarnación (cf Lc 2, 8‑14), y de la Resurrección (cf Mc 16, 5‑7) de Cristo. Con ocasión de la segunda venida de Cristo, anunciada por los ángeles (cf Hb 1, 10‑11), éstos estarán presentes al servicio del juicio del Señor (cf Mt 13, 41; 25, 31 ; Lc 12, 8‑9).

Los ángeles en la vida de la Iglesia

334 De aquí que toda la vida de la Iglesia se beneficie de la ayuda misteriosa y poderosa de los ángeles (cf Hch 5, 18‑20; 8, 26‑29; 10, 3‑8; 12, 6‑11; 27, 23‑25).

335 En su liturgia, la Iglesia se une a los ángeles para adorar al Dios tres veces santo (cf MR, “Sanctus”); invoca su asistencia (así en el “In Paradisum deducant te angeli…” (“Al Paraíso te lleven los ángeles…”) de la liturgia de difuntos, o también en el “Himno querubínico” de la liturgia bizantina) y celebra más particularmente la memoria de ciertos ángeles (S. Miguel, S. Gabriel, S. Rafael, los ángeles custodios).

336 Desde su comienzo (cf Mt 18, 10) a la muerte (cf Lc 16, 22), la vida humana está rodeada de su custodia (cf Sal 34, 8; 91, 1013) y de su intercesión (cf Jb 33, 23‑24; Za 1,12; Tb 12, 12). “Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida” (S. Basilio, Eun. 3, 1). Desde esta tierra, la vida cristiana participa, por la fe, en la sociedad bienaventurada de los ángeles y de los hombres, unidos en Dios.

Fuente: Catecismo Iglesia Católica.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir ayuda en unas oposiciones

Oh glorioso Patriarca San José rogamos por tu intercesión, tu eres el padre de la sagrada familia, te rogamos encarecidamente te dignes a escuchar nuestra plegaria y ruegues ante la Santísima Trinidad, me conceda aprobar estos estudios que me son tan necesarios para el desarrollo de mi vida personal. Así mismo pedimos igualmente la intercesión de tu esposa María, para que ayudados por su inconmensurable amor, interceda también a tu Hijo Jesucristo, que vive y Reina en unidad del Espíritu Santo. Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir mejoria en el trabajo o negocio

Señor mío Jesucristo, tu que eres bondad infinita, escucha nuestra plegaria. Recurrimos a ti en este tiempo de extrema necesidad, para rogarte en lo posible, recuperemos nuestra clientela perdida. Sé que muchas veces hemos sido nosotros quizás los que hemos hecho que esto se produzca. Arrepentidos por los posibles fallos que hayamos podido tener, te rogamos encarecidamente nos ayudes. Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración por una vocación religiosa

Oh Señor mío Jesucristo, tu que eres bondad infinita, te rogamos te dignes aumentar nuestra Fe. Ya que sabes que dentro de mi corazón abrigo la idea de entregar mi vida por tí y por la comunidad cristiana. Tú me has llamado y yo he respondido que –Si– por ello y abrigado por tu amor extremo te ruego escuches mi plegaria. Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para aumentar la creatividad de un artesano

Oh Señor mío Jesucristo, tu sabes que todo lo que hago sale de mí corazón henchido de amor hacía ti, por tanto te ruego que aumentes en mi la creatividad y la imaginación de manera que esto que hago con mis manos sea fiel reflejo de tu amor y así nos provea de bienes tanto espirituales como materiales, a fin de que las obras que realicemos sean de inspiración para aquellos que las disfruten, Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Este sitio emplea cookies propios y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación. Se recibe información sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas (navegando o desplazándote por las páginas) este sitio web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies. más información. Política cookies.

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar