Archivo mensualnoviembre 2016

Evangelio Apócrifo de Valentín o del conocimiento y la sabiduría

Es un manuscrito copto (egipcio) que suele datarse hacia el siglo III y también es uno de los cuatro que se han dado en llamar “Fe y Sabiduría”. Es un evangelio apócrifo gnóstico que consta de 53 sentencias. Vamos a dejarlo por entero. Si alguien no tiene claro de que van los apócrifos, has de saber que en este mismo sitio (TRAS CRISTO Y FRANCISCO DE ASÍS), hay artículos sobre ellos. También has de saber que NO ESTAN RECONOCIDOS COMO VERDADEROS POR LA IGLESIA, así que solo se transcriben para tener conocimiento sobre ellos y nutrirse, pero no darle una autentificación alguna.

Comienzan las sentencias así:

  1. El evangelio de la verdad es alegría para quienes han recibido del Padre de la verdad el don de conocerlo, por el poder del Logos quien viene de la plenitud que existe dentro del pensamiento y la mente del Padre. Éste es él quien es llamado el Salvador–el cual es el nombre de la tarea que él ha de hacer para la expiación de quienes no conocían el Nombre del Padre. (Mt 1:21, Jn 17, Hch 4:12)
  2. Pues el evangelio es la revelación del esperado, es el descubrimiento de quienes lo buscan. Ya que todos estaban buscando a él de quien habían emergido– y todos existían dentro de él, el inconcebible incomprensible, él quien existe más allá de todo pensamiento. (Fel 125) Por eso el no conocer al Padre, causaba ansiedad y temor. Entonces la ansiedad se condensó como una neblina, hasta que nadie podía ver.
  3. Así el engaño creció fuerte, ideando su materia en vaciedad sin conocimiento de la verdad, preparándose para sustituir una fabricación potente y seductora, en lugar de la verdad. Pero esto no fue ninguna humillación para él, el inconcebible incomprensible. Pues la ansiedad y el olvido y la fabricación engañosa, no eran nada–mientras que la establecida verdad es inmutable, imperturbable y de una belleza inabordable. ¡Por eso despreciad el engaño! No tiene raíces y existía en una neblina referente al Padre, preparando labores y olvidos* y temores, para tentar a ellos de la transición y capturarlos.
  4. El olvido del engaño no fue hecho como una revelación, no es una obra manual del Padre. El olvido no ocurre bajo la dirección de él, aunque bien sucede a causa de él–ya que lo que existe dentro de él, es conocimiento. Esto se revela para que el olvido se disuelva y el Padre sea conocido. Puesto que el olvido ocurrió porque el Padre no se conocía, después cuando el Padre se conozca ya no habrá más olvido.
  5. Este es el evangelio de quien se busca, lo cual él ha revelado a los perfeccionados por las misericordias del Padre como el misterio secreto: ¡Yeshúa el Cristo! Él alumbró a quienes estaban en la oscuridad a causa del olvido. Los iluminó. Les dio un sendero y ese sendero es la verdad que él proclamó.
  6. Por eso el engaño se enfureció con él y lo persiguió para suprimirlo y eliminarlo. Fue clavado a un árbol¹; se hizo el fruto de conocer al Padre. No obstante, no causó a quienes lo consumieron que perecieran, sino que a quienes lo consumieron les otorgó un regocijo en tal descubrimiento. Porque él los encontró dentro de sí mismo, y ellos lo encontraron dentro de sí mismos²: el inconcebible incomprensible, el Padre, este perfecto quien creó a la totalidad, dentro de quien la totalidad existe y de quien la totalidad tiene necesidad. Pues él había retenido dentro de sí mismo el perfeccionamiento de ellos, el cual todavía no había conferido en todos ellos. (¹anti-gnóstico: Dt 21:22-23, Jn 19:18, Hch 10:39; ²Jn 14:20)
  7. El Padre no es celoso, pues ¿qué envidia podría haber entre él y sus miembros?¹ Por cuanto, si la manera de esta época hubiera prevalecido, no habrían podido venir al Padre, quien retiene dentro de sí mismo la realización de ellos y quien se la confiere a ellos como un retorno a él, con un conocimiento único en perfección. Él es, quien ordenó la totalidad. Y la totalidad se contiene en él y la totalidad tenía necesidad de él. Es semejante a una persona a quien algunos no habían conocido, aunque él desea que lo conozcan y lo amen. Pues ¿de qué carecían todos, excepto el conocimiento del Padre? (Jn 14:9; ¹compárese Mc 15:10)
  8. Así él llegó a ser un guía reposado y sosegado en el lugar de instrucción. El Logos vino al medio y habló como el maestro designado para ellos. Se acercaron quienes se consideraban a sí mismos como sabios, poniéndolo a prueba–pero él los avergonzó en su propia vanidad. Lo odiaron, porque no eran verdaderamente sabios. Entonces, después de todos ellos, se acercaron también los niñitos, quienes conocen al Padre. Habiendo sido confirmados, conocieron las formas-del-rostro del Padre.¹ Conocieron, se conocieron; se glorificaron, glorificaron. El libro viviente de la vida fue revelado dentro del corazón de ellos, éste que se inscribe en el pensamiento y la mente del Padre y que ha existido dentro de su incomprensibilidad desde antes de la fundación de la totalidad. Nadie puede quitar este (libro), porque fue designado para él quien lo tomaría y sería matado². (Mt 18:10; ¹compárese Clemente de Alejandría, Stromata V.6: “Se dice que el Hijo es el rostro del Padre, pues es el revelador del carácter del Padre a los cinco sentidos por vestirse con la carne”; ²anti- gnóstico)
  9. Ninguno de los que confiaban en la salvación, podría manifestarse a menos que este libro hubiese venido al medio. Por eso el misericordioso y fiel– ¡Yeshúa!–con paciencia padeció los sufrimientos para tomar este libro, ya que él sabía que su muerte se haría vida para muchos. Tal como la fortuna del difunto dueño de la propiedad queda en secreto hasta que se abra su legado, igualmente la totalidad quedó escondida mientras el Padre de la totalidad quedaba invisible–éste por quien todas las dimensiones se originan. Por eso se apareció Yeshúa, vestido en aquel libro. (Ap 5:1-5)
  10. Él fue clavado a un árbol¹, para publicar el decreto del Padre en la cruz. ¡Oh enseñanza sublime, por la que él se humilló a si mismo hasta la muerte mientras vestido en la vida eterna! Él quitó los trapos de la mortalidad para ponerse esta inmortalidad, la cual nadie tiene el poder de quitársela. Entrando en los espacios vacíos de los terrores, él sacó a quienes habían sido despojados por el olvido. Actuando con conocimiento y perfección, él proclamó lo que hay dentro del corazón [del Padre, para] hacer sabios a quienes han de recibir la enseñanza. Pues quienes son instruidos son los vivientes, inscritos en este libro de la vida, quienes se enseñan referente a sí mismos y reciben a sí mismos por medio del Padre en volverse a él de nuevo. (¹anti-gnóstico: Vrd 6; Dt 21:22-23, Hch 10:39)
  11. En que la perfección de la totalidad existe dentro del Padre, es menester que todos asciendan a él. Cuando alguien conoce, recibe las cosas que son suyas y las recoge. Pues quien no conoce, tiene una falta–y lo que le falta es grandioso, pues lo que le falta es quien le haga perfecto. En que la perfección de la totalidad existe dentro del Padre, es menester que todos asciendan a él. Así cada uno y todos reciben a sí mismos. (Mt 5:48)
  12. Él los inscribió en adelante, habiendo preparado este regalo para quienes emergieron de él. Todos ellos de cuyos nombres él tenía presciencia, son llamados al final. Así quien conoce, tiene su nombre expresado por el Padre. Pero aquél cuyo nombre no ha sido expresado, queda sin conocimiento. ¿Cómo en verdad puede responder alguien, cuyo nombre no ha sido llamado? Pues el que queda sin conocimiento hasta el final, es un producto del olvido, con el cual desaparecerá. Por otra parte, ¿por qué en verdad no hay ningún nombre para aquellos miserables, y por qué no responden al llamamiento? 13. Así alguien con conocimiento, es de arriba. Cuando es llamado, oye y responde y vuelve a quien le llamó, ascendiendo a él. Y descubre quién es, él que le llama. En el conocimiento, cumple la voluntad de quien le llamó. Desea agradarle, y otorgado el reposo, recibe el Nombre del Uno. Quien conoce, así descubre de donde ha venido y adónde va. Entiende como alguien que se embriagaba y que ha sacudido su embriaguez y vuelto a sí mismo, para poner verticales esas cosas que son suyas. (Tom 28)
  13. Él ha traído a muchos de vuelta desde el engaño. Antes de ellos, él entró en los espacios por los cuales sus corazones habían emigrado en extraviarse, debido a la profundidad de quien rodea todas las dimensiones sin ser rodeado. Es una gran maravilla que existían dentro del Padre sin conocerlo y que podían apartarse a sí mismos, porque no podían ni comprender ni conocer a él dentro de quien existían. Pues así la voluntad de él todavía no había emergido desde dentro de él. Pues él se reveló para que todas sus emanaciones se reunieran con él en el conocimiento.
  14. Este es el conocimiento del libro viviente, por medio del cual al final el (Padre) se ha manifestado a los eternos, como el alfabeto de la revelación de sí mismo. Estas (letras) no son vocales ni consonantes, de tal forma que alguien podría leerlas y pensar en la vaciedad. Sino que ellas son el alfabeto verdadero, según el cual son expresados quienes lo conocen. Cada letra es un pensamiento perfecto, cada letra es semejante a un libro completo, escrito en el alfabeto de la unidad por el Padre, por quien son escritos los eternos para que puedan conocer al Padre por el alfabeto de él.
  15. Su sabiduría medita sobre el Logos, su enseñanza lo expresa, su conocimiento lo reveló, su dignidad es coronada por él, su alegría se une a él, su gloria lo exaltó, su apariencia lo manifestó, su reposo lo recibió, su amor lo encarnó, su fe lo abrazó.
  16. Así la significación (el Logos) del Padre entra en la totalidad como el fruto de su corazón y la forma-del-rostro de su voluntad. Pero él los sostiene a todos, los expía y además asume la forma-del-rostro de cada uno, purificándolos, trayéndolos de vuelta–dentro del Padre, dentro de la Madre, Yeshúa de bondad infinita. El Padre destapa su seno¹, que es la Espíritu Santa, revelando su secreto. ¡Su secreto es su Hijo! Así por las compasiones del Padre, los eternos lo conocen. Y cesa su labor de buscar al Padre y reposan dentro de él, sabiendo que esto es el reposo. (¹cp. Las Odas de San Salomón 8:17–“Mis propios pechos les preparé para ellos, para que pudieran beber mi santa leche y así vivir”; véase también Oda 19)
  17. Habiendo rellenado la deficiencia, él disolvió el esquema. Pues el esquema es este mundo en el cual él sirvió de esclavo, y la deficiencia es el lugar de celos y disputas. Pero es perfecto el lugar de la unidad. Ya que la deficiencia sucedió porque el Padre no era conocido, en consecuencia cuando el Padre se conozca, ya no habrá ninguna deficiencia. Tal como referente a la ignorancia, cuando alguien sabe, la ignorancia se disuelve de sí misma–y también como la oscuridad se dispersa cuando brilla la luz–así también la deficiencia se desvanece cuando aparece la perfección. Así desde aquel momento en adelante ya no hay más esquema, sino que (eso) desaparece en la fusión de la unidad. Porque ahora sus participaciones se igualan, en el instante en que la fusión perfecciona a los espacios. (Tom 61b)
  18. Cada uno se recibirá a sí mismo en la unificación y se purificará desde la multiplicidad a la unidad en el conocimiento–consumiendo la materia dentro de sí como una llama, la oscuridad con la luz, y la muerte con la vida. Ya que estas cosas así han acontecido a cada uno de nosotros, es apropiado que pensemos en la totalidad para que la casa sea sagrada y silenciosa por la unidad.
  19. Es semejante a algunos que mueven jarras de sus sitios apropiados a sitios inseguros, donde se quiebran. Sin embargo, el dueño de la casa no sufrió ninguna pérdida, sino que se regocijó, porque esas jarras defectuosas se reemplazaron por éstas que son totalmente perfectas. Este es el juicio que ha venido de arriba, como una espada de doble filo desenvainada para cortar en este y ese lado, cuando cada uno sea juzgado.
  20. Vino al medio el Logos, el cual existe dentro del corazón de quienes lo expresan. Esto no fue un mero sonido, sino que fue encarnado.¹ Una gran perturbación sucedió entre las jarras–pues he aquí se vaciaron unas, se llenaron otras, se suministraron unas, se volcaron otras, se limpiaron unas, se quebraron otras. Todos los espacios temblaron y se agitaron, sin tener ni orden ni estabilidad. El engaño estaba angustiado por no discernir qué hacer–apenado y lamentando y cortando-el-cabello² por no entender nada. (¹anti-gnóstico; ²Lev 19:27 & Núm 6
  21. Entonces cuando el conocimiento se acercó con todas sus emanaciones, esto fue el aniquilamiento del engaño, el cual se vació en la nada. La verdad vino al medio, y todas sus emanaciones conocieron y abrazaron al Padre en verdad y se unieron con él en un poder perfecto. Porque cada uno que ama a la verdad, se pega con su lengua a la boca del Padre en recibir la Espíritu Santa. (Hch 2:1-4) La verdad es la boca del Padre, su lenguaje es la Espíritu Santa junta a él en la verdad. Esta es la revelación del Padre y su auto-manifestación a sus eternos. Él ha revelado su secreto, explicándolo todo.
  22. ¿Pues quién es el existente, aparte del Padre solitario? Todas las dimensiones son sus emanaciones, conocidas en emerger de su corazón, semejante a los hijos de una persona madura que los conoce. Cada uno a quien el Padre engendra, no había recibido ni forma ni nombre previamente. Entonces se formaron por el auto-conocimiento de él. Aunque en verdad habían existido dentro de su mente, no lo habían conocido. El Padre sin embargo conoce perfectamente a todas las dimensiones, las cuales existen dentro de él.
  23. Cuando él decida, manifiesta a quienquiera que desea, formándolo y nombrándole. Y en darle nombre, él lo causa que llegue a ser. Antes de que llegaran a ser, éstos ciertamente no conocían a quien los formó. No obstante, no digo que no son nada, quienes no han llegado a ser todavía–sino que pre-existen dentro de él quien intentará que lleguen a ser cuando él lo desee, como una estación venidera. (El Padre) conoce lo que va a producir en adelante, antes de que cualquiera se manifieste. Mas el fruto que todavía no se ha manifestado, ni conoce ni logra nada. Así todas las dimensiones mismas existen dentro del Padre quien existe, del cual emergen y que las estableció de la nada para sí mismo. (Tom 19)
  24. Quien carece de raíz también carece de fruto. Pero a pesar de eso, piensa en sí mismo: “He llegado a ser, por eso falleceré–porque todo lo que (antes) no existía (todavía, después ya) no existirá.”¹ Por eso, ¿cómo desea el Padre que tal persona piense referente a sí misma?: “¡He sido como las sombras y los fantasmas de la noche!” Cuando brille el alba sobre él, esta persona averigua que el terror que lo había agarrado no era nada. Así no conocían al Padre, porque no lo vieron. En consecuencia, sucedieron terror y confusión y debilidad y duda y división, con muchas decepciones y ficciones vacías actuando a través de estos. (¹así Víctor Hugo, Los Miserables: “¿Existía yo antes de mi nacimiento? No. ¿Existiré después de mi muerte? No.”)
  25. Era como si se hundiesen dormidos y se encontraran a sí mismos en sueños turbados–o huyendo hacia alguna parte, o impotentemente persiguiendo a otros, o dando golpes en peleas, o sufriendo golpes ellos mismos, o cayendo de un lugar alto, o volando por el aire sin alas. A veces aun parece como si se asesinaran, aunque nadie los persigue, o como si ellos mismos estuvieran asesinando a sus vecinos ya que son manchados con su sangre.
  26. Entonces viene el momento cuando los que han padecido todo esto despiertan, ya no viendo todas aquellas penas–porque no son nada. (Tom 2) Tal es la vía de quienes han desechado ignorancia como el durmimiento y no lo consideran ser nada, ni consideran sus acontecimientos diversos como verdaderos, sino que lo dejan atrás como un sueño de la noche. ¡Conocer al Padre, trae el alba! Así ha hecho cada uno, durmiendo durante el tiempo en que no conocía. Y así, de este modo despierto, viene al conocimiento. (Isa 29:7-8)
  27. ¡Que bueno para la persona que vuelve en sí misma y despierta, y bendita sea quien cuyos ojos ciegos han sido abiertos! Y la Espíritu corrió tras él, resucitándolo rápidamente. Extendiendo su mano a quien estaba postrado en el suelo, ella lo alzó para pararlo a quien todavía no se había levantado. Pues el conocimiento que da entendimiento es por medio del Padre y la revelación de su Hijo. Una vez que lo han visto y oído, les otorga saborear y oler y tocar al amado Hijo. (los cinco sentidos; Tom 19; anti-gnóstico)
  28. Cuando apareció, diciéndoles del incomprensible Padre, él sopló hacia adentro de ellos¹ lo que está en el pensamiento de realizar su voluntad. Muchos recibieron la luz y volvieron a él. Pero los materialistas eran ajenos y no vieron su semejanza ni lo conocieron, aunque él emergió en forma encarnada.² Nada obstruye su curso–porque la inmortalidad es indomable. Además él proclamó de antemano lo que era nuevo, expresando lo que existe dentro del corazón del Padre y sacando adelante el Logos sin defecto. (¹véase EMFUSAW en Jn 20:22, y también Gén 2:7; cp. Las Odas de San Salomón 18:19–“El Altísimo sopló hacia adentro de ellos”; ²anti-gnóstico, Jn 1:14)
  29. La luz habló por la boca de él, y su voz parió a la vida. Él les dio el pensamiento de sabiduría, de misericordia, de salvación, de la Espíritu de poder, desde la infinidad y la bondad del Padre. Él abolió castigo y tormento, porque éstos causaron a unos con necesidad de misericordia, que se extraviaran de su rostro en engaño y esclavitud. Y con poder él los perdonó, y los humilló en conocimiento. (Jn 8:2-11)
  30. Él llegó a ser un sendero para los desviados, conocimiento para los ignorantes, descubrimiento para los buscadores, estabilidad para los vacilantes, y pureza inmaculada para los contaminados.
  31. Él es el pastor quien dejó atrás las 99 ovejas no-perdidas, para buscar a ésta que se había desviado. Y se regocijó cuando la encontró. Ya que 99 es un número que se calcula en la (mano) izquierda, la cual lo enumera. Pero cuando se añade 1, la suma entera pasa a la (mano) derecha. Así acontece con aquél a quien le falta el Uno, el cual es la mano derecha entera–él toma de la izquierda lo que es deficiente para transferirlo a la derecha, y así el número llega a ser 100. Pues la significación dentro de estas palabras, es el Padre. (Mt 18:12-13, Tom 107)
  32. Incluso en el shabat°, él trabajó para la oveja que encontró caída dentro del hoyo. Él restauró la oveja a la vida, alzándola del hoyo, para que vosotros Hijos del entendimiento del corazón discernáis este shabat en que la obra de la salvación nunca debe cesar, y para que habléis desde este día que existe arriba, que no tiene noche, y desde la luz perfecta que nunca tiene ocaso. (Mt 12:11, Tom 27, Fel 142)
  33. Hablad, por eso, desde vuestros corazones, porque sois este día perfecto y dentro de vosotros mora esta luz constante. Hablad de la verdad con quienes la buscan, y del conocimiento a aquellos que por engaño han transgredido. Sostened a quienes tropiezan, extended vuestra mano a los enfermos, alimentad a los hambrientos, regalad reposo a los cansados, alzad a quienes anhelan levantarse, despertad a los dormidos–¡pues vosotros sois la sabiduría que rescata! (Mt 25:31-46)
  34. Así la fuerza crece en acción. Atendeos a sí mismos–no os preocupéis con esas otras cosas, las cuales ya habéis echado fuera de sí mismos. No regreséis a lo que ya habéis vomitado, no seáis comidos por polillas, no seáis comidos por gusanos–pues ya habéis echado eso fuera. No os hagáis un lugar para el Diablo, pues ya lo habéis eliminado. No reforcéis esas cosas que os causaban tropezar y caer. ¡Así es la rectitud!
  35. Pues quien viola a la Torah, se hace daño a sí mismo más que el juicio lo daña. Porque realiza sus obras ilícitamente, mientras el justo efectúa sus obras para el bien de otros. Haced por eso la voluntad del Padre, porque sois de él. Pues el Padre es bondadoso y las cosas son buenas por su voluntad. Él ha tenido en cuenta lo vuestro, para que os reposéis referente a tales cosas–pues en su fructificación se reconoce a quienes pertenecen. (Jn 16:28, Lc 6:43-44)
  36. Los Hijos del Padre son su fragancia, pues proceden de la gracia de su rostro. Por eso el Padre ama su fragancia y la manifiesta por todas partes. Y mezclándola con la materia,¹ él confiere su fragancia a la luz, y en su reposo la exalta más allá de cualquier semejanza y cualquier sonido. Pues no son los oídos que aspiran la fragancia, sino que la respiración (espíritu) tiene el sentido de oler y la aspira a sí mismo–y así alguien se bautiza en la fragancia del Padre. (¹anti-gnóstico!)
  37. De esta manera él la trae al puerto, aspirando su fragancia original que se había enfriado, al lugar de donde había salido. Era algo que, en forma psíquica, se había convertido como agua fría penetrada en suelo suelto, de tal forma que quienes lo ven lo consideran lodo. Entonces, cuando sopla una brisa cálida y fragante, se evapora de nuevo. Así la frialdad resulta de la separación. (Tom 11, Fel 86) Por esto vino el fiel–para abolir la división y traer la plenitud calurosa del amor, para que el frío no volviera, sino que hubiera la unificación del pensamiento perfecto. Ésta es la significación del evangelio del descubrimiento de la plenitud por quienes esperan la salvación que viene de las alturas. Prolongada es la esperanza de quienes están anticipando– cuya semejanza es la luz que no contiene sombra–en aquel momento cuando la plenitud venga por fin. (Fel 85 112)
  38. La deficiencia de la materia no se originó por la infinidad del Padre, quien vino en el tiempo de insuficiencia–aunque nadie podía decir que el indestructible llegaría en esta manera. Pero la profundidad del Padre abundó y el pensamiento del engaño no quedó con él. Es un tópico para caerse uno postrado, es un tópico reposado–ser puesto vertical uno en los pies, en ser encontrado por éste quien vino para traerlo de vuelta. Pues el retorno es llamado: ¡Metanoia°! (Mc 1:4,15)
  39. Por eso el imperecedero sopló–para rastrear al transgresor, para que pudiera tener reposo. Pues perdonar es quedarse atrás con la luz, el Logos de la plenitud, dentro de la deficiencia. Así el médico se da prisa para ir al lugar donde hay enfermedad, porque éste es el deseo de su corazón. Pero quien tiene una falta, no puede esconderla de quien posee lo que necesita. Así la plenitud, que no tiene ninguna deficiencia, llena la falta de nuevo.
  40. (El Padre) regaló de sí mismo para llenar de nuevo a quien falta, a fin de que así recibiera la gracia. En el tiempo de su deficiencia, no tenía gracia. Así donde se ausenta la gracia, hay inferioridad. En el tiempo cuando recibió esta pequeñez que faltaba,¹ (entonces el Padre) le reveló una plenitud, la cual es este descubrimiento de la luz de la verdad que le alboreó en inmutabilidad. Por eso se invocó a Cristo entre ellos–para que recibieran su propio regreso. Él unge a los turbados con el crisma. El ungimiento es la compasión del Padre, quien tendrá misericordia a ellos. Pues quienes él ha ungido, son los perfeccionados². (¹Mt 18:4, Tom 21 22 46, Vrd 8; ²Mt 5:48)
  41. Porque las jarras que están llenas, son las que son lacradas. Ya cuando se destruye su lacre, una jarra se va vaciando. Y la causa de su vaciamiento, es la ausencia de su lacre. Pues entonces, algo en la dinámica del aire lo evapora. Pero no se vacía nada de aquella de la cual ningún lacre ha sido quitado, ni sale nada, sino que el Padre perfecto llena de nuevo lo que falta.
  42. Él es bueno. Conoce sus plantitas, porque él es quien las sembró en su paraíso. Pues su paraíso es su dominio de reposo. Ésta es la perfección en el pensamiento del Padre y estos son los logo de su meditación. Cada uno de sus logo es el producto de su voluntad unitaria, en la revelación de su significación. Mientras quedaban todavía en las profundidades del pensamiento de él, el Logos fue el primero que emergió. Además él los reveló de una mente que expresa al Logos único en la gracia silenciosa llamada pensamiento, puesto que ellos existían allí adentro antes de ser manifestados. Así sucedió que (el Logos) fue el primero que emergió, al tiempo en que agradó la voluntad de él quien lo intentó. (Jn 1
  43. Pues la voluntad del Padre es lo que reposa dentro de su corazón y le agrada. Nada existe sin él, ni sucede nada sin la voluntad del Padre. (Sal 139:16, Prov 20:24, Jn 5:19) Pero su voluntad es insondable. (Isa 40:13) Su voluntad es su sello, y nadie puede determinarla ni anticiparla para controlarla. Pero cuando él ordene, lo que ordena sí existe–aunque percibirlo no les guste. No son nada frente al rostro de Dios y la voluntad del Padre. Porque él conoce el principio y el término de todos–al fin, les interrogará cara-a-cara. Mas el fin es recibir el conocimiento a éste que se escondía.¹ Pues éste es el Padre–éste de quien el origen emergió, éste a quien todos estos volverán quienes emergieron de él. (Tom 77) Más han sido manifestados para la gloria y la alegría del Nombre de él. (¹así Clemente de Alejandría, Stromata V.6: “Habiendo sido convertido en Hijo y Amigo, [el discípulo] entonces se rellena con contemplación insaciable cara-a-cara”)
  44. Pues el Nombre del Padre es el Hijo. (El Padre) primeramente le dio Nombre a quien emergió de él y es él mismo. Y él lo engendró como un Hijo. Él le confirió su propio Nombre. Es el Padre quien, de su corazón, posee todas las cosas. Él tiene el Nombre, él tiene al Hijo que se puede ver. Pero su Nombre es trascendental–porque es el único misterio del invisible, que viene por él a oídos enteramente llenos de sí. (Mt 1:21, Lc 1:31, Jn 17:6-26!, Fel 11!)
  45. Pues en verdad el Nombre del Padre no se pronuncia, sino que se manifiesta como un Hijo. En consecuencia, ¡grandioso es el Nombre! ¿Quién por eso podría proclamar un nombre para él, el Nombre supremo, excepto solamente él cuyo Nombre éste es?–junto con los Hijos del Nombre, aquellos dentro de cuyo corazón el Nombre del Padre reposa y quienes igualmente reposan en su Nombre. En que el Padre es invariable, es solo él quien lo engendró como su propio Nombre, antes de que formara a los eternos, para que el Nombre del Padre sería Amo sobre sus cabezas–éste quien es verdaderamente el Nombre, seguro en su mandato del poder perfecto. (Éx 3:14, Tom 13)
  46. El Nombre no es mera palabrería, ni es mera terminología, sino que es trascendental. Él solo le nombró, él solo viéndolo, él solo teniendo el poder de regalarle Nombre. Quien no existe, no tiene nombre–¿pues qué nombres se dan a las nadas? Pero este existente, existe junto con su Nombre. Y sólo el Padre lo conoce y él solo le da Nombre.
  47. El Hijo es su Nombre. Él no lo mantuvo escondido como un secreto–sino que el Hijo vino a ser y (el Padre) solo le nombró. Así el Nombre pertenece al Padre, tal que el Nombre del Padre es el Hijo. ¿De qué otra manera podría la compasión encontrar nombre, excepto por medio del Padre? Pues al fin y al cabo, cualquier fulano le dirá a su compañero: “¿Quién podría dar nombre a alguien que ya existía?–¡como si los niños no recibieran así sus nombres por quienes los parieron!”
  48. Así primeramente es apropiado que pensemos sobre este tema: ¿Qué es el Nombre? Verdaderamente, (el Hijo) es el Nombre–así también él es el Nombre que viene del Padre. Él es el existente Nombre del Amo. Así él no recibió el Nombre en préstamo tal como los otros, según el diseño de cada individuo quien será creado en su corazón. Pues él es el Nombre Señorial. No hay ningún otro quien se lo confirió, sino que él era innombrable y (el Nombre) era inefable, hasta el tiempo en que él quien es perfecto lo expresó al (Hijo) solo. Y es (el Hijo) quien tiene el poder de expresar su Nombre y de verlo. Así le agradó (al Padre) en su corazón que su querido Nombre fuera su Hijo, y le dio el Nombre–a éste que emergió de la profundidad.
  49. (El Hijo) expresó su secreto, sabiendo que el Padre es benévolo. Precisamente por esto, (el Padre) trajo adelante a éste–para que pudiera hablar del dominio y de su lugar reposado de donde él vino y para rendir gloria a la plenitud, la majestad de su Nombre y la bondad del Padre. Él hablará referente al dominio del cual cada uno vino–y cada uno que salió de aquel lugar, rápido volverá allí de nuevo para compartir en recibir el regalo de su substancia de él en el lugar donde él estaba de pie¹, recibiendo el sabor de aquel lugar, recibiendo alimento y crecimiento. Y su plenitud es el propio dominio de su reposo. (¹Tom 28)
  50. Así todas las emanaciones del Padre son plenitudes y la fuente de todas sus emanaciones existe dentro de su corazón, desde que todas ellas florecen. Él les confirió sus destinos. (Sal 139:16, Prov 20:24, Jn 5:19!) Así se manifiesta cada uno, tal como por su propia meditación [vuelven] al lugar al cual dirigen su pensamiento. Ese lugar es su fuente, la cual los alza por todas las alturas del cielo hacia el Padre. Alcanzan hasta su cabeza, que se hace el reposo de ellos. Y son abrazados al acercarse, al punto de que dicen que han compartido de su rostro en besos. (Fel 35 59) Sin embargo, no se manifiestan así por exaltarse a sí mismos. Ellos ni carecen de la gloria del Padre, ni piensan que él sea trivial ni amargo ni furioso. Sino que él es benévolo, imperturbable y bondadoso –conociendo a todas las dimensiones antes de que entren en la existencia, y sin necesidad de edificación.
  51. Esta es la forma de quienes pertenecen a las alturas, por la grandeza del inmensurable, mientras esperan al único y perfecto quien se hace a sí mismo allí para ellos. Y no descienden al domicilio de los muertos°. No tienen ni celos ni lamentación ni mortalidad allí entre ellos, sino que reposan dentro de él quien es reposado. No son ni turbados ni embusteros referente a la verdad, sino que ellos mismos son la verdad. El Padre existe dentro de ellos y ellos existen dentro del Padre–perfeccionados y hechos indivisibles en lo verdaderamente bueno, no inadecuados en nada, sino recibiendo el reposo y refrescados en la Espíritu. Y obedecerán a su fuente en ocio, éstos dentro de quienes se encuentra la raíz de él y quienes no dañan a ninguna alma. ¡Éste es el lugar de los benditos, éste es su lugar! (Jn 17:21-23, Fel 102)
  52. De lo cual, que los demás comprendan en sus lugares que no es apropiado para mí, habiendo entrado en el dominio del reposo, decir nada por más extenso. Pero es dentro de su corazón, donde quedaré–para siempre devoto al Padre de la totalidad, junto con esos Hermanos verdaderos sobre quienes se derrama el amor del Padre y entre quienes no hay carencia de él. Estos son quienes son verdaderamente manifestados, existentes en la vida verdadera y eterna y hablando de la luz perfecta que se llena con la simiente del Padre, y quienes existen dentro de su corazón y en la plenitud y en quienes se regocija la Espíritu de él, glorificándole dentro de quien existen. Él es bueno, y sus Hijos son perfectos y dignos del Nombre de él. Porque son niños de esta clase que él, el Padre, desea.

Fuente: Varias consultadas, entre ellas la de Evangelios Apócrifos, por Edmundo González Blanco.

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir a Jesús que no falte lo indispensable para el hogar

Señor, Jesús estamos aquí reunidos ante ti, para rogarte que nos sigas asistiendo con tu divina providencia, de forma que no nos falte lo indispensable para la familia; aleja de nosotros las enfermedades graves que pudieran causarnos gran perjuicio, y si hemos de sufrir por tí que lo hagamos de cualesquiera otra forma. Deseamos sufrir por ti ampliamente, pero por favor danos el Pan de cada día. Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir una esperanza firme y una caridad ardiente a Jesús

Sagrado Corazón de Jesús, a ti acudimos para pedirte que por los dolores que sufrió tu madre en el Gólgota, nos des una esperanza firme y una caridad ardientes. Pidiéndote así mismo nos hagas partícipes de tu generosa y simple misericordia. Te damos gracias Señor. Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración por los misioneros

Señor mío Jesucristo, te rogamos vuelvas tu bondadosa mirada sobre las personas que trabajan en los lugares más recónditos del mundo. Aquellos que llevan tu nombre celosamente por todos los lugares. Te rogamos por tanto los cuides y les des consuelo, lo pedimos por el corazón de tu Sagrada Madre María, Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir por los sacerdotes

Señor mío Jesucristo, te rogamos que por intercesión de tu gloriosa madre la Virgen María y por tu sagrado corazón troqueles los corazones de aquellas almas consagradas que se han dormido, en su trabajo y se han enfriado. Perdónales y vuélveles a su corazón el inflamado amor de tu Sagrado Corazón. Te pedimos Dios misericordioso por los sacerdotes, tus ministros, por los misioneros en tierras extrañas que pasan penalidades y sin embargo tienen tu santa gracia y están asistidos de una forma más personal por tí. Por los que viven en el mundo rico y perverso, para que sean caldeados e inflamados de tu amor, y sean verdadero testimonio de tu amor y no sean monitores de prefectos y apetencias humanas. Te pedimos por todos ellos. Gracias Señor, Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

La paz verdadera solo viene de Dios

Paz, virtud divina, la que el mundo anhela
La que con sus fuerzas trata de obtenerla
Por más que te esmeres,
por más que lo intentes
Jamás de esa forma podrás poseerla.

La paz no es palabras, ni ausencia de guerra
La paz no se crea, tampoco se inventa.
Con todo el dinero que existe en la tierra,
Ni aun con tu vida, podrás obtenerla.

Paz que sobrepasa todo entendimiento
Aun para los sabios la paz es misterio.
No es con la razón, no es el intelecto
Jamás con tu mente podrás comprenderlo.

La paz la da Dios, regalo del cielo
Por gracia infinita que no merecemos
Para los humildes, para los honestos
Dadiva  divina que no tiene precio.

Busca la justicia, cree al Verdadero
Entra en amistad con el Dios eterno
Solo hay un camino, único sendero,
Príncipe de paz, Jesús, el Cordero.

Nuevas de gran gozo te traemos hoy
Esa paz que anhelas; es la paz de Dios.
Es la paz que sacia, es la paz que llena
Recibe y disfruta La paz verdadera,

Esta Paz es la que trae el Adviento,

La alegría de la venida del Señor,

A todos los corazones, incluso a los que

Lo rechazan, viene cogida de la mano de

María. Porque María de la mano de Jesús

Trae la paz a los corazones.

 

Un autor anónimo y Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir protección a Jesús y a María

Oh Virgen Santísima María, tu que tienes el amor de una madre, de la madre de toda la humanidad, la nueva Eva, te rogamos que como así quiso la Divina Providencia, seas para nosotros una madre compasiva y con esos ojos de bondad con que mirabas a tu Hijo en el Gólgota, te rogamos intercedas ante tu Divino Hijo, para que no ponga bajo tu poderoso amparo y del suyo, de manera que seamos por tanto en vida y en muerte protegidos de los maleficios y acechanzas del demonio y sus seguidores. Te rogamos por tanto que se nos asigne un ángel permanentemente del coro de San Miguel, para que así siempre estemos seguros. Nosotros por tanto a partir de ahora nos consagramos a Dios, a tu Hijo y a Ti, te entregamos todo nuestro cuerpo y alma especialmente a  tu Hijo Jesucristo que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo. Gracias madre por escuchar a estos indignos hijos tuyos, Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir unidad de todas las confesiones cristianas

Te rogamos Señor Jesucristo, que todos los que participamos de tu sangre y cuerpo, seamos unidos bajo un único pastor y un solo rebaño, como tú sin duda nos has enseñado. Somos débiles, somos imperfectos, por ello recurrimos a tí, tu que eres la perfección de amor fraterno. Por este amor, comprobado en la entrega de tu vida terrenal por todos nosotros, te rogamos convoques en la unidad a todas las confesiones que alaban tu nombre. Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración para pedir por la paz en Tierra Santa

Dios Mío, Yahvéh, tu que eres el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, tu que viniste a tierra santa y a descansar tu corazón, te rogamos por la unidad de todos los que allí viven, tanto cristianos como árabes e israelíes. Todos somos hijos de un mismo Dios. Todos amigos en la gran familia de Dios. Somos distintas formas de ver tu faz, tu amor, pero en definitiva, todos te nombramos. Te amamos. Te rogamos por tanto que unifiques el amor y la paz en tierra santa de forma que todos podamos disfrutar de sus santos lugares. Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Oración de gratitud por un juicio ganado

Señor sabido es que tú amas la verdad, es por ello que yo te alabo y te doy toda mi gratitud, porque gritó este pecador y tú lo escuchaste. Gracias Señor porque haya resplandecido la verdad sobre la oscuridad, gracias mil veces gracias, por haber ganado este juicio. En nombre de mi familia y del mío propio te agradezco Señor. Yo desde ahora trataré de servirte y quererte como te mereces, Amén.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m

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