Daily Archive 16 septiembre, 2016

Ángeles ¿mito o realidad?

Los ángeles son espíritus “puros” creados por Dios para ejecutar sus “ordenes” y ayudar a mantener todo lo creado. En estos tiempos que corren parecen estar de moda, y he querido tributarles mi afecto con este y otros artículos que iré publicando en su momento. Como cristiano todos sabemos de la existencia de los ángeles. Yo personalmente creo en su existencia y más concretamente en la de mi Ángel de la Guarda o Ángel Protector, que como todo el mundo sabe nos es asignado en el momento de nacer.

La palabra “ángel” deriva directamente del término latino “angelus”. En griego significa “mensajero”; la teología entiende por ángeles a los seres personales de naturaleza invisible creados por Dios, inteligentes, que colaboran como mensajeros de la Providencia en la Historia de la Salvación.  Realizan funciones permanentes, y a veces desempeñan tareas específicas tal y como queda definido en la Biblia. Por ejemplo por nombrar alguno de ellos, la guía del pueblo hebreo en el éxodo de Egipto, o la de aniquilar el ejército enemigo de Israel.

La devoción de los ángeles es común en todos los tiempos cristianos, si bien ahora parece acrecentarse con la corriente NEW AGE, tan famosa ya por su término, pululando cantidad de temas, tratados, e incluso formas de contactar con ellos si se desea. No es el caso de este artículo. Únicamente quiero esclarecer algunas ideas que sobre ellos se tienen y además dar a conocer a las nuevas generaciones de cristianos la devoción a los mismos, como compañeros nuestros en esta vida que nos ha tocado vivir.

En la liturgia Alejandrina (también llamada de San Marcos), es común  las oraciones a los ángeles. La liturgia cristiana los contempla en el cielo, en el espacio infinito del cosmos, aparte que la sacralidad le da un toque de cosmogonía ancestral.

jufuolTodavía el libro apócrifo de Henoch, agrega los nombres de Raguel, Zutel, Rufale, y Fanuel a estos, el apocalipsis de Esdrás, los de Gabulethon, Aker, y Zebuleón. Después se añadierón los de Surjan, Urjan, Uriel y algunos otros, aunque los libros canónicos no los reconocen como tales. La existencía, origen y naturaleza de los ángeles fue definido dogma de Fe en el Concilio de Letrán.

Como es sabido tienen diferentes facetas, es decir cada uno de ellos tiene una misión concreta, asi por ejemplo tenemos los ángeles de la guarda y los ángeles custodios. Son los más mencionados por los diferentes místicos a lo largo de la historia cristiana. Normalmente se presiente su presencia, se le reza y según algunos estudiosos de lo “paranormal” cuando se hacen presentes la temperatura del lugar baja unas décimas de grado, tal y como suele pasar el las apariciones de la Virgen. San Juan de Cruz, el gran místico español, los llama, “el soplo Divino de Dios”, y Santa Teresa de Jesús, “el ángel Doméstico”.

¿QUE SON LAS JERARQUÍAS ANGÉLICAS?

Bueno en principio la palabra “jerarquía” equivale a lo dicho por Dionisio (un autor misterioso del siglo VI) y ha gozado una autoridad muy fuerte, se le consideraba el Dionisis-Areopagita, un convertido de San Pablo, pero él es quien hace un admirable clasificación de los ángeles.

JERARQUÍAS ANGÉLICAS

El autor antes mencionado (Dionisio) decidió que los nueve nombres de ángeles que sen encuentran en la Biblia, sin relación entre ellos, designan tres jerarquías de tres órdenes cada una:

– Jerarquía Primera: Serafines, Querubines y Tronos.

– Segunda: Dominaciones, Virtudes y Potestades.

– Tercera: Principados, Arcángeles y Ángeles.

PRIMERA JERARQUÍA

Los Serafines se dicen que están en relación más inmediata que los demás espíritus con el Gran Espíritu del Amor, son la imagen de la bondad y del bien. Los Querubines son la cúspide de la ciencia y se distinguen por una eminente plenitud en la ciencia. Los Tronos tienen un papel destacado, son portadores de la esencia del Dios Vivo, reciben teológicamente el nombre de “portadores de la justicia divina”. Se les supone de una gran belleza y siempre están ante la presencia divina.

SEGUNDA JERARQUÍA

Las Dominaciones son solemnes ángeles revestido de autoridad, cuya finalidad no es otra que hacer cumplir los mandamientos del Altísimo y se les considera los llamados ángeles cósmicos. Bajo su mandato están las Virtudes, que distribuyen las órdenes recibidas y les dan la fuerza necesaria para su cumplimiento. Las Potestades, son espíritus bienaventurados, y cuyo cometido es el de preservar la armonía construida por Dominaciones y Virtudes. Se dice que mantienen la concordancia de las leyes del universo, soles, estrellas, lunas y planetas. Se dice normalmente que mirar al cielo en una noche despejada es ver precisamente a estos “seres angélicos”.

TERCERA JERARQUÍA

En ella nos encontramos con los Principados, que realizan una acción de protección de naciones, ciudades continentes, reyes, Jefes de Estado, etc…. Cada nación tiene su Principado protector y bajo estos están los Arcángeles, los auténticos mensajeros, que en nombre de la Divinidad, anuncian acontecimientos importantes. Por ejemplo, la tan conocida anunciación del Ángel Gabriel del Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo a la Virgen María; con aquellas tiernas palabras “Angelus Domini, nuntiavit Mariae…”

imagen-animada-angel-146El color blanco es el color que se les atribuye en los evangelios. Dionisio los ve como radiantes y vestidos de color fuego.

Especial cariño tiene el autor de este artículo por uno de los ángeles menores en cuanto a la jerarquía angelical se refiere. Es el caso del Ángel de la Guarda o Custodio. Mucha gente, incluso cristianos no creen en la existencia de este u otros ángeles, a tales les diré, que como en el caso de la ciencia, un electrón no lo vemos, tampoco vemos un protón y sin embargo existen. Quiero decir con esto que, porque no se pueda probar de momento su existencia o por que no podamos verlos, no significa que no existan.

Es por tanto una creencia generalizada que Dios ha sido especialmente cariñoso al asignarnos uno para cada uno de nosotros. La ayuda de este ángel es constante y la podemos ver en el día a día. A quien no le ha sucedido que se ha salvado “milagrosamente” de ser atropellado porque en un último instante hemos dado un salto, o hemos presentido algo y no hemos ido en un determinado coche, avión, etc… Si les pedimos servicios, tales como despertarnos más pronto que de costumbre, o encontrar algo que se nos perdió, etc.. Normalmente se nos concede, particularmente lo de avisar para levantarnos a una hora determinada lo ha probado con auténtica eficacia el autor de este artículo.

Bueno como introducción a esta nueva sección del sitio TRAS CRISTO Y FCO DE ASÍS, comentarte que si te gusta el mundo de los ángeles, en sucesivas entregas del mismo, iremos añadiendo a los ángeles u arcángeles más destacados con incluso la iconografía con los que se les conoce, y además añadiremos los llamados “sellos” que según las clavículas de Salomón, tiene cada uno de ellos que nos permite invocarlos y darnos su protección.

Iremos ampliando, poco a poco.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Demonios o daimones ¿existen?

Aclarar antes de nada que daimon o daimones en griego podía referirse a ángeles o a demonios, aunque aquí lo hallamos usado como referencia genérica, ya que en un principio todos son ángeles, solo la conciencia moral de sus decisiones los inclina hacia un lado u otro.

Iniciamos aquí un nuevo apartado del site, dedicado a los demonios o ángeles caidos, con lo que intentamos esclarecer algo de estos espíritus, obviamente con fines positivos y defensivos hablando espiritualmente.

 UN POCO DE HISTORIA

La existencia de los demonios está demostrada en los libros de teología. Entre los antiguos, se hablaba de los pigmeos, las esfinges, el Fenix, etc… Si bien todo el mundo en aquellas épocas creían en ellos en mayor o menor grado. Actualmente se les presiente en determinados actos que no se pueden nombrar, como los asesinatos, o las todavía existentes posesiones o infestaciones, de las que vamos a hablar también más adelante en este blog.

LAS CLASES DE DEMONIOS

Los antiguos admitían tres especies o clases de demonios, a saber: buenos (si es que hay alguno), malos y neutros. Los primeros cristianos solo reconocieron dos: los buenos y los malos. Los demonólogos lo vinieron a confundir aún más ya que para ellos un demonio es siempre un espíritu maligno. Los teólogos de la antigüedad lo juzgaban de modo distinto: Los dioses y hasta el mismo Júpiter fueron llamados “demonios” por Homero. El origen de estos se pone de manifiesto con la famosa batalla en el cielo entre las dos facciones de ángeles; los que seguían las órdenes de Dios, capitaneados por San Miguel Arcángel y los que abandonaron en su locura las órdenes de Dios, capitaneados a parecer por el comúnmente llamado “Satanás”.

calavera-06Satanás, según la tradición fue el primero de los serafines y el más grande de los seres creados, desde mucho tiempo atrás gozaba de una gloria inalterable y no reconocía a más señor que al Eterno. La loca ambición, como relata la Biblia provocó su pérdida, según la cual quiso reinar en la mitad del cielo y sentarse en un trono tan elevado como el Creador. Naturalmente, Dios envió contra él al arcángel San Miguel. Dios desterró a los ángeles rebeldes lejos del cielo y a un mundo “desconocido” para los seres humanos, al que llamamos “infierno”. Para “consolar” digámoslo así a los ángeles fieles y poblar de nuevo los cielos, según expresión de San Buenaventura, Dios creó al hombre, ser menos perfecto pero que conocía bien a su creador. Satanás y los suyos se propusieron entonces ir en contra del hombre, y como nos cuenta la Biblia en ello están hasta la actualidad.

Según fuentes consultadas en diversos escritos y tratados antiguos, se dividen en seis grandes grupos o sectores, aunque como verá el lector la lista es un poco, digamos extravagante, pero bueno la detallaremos a modo de ilustración:

– Los primeros son los demonios del fuego, que habitan en las regiones más lejanas.
– Los segundos son los demonios del aire que vuelan alrededor nuestro.
– Los terceros son los de la tierra, que se mezclan con los hombres y se ocupan de tentarlos.
– Los cuartos son los de las aguas y se encargan de levantar borrascas y son los que provocan los naufragios.
– Los quintos son los subterráneos, que obran los terremotos etc…
– Los sextos son demonios tenebrosos.

San Agustín englobaba a toda la masa de diablos en esta última clase. Los más instruidos de todo cuanto sucede en el infierno, afirman que sólo pueden ostentar el nombre de príncipes y señores los demonios que antes fueron serafines o querubines.

EL PODER DEMONÍACO

A los demonios se les atribuye un gran poder, que no siempre pueden contrarrestar el de los ángeles. Hasta pueden infringir la muerte. Fue un demonio el que mató a los siete primeros maridos de Sara, esposa del joven Tobías.

LA EVOCACIÓN AL DEMONIO

Antes de nada hacer una aclaración y más que nada una explicación de lo que es una INVOCACIÓN ó EVOCACIÓN. De entrada, no es lo mismo Invocar que Evocar. El que  invoca  a los espíritus, ya sean ángeles o personas ya fallecidas (como pueden ser algunos santos), recita ciertas fórmulas u oraciones para conseguir de ellos protección y apoyo en diversas necesidades, cuya realización se espera conseguir, sin necesidad de que los espíritus se manifiesten visiblemente.

En cambio, el evocador es más audaz, pues quiere hallarse frente a frente con las entidades del astral o con los espíritus infernales por llamarlos así. Para mandarles obedecer o realizar alguna cosa, lo que se ha llamado tradicionalmente como “magia negra” o mágia evocatoria. Existen muchos tratados antiquísimos sobre evocaciones e invocaciones, como los tan consabidos “Grimorios” (libros en donde se dan una serie de pautas para conseguir determinados efectos, digámoslo así.  Normalmente al Invocar no necesitamos nada más que recitar una determinada oración u fórmula. Al Evocar se usan los llamados “círculos cabalísticos” que se trazan en el suelo o sobre el pavimento, y también sobre tela o pieles de animales.a9

Comúnmente son círculos, triángulos, pentágonos, etc… Estos círculos cabalísticos tienen por objeto “proteger” al evocador de los ataques de las potencias malignas con las cuales se supone se pone en contacto. Ni que decir tiene que el autor de este blog desaconseja, la realización de cualquier forma de evocación, pues podría llevar a males mayores al creyente (infestación o incluso posesión), así de como acarrear determinadas enfermedades mentales, ampliamente conocidas hoy por la psicología. Quede esto claro. Las aclaraciones que se realizarán en este sitio son solo a título informativo, pero en ningún momento se publicará nada que pueda llevar al lector a “probar” ninguna de estas “supuestas prácticas”.

Según la tradición y los antiguos libros sobre demonología, existen una serie de Espíritus Infernales, correspondientes a los site días de la semana y son los siguientes: Súrgat, Lucifer, Frimost, Astaroth, Silcharde, Bechard y Guland. Al primero de los cuales se le evoca el Domingo, al segundo los lunes, etc…

Según estos tratados, el arte de mandar a los espíritus infernales, que San Jerónimo llamó Goecia, es antiquísimo; su origen se pierde en la noche de los tiempos. Salomón, el rey sabio y el más grande de los magos de la antigüedad (siempre según estos tratados), legó a su hijo Roboam, un misterioso manuscrito en el cual expuso, bajo el nombre de “Clavículas”, todas las reglas necesarias para invocar y evocar las potencias del Averno, así como las entidades del mundo astral, también la forma de hacerlo con determinados ángeles y arcángeles.

Goecía equivale a “Magia Negra”, como Teúrgia, a “Magia Blanca”. La primera enseña el arte de evocar a los espíritus infernales, así como la segunda ofrece al hombre los medios de ponerse en comunicación con los poderes angélicos. Hay diversos tratados sobre el tema, incluso algunos escritos por Papas de la Iglesia, como el conocido Gran Grimorio del Papa Honorio III, aunque esto no está muy claro, algunos dice que fue únicamente un manuscrito anónimo que se encontró en su biblioteca. En dicho Grimorio, se explica cómo expulsar a determinados diablos en caso de posesión, etc…

¿QUIEN ES SATÁN?

Bueno en principio, la idea y figura de Satán tomo una forma más clara digamoslo así en la religión del profeta Zaratrustra, fundador del mazdeísmo. Esta religión, floreció en Persia alrededor del año 600 a. C., estaba basada en la igualdad de los principios de bondad y maldad. El nombre de diablo es el más común en Occidente, y la palabra demonio tiene un origen que alude a los daimones o acompañantes etéreos de los griegos, que como hemos comentado más adelante en este artículo podían ser buenos, malos o neutros.

Satán el demonio, fue creado bueno como todos los demás ángeles, con voluntad propia, libre y con gran inteligencia (a modo del hombre que tiene libertad de elección); fue siglos más tarde  cuando se le denomino con el término “Lucifer”, que es un término de origen latino y que quiere decir “portador de Luz”. En el original hebreo no se le llama Lucifer, sino “Estrella del Día”. Los primeros padres de la Iglesia, Origen, Tertuliano, San Cipriano y otros, también usaron la palabra Lucifer al escribir refiriéndose a Satán, que también significa “el adversario”.

Como ya hemos comentado antes en la famosa “batalla del cielo”, a causa de su soberbia, fué aislado de Dios. Fue arrojado del cielo con su ejército insurgente, pero permaneció y permanece puramente espíritu. En uno de los últimos libros sobre el tema (acerca del demonio), el muy discutido y polémico Giovanni Papini afirma que Lucifer tiene envidia del hombre porque Dios ama a éste y lo creó llevado solamente por su amor hacia él.

San Macario, por ejemplo, afirmaba que los demonios eran tan numerosos como las abejas, y los ángeles como las palomas mensajeras. A modo de curiosidad, reseñaremos que Alfonso de Spina (1430-1491), profesor de salamanca y confesor de Juan II de Castilla, cifró el número de ángeles caídos en exactamente un tercio del de los ángeles celestiales, es decir, en la friolera de unos 130 millones.

Satán, Lucifer, tiene un poder tremendo; la cuestión es ¿hasta dónde llega ese poder?. No lo sabemos, pero si sabemos que nada puede hacer si Dios no se lo permite. Sabemos que el hombre puede defenderse de él, sino también derrotarlo con la ayuda de los llamados ángeles custodios, que siempre están a la vera del camino del hombre. Una de las alianzas y manifestaciones más significativas, es la intervención de ángeles o mensajeros, aparece en el Libro de Job, escrito 500 años antes de Jesucristo, aproximadamente.

trascristoyfcoasis-web-cristianaLa existencia de Satán fue confirmada posteriormente por los apóstoles cuando recibieron orden de predicar los evangelios al pueblo. De todas formas el desarrollo de la demonología bíblica sigue un itinerario mucho más complejo que de la angelología.

JERARQUÍA DIABÓLICA

Según tratados muy antiguos sobre el tema, sobre todo en el grimorio titulado “Tratado completo de verdadera Magia” se establece la siguiente jerarquía, que a continuación vamos a exponer a nivel informativo.

– Lucifer, emperador.
– Bercebú, príncipe.
– Astaroth, gran duque.

Los príncipales espíritus del reino infernal son:

– Lucífugo, primer ministro
– Satanachia, gran general
– Agliareth, gran general
– Eleuretti, teniente general
– Sargatanás, brigadier
– Nebiros, mariscal de campo

Los seis grandes espíritus infernales citados, dirigen con su poder toda la fuerza infernal que ha sido otorgada a los otros espíritus. A sus órdenes inmediatas y como emisarios especiales se hallan tres espíritus superiores, cuya ocupación consiste en trasmitir las órdenes que reciben, y son:

– Mirión
– Beliat
– Anagaton

A su servicio tienen dieciocho espíritus más, subordinados a ellos, a saber:

– Bael
– Agare
– Marbas
– Prusias
– Arimón
– Barbatos
– Buer
– Gusatan
– Botis
– Bathin
– Pursan
– Abigar
– Loray
– Balefar
– Foran
– Ayperos
– Nuberus
– Glasyabolas

Aunque todavía hay millones de espíritus subordinados a los anteriores, porque según dicho grimorio son como servidores o esclavos.

Bueno hasta aquí un poco del artículo para abrir boca, en otros artículos de este blog, trataremos sobre los Íncubos y Súcubos, las posesiones, exorcismos. Pues es un tema importante y casi siempre desconocido para el cristiano de a “pie”. Espero os guste. Pues ha tenido un gran trabajo de estudio para poder resumíroslo.

Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m.

Cántico a las criaturas

Francisco compuso esta oración cuando ya estaba prácticamente ciego y con multiples dolores, también cercana a su muerte. Sin embargo es un canto a la vida a todo lo que el creador ha diseñado.

ALTÍSIMO, OMNIPOTENTE Y BUEN SEÑOR, a Ti loor y gloria, honor y toda bendición: a Ti solo, Altísimo, Te convienen, y ningún hombre es digno de nombrarte.

¡Alabado sea, mi Señor, en todas las creaturas tuyas, especialmente el señor hermano Sol, por quien nos das el día y nos alumbras, y es bello y radiante con grande esplendor: de Ti, Altísimo, es significación!

¡Alabado seas, mi Señor, por la hermana Luna y las Estrellas: en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas! ¡Alabado seas, mi Señor, por el hermano Viento, por el Aire y la Nube, por el Cielo sereno y todo Tiempo: por ellos a tus creaturas das sustento!

Alabado seas, mi Señor, por la hermana Agua, la cual es muy útil y humilde, preciosa y casta!

¡Alabado seas, mi Señor, por el hermano Fuego: por él nos alumbras la noche, y es bello y alegre, vigoroso y fuerte!

¡Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre Tierra, que nos mantiene y sustenta, y produce los variados frutos con las flores coloridas y las hierbas!

¡Alabado seas, mi Señor, por quienes perdonan por tu amor, y soportan enfermedad, tribulación: bienaventurados quienes las soporten en paz, porque de Ti, Altísimo, coronados serán

¡Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la Muerte corporal de quien ningún hombre viviente puede escapar! ¡Ay de aquéllos que mueran en pecado mortal! ¡Bienaventurados los que encuentre cumpliendo tu muy santa voluntad: pues la muerte segunda no les podrá hacer mal!

¡Alabad y bendecid a mi Señor y gracias dad, y servidle con grande humildad!

 

Autor: Francisco de Asís

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m

Alabanza al Dios altísimo

Francisco compuso esta oración de alabanza en el Monte de la Verna, en septiembre de 1244, cuando recibió los estigmas, por tanto su amor era indecible puesto que había probado el dolor de Jesucristo y degustado las mieles de su gloria. La oración fue escrita en un pergamino que contiene también la bendición de Francisco al hermano León. El pergamino con el autógrafo de san Francisco se conserva como reliquia en la Basílica de San Francisco, en Asís. Ojala como el Santo sepamos gloriarnos en los dolores de nuestro Señor Jesucristo.

Tú eres el santo, Señor Dios único, el que haces maravillas.
Tú eres el fuerte, tú eres el grande,
tú eres el altísimo, tú eres el rey omnipotente;
tú, Padre santo, rey del cielo y de la tierra.

Tú eres trino y uno, Señor Dios de dioses;
tú eres el bien, todo bien, sumo bien, Señor Dios vivo y verdadero.

Tú eres el amor, la caridad; tú eres la sabiduría,
tú eres la humildad, tú eres la paciencia,
tú eres la hermosura, tú eres la mansedumbre;
tú eres la seguridad, tú eres la quietud, tú eres el gozo,
tú eres nuestra esperanza y alegría, tú eres la justicia,
tú eres la templanza, tú eres toda nuestra riqueza a saciedad.

Tú eres la hermosura, tú eres la mansedumbre, tú eres el protector, tú eres nuestro custodio y defensor; tú eres la fortaleza, tú eres el refrigerio.

Tú eres nuestra esperanza, tú eres nuestra fe,
tú eres nuestra caridad, tú eres toda nuestra dulzura,
tú eres nuestra vida eterna, grande y admirable Señor, omnipotente Dios, misericordioso Salvador.

 

Autor: Francisco de Asís

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m

Saludo a la Bienaventurada Virgen María

Francisco le tenía un especial cariño a la Madre de Jesús y una especial devoción, ya que había sido quien había dado a luz a nuestro Hermano y Maestro.  La devoción a la Madre de Dios ha sido especial en la Orden Franciscana, ojala no nos olvidemos de ello y tributemos el amor que se merece la madre de nuestro Señor.

¡Salve Señora, santa Reina,
santa Madre de Dios,
virgen convertida en templo
y elegida por el santísimo Padre del cielo,
consagrada por El
con su santísimo Hijo amado
y el Espíritu Santo Paráclito;
que tuvo y tiene toda la plenitud de la gracia y todo bien!
¡Salve, palacio de Dios!
Salve, tabernáculo de Dios!
¡Salve, casa de Dios!

!¡Salve, vestidura de Dios!
¡Salve, esclava de Dios!
¡Salve, Madre de Dios!
¡Salve también todas vosotras, santas virtudes,
que, por la gracia e iluminación del Espíritu Santo
sois infundidas en los corazones de los fieles
para hacerlos, de infieles,
fieles a Dios!

 

Autor: Francisco de Asís

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m

Oración al Cristo de San Damián

Parece ser que nuestro tierno hermano Francisco ya usaba de esta oración en 1205-1206, durante su período de discernimiento vocacional, cuando frecuentaba la pequeña iglesia de San Damián. Desde entonces hasta hoy en día millones de Franciscanos de todos los tiempos la recitan.

 

¡Oh alto y glorioso Dios!
ilumina las tinieblas de mi corazón.
y dame fe recta,
esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.

 

Autor: Francisco de Asís

Transcrito: Fray Cristóbal Aguilar, o.f.m

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